DE HÉROE A VILLANO: ALEXANDRE VILLAPLANE, UN COLABORACIONISTA EN LA SELECCCIÓN FRANCESA (y V)

julio 9, 2012

Sin duda la creación de la llamada “Gestapo francesa”, popularmente conocida como la banda Bonny- Lafont, reportó a Villaplane beneficios. Además de su excarceración, el ex capitán del combinado galo logró ocupar un cargo desde el cual pudo recuperar su estatus económico anterior. Sin el sueldo como futbolista, Villaplane recurrió a la extorsión y la tortura para enriquecerse.

miembros árabes de una de las unidades de las SS durante la Segunda Guerra Mundial

DE LOS ESTADIOS A LAS SS: LA CREACIÓN DE LA BRIGADA NORTEAFRICANA

Las actuaciones de la “Gestapo francesa” colmaron con creces las expectativas depositadas en ella por parte de las autoridades germanas. Desde su primera acción, la detención del líder de la Resistencia en Marsella, la banda liderada por Lafont se convirtió en uno de los principales grupos de apoyo de los nazis en la Francia ocupada.

Los éxitos de los colaboracionistas llegan hasta los oídos del propio Hitler. De hecho, las crónicas indican como fue el mismo quién propuso la creación de la Brigade Nord- Africaine (Brigada Norteafricana), la BNA, también conocida como Legión Norteafricana (LNA) o la Falange.

La BNA fue una organización de carácter paramilitar fundada a finales de enero de 1944 por Lafont, ascendido a capitán de las SS, y Mohamed El-Maadi, un antiguo oficial francés ex miembro del grupo ultraderechista la Cagoule nacido en Argelia. Al mando de esta unidad policial auxiliar, acuartelada en viejos garajes de la marca automovilística Peugeot en Sochaux, se encontraba el coronel de las SS Helmut Knochen, quién por aquel entonces ejercía como jefe de la Policía de Seguridad (SiPO) y del Servicio Central de Seguridad (SD) en Francia. La BNA llegó a encuadrar a 300 voluntarios originarios de Argelia, en su mayoría residentes en el barrio de La Goutte d’Or parisino, repartidos en cinco secciones. Una de ellas fue liderada por el mismísimo Villaplane, recientemente ascendido a untersturmführer (teniente) de las SS. Los otros escuadrones los capitanearon Paul Maillebuau, Paul Clavié, Lucien Prévost y Paul Cazauba.

Helmut Knochen, coronel de las SS al mando en Paris

Durante ese periodo en el que ostentó el mando de una sección de la BNA, Villaplane participó en la conocida “matanza de Oradour sur-Glane” donde perdieron la vida cerca de 700 personas. Al parecer Villaplane intercedió por 52 de los detenidos por la 3ª Compañía del 1er Batallón del Regimiento Der Führer de la División SS Das Reich. A cambio de dinero el ex futbolista les aseguró su liberación. Finalmente, todos fueron asesinados.

También trascendió su participación directa en el secuestro y asesinato de once jóvenes residentes en la localidad de Mussidan (Aquitania), de entre 17 y 27 años, a los que el propio Villaplane ejecutó disparándoles a bocajarro.

juicio en Paris a miembros de la Brigada Norteafricana (diciembre de 1944)

JUZGADO Y EJECUTADO POR ALTA TRAICIÓN

Los SS Mahoma, como eran conocidos los integrantes de la BNA, participaron en la persecución de la comunidad judía de Paris y también en diversos combates contra los miembros de la Resistencia en regiones como Limousin, Périgord o Franche- Comté hasta que la unidad fue disuelta en julio de 1944. Ello provocó la desbandada de los voluntarios, la mayoría de los cuales huyeron a Alemania, mientras otros se unieron a la Legión Freies Indien de las Waffen SS.

Uno de los que no pudo huir fue Villaplane. Fue detenido el 24 de agosto de 1944. Juzgado por colaboracionista, fue acusado de al menos diez asesinatos. Tras el testimonio aportado por diversos testigos en los que relataron como Villaplane arrancaba de las manos joyas a judíos y gitanos moribundos el Tribunal de Justicia de la Corte del Sena, el 1 de diciembre de ese mismo año, le condenó a la pena de muerte por un delito de alta traición. Finalmente, el 26 de ese mismo mes Villaplane fue fusilado en el cuartel de Montrouge junto a sus antiguos compañeros de armas, Lafont y Bonny.

documental francés sobre la Brigada Norteafricana

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DE HÉROE A VILLANO: ALEXANDRE VILLAPLANE, UN COLABORACIONISTA EN LA SELECCCIÓN FRANCESA (IV)

junio 24, 2012

Verano de 1940. En poco más de un mes las defensas francesas habían caído ante el empuje del ejército del III Reich. Alemania llegó a ocupar dos terceras partes del territorio galo. El país quedaba dividido entre la llamada Francia ocupada por los nazis y la zona controlada por un gobierno colaboracionista presidido por el Mariscal Pétain popularmente conocida como la Francia de Vichy.

Mapa de Francia que permite ver la división territorial durante la ocupación nazi en plena Segunda Guerra Mundial

LA CREACIÓN DE LA GESTAPO FRANCESA

La suerte de Villaplane cambió con la ocupación de Paris por parte de los nazis. Pronto emergió un mercado negro al que la población acudía para proveerse y evitar así la escasez derivada de la contienda bélica. Los criminales sin escrúpulos vieron una oportunidad única para enriquecerse rápidamente. Uno de estos delincuentes, Henry Chamberlain, conocido como Lafont en el ambiente del hampa parisino (aunque también usó otros alias como el de Henri Normand), se puso en contacto con los alemanes para organizar una red de informadores a su servicio. Con anterioridad ya había entablado relaciones con los germanos a través de su negociado de alimentos de contrabando.

La primera acción de los colaboracionistas supuso la captura de Lambrecht, miembro belga de la Resistencia. La misma fue posible después que Lafont se infiltrara en verano de 1940 en la rama marsellesa de la organización. Seis meses después Lambrecht fue detenido en Tolouse. Junto a él, otros 600 opositores al régimen nazi fueron apresados en Paris, Bruselas, Ámsterdam y Berlín.

ficha policial de Henri Chamberlain, cabecilla de la “Gestapo francesa”

El éxito de la operación congratuló a los dirigentes nazis, en especial al coronel Friedrich Rudolph. Pronto la oficina cuarta de la SiPo- SD (Sicherheitspolizei), la agencia de seguridad e investigación del III Reich ordenó el reclutamiento de Lafont. Así fue como se creó la llamada “Gestapo francesa”, cuya sede se instaló en la avenida Pierre 1er de Serbie. Lafont junto a Paul Maillebiaux y Pierre Bonny, un detective ex responsable de la policía parisina conocido por resolver un escándalo financiero –el afer Stavinsky– condenado en 1935 por corrupción, formaron la cúpula dirigente de la rama gala extraoficial de la policía germana, motivo por el cual fue conocida popularmente como La banda Bonny- Lafont.

Pierre Bonny en la portada de la revista Detective

EXCARCERACIÓN Y ENCUADRAMIENTO

Fue el propio Lafont, quién llegó a adoptar la nacionalidad germana, el que intercedió ante las autoridades alemanas para pedir la libertad de Villaplane. El que fuera capitán de la selección francesa de fútbol cumplía una condena por posesión de bienes robados. Pero en el verano de 1940 su suerte iba a cambiar. En el mes de agosto Lafont, acompañado del capitán Wilhelm Radecke, visitó la cárcel de Fresnes para reclutar a diversos criminales para la organización. Junto al ex futbolista, los cabecillas de la Gestapo francesa liberaron a una veintena de delincuentes, como Genest, guardaespaldas del periodista- colaboracionista Jean Luchiere, Adrien Estébétéguy el Vasco, Abel Danos, Louis Pagnon, Andre Gaini conocido en el hampa como “pierna de madera” o el sanguinario Jean Sagtore que posteriormente sería acusado de ejecutar a más de 150 personas y desfigurar sus cadáveres con cuchillas de afeitar.

En mayo de 1941 la unidad parapolicial que actuó bajo la protección de la Gestapo alemana trasladó su cuartel general al número 93 de la calle Lauriston de la capital francesa, cerca de la Plaza Trocadero, un inmueble que pertenecía a una familia judía de origen polaco que había huido a los Estados Unidos. En sus sótanos fueron torturados los miembros de la Resistencia y todos aquellos opositores al régimen nazi que cayeron en sus manos.

aviso para promover la delación de posibles miembros de la Resistencia

Su principal objetivo era acumular riqueza. Mediante la extorsión y las torturas Lafont y sus secuaces consiguieron grandes cantidades de oro, joyas, pinturas, muebles  y otros objetos de valor. Villaplane se especializó en la extorsión a los vendedores y poseedores de oro. Lejos de entregar a los alemanes la totalidad del botín, poco a poco los miembros de la banda fueron enriqueciéndose. Lafont, Bonny y Villaplane no colaboraron con los nazis por sus convicciones nacionalsocialistas, sino únicamente por interés. Su idealismo era nulo, sólo perseguían el dinero. Bajo la protección de los alemanes consiguieron un estatus que les reportó profundas enemistades pero también el hecho de poder codearse con artistas, altas personalidades y bellas mujeres.


DE HÉROE A VILLANO: ALEXANDRE VILLAPLANE, UN COLABORACIONISTA EN LA SELECCCIÓN FRANCESA (III)

junio 1, 2012

Tras destacar en el fútbol de élite y capitanear la selección francesa en el Mundial celebrado en Uruguay en 1930, Villaplane inició su particular descenso a los infiernos.  Su fichaje por el Nice Côte d’Azur, lejos de relanzar su carrera como se esperaba, supuso un punto de inflexión. Ya nunca volvería a ser aquel habilidoso jugador que se zafaba de los rivales gracias a su depurada técnica.

formación del OG Nice la temporada 1933/ 34 con Charly Bell de entrenador

APUESTAS, DEUDAS Y ESCÁNDALOS EN LA COSTA AZUL

Durante su etapa en el club de la Provenza, Villaplane frecuentó con asiduidad el hipódromo de la Costa Azul, dando rienda suelta a su afición por las carreras de caballos y las apuestas. Su vida agitada, alejada de la que se espera de un profesional, se traduce en sendas multas por no presentarse a los entrenamientos. A pesar de estar fuera de forma, Villaplane seguía manteniendo cierta aurea de jugador carismático. Ello explica porque acabó jugando 20 de los 26 partidos del campeonato, luciendo además el brazalete de capitán del equipo. Sus frecuentes visitas al hipódromo y su escandalosa vida privada se traduce en una falta de espíritu competitivo sobre el terreno de juego. Los directivos del club hartos del comportamiento poco profesional de Villaplane lo acaban echando. Tras una temporada nefasta parece que su retirada está cerca.

rematando de cabeza con la elástica del Nice Côte d’Azur en 1933

Pero cuando todo hacía pensar que Villaplane colgaría las botas llegó una oferta del Hispano Bastidienne, un equipo creado en 1933 tras fusionarse el SC Bastidienne y el CD Espagnol Bordeaux que disputaba la segunda división profesional del fútbol galo. El responsable de su fichaje fue un viejo conocido, el técnico escocés Victor Gibson –ex jugador del Español en la primera década del siglo XX– que había coincidido con Villaplane en las filas del FC Séte. Después de tres meses en Burdeos, a inicios de 1935 fue despedido por sus reiteradas ausencias. A partir de entonces Villaplane desaparece de las páginas de actualidad de la prensa deportiva. Su estela futbolística se había apagado por completo salpicada por diversos escándalos. Además del caso del supuesto amaño de partidos, Villaplane también estuvo involucrado en un fraude de apuestas ocurrido en el hipódromo de Paris. Un asunto por el cual llegó a ser condenado a seis meses de cárcel.

público asistente al hipódromo parisino frecuentado por Villaplane

UN FUTBOLISTA EN EL CRIMEN ORGANIZADO

La finalización de su periplo como jugador profesional supuso para Villaplane un grave problema, se encontraba sin fondos. Alguien como él acostumbrado hasta entonces a no reparar en gastos tuvo que buscarse la vida sin contar esta vez con la nómina del club de turno. En ese momento Villaplane se sumergió en el mundo del hampa y el crimen organizado. La vinculación del ex futbolista a los bajos fondos y sus actividades delictivas le valieron diversas condenas en la prisión parisina de La Santé. Allí se encontraba durante el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Entre rejas vivió la declaración de guerra de Francia y la catastrófica caída de aquella línea Maginot que se creía invencible. El ataque germano en Sedán comportó la partición de las tropas aliadas y la posterior ofensiva en las desprotegidas Ardenas. El 25 de junio de 1940 Francia capitulaba ante el Reich alemán. La Batalla de Francia había concluido.

tropas alemanas desfilando ante el Arco de Triunfo de Paris (junio de 1940)


DE HÉROE A VILLANO: ALEXANDRE VILLAPLANE, UN COLABORACIONISTA EN LA SELECCCIÓN FRANCESA (I)

mayo 19, 2012

La recuperación de la memoria histórica no se cierne únicamente en el hallazgo de fosas comunes, cadáveres olvidados o la celebración de actos de desagravio con las víctimas de las diversas contiendas bélicas que padeció Europa durante el siglo XX. También es preciso, a nuestro entender, analizar la actuación de los participantes en las mismas.

La firma del armisticio entre las fuerzas aliadas y la Alemania nazi que puso punto y final a la Segunda Guerra Mundial supuso el inicio, en determinados países, de las investigaciones. El objetivo era conocer, denunciar y juzgar a todos aquellos ciudadanos que hubieran cometido actos punibles más allá de los que se suponen como habituales en una guerra. En este contexto se llevaron a cabo los célebres juicios de Nüremberg, que acabaron con diversas condenas a dirigentes, funcionarios y colaboradores del régimen nazi por crímenes y abusos contra la Humanidad.

cartel propagandístico del régimen de Vichy con la imagen de Pétain

LES COLLABOS. LA FRANCIA PRONAZI

En Francia, tras la liberación, el nuevo gobierno de la IV República decidió emprender también acciones legales contra aquellos individuos que habían apoyado o mostrado simpatía por el ejército nazi durante la ocupación.

El colaboracionismo francés fue ciertamente un fenómeno muy complejo. De hecho sus primeros integrantes provenían de distintas organizaciones de la izquierda socialista y radical o de las filas comunistas, como Jacques Doriot, ex secretario de la Juventudes Comunistas de Francia y posterior fundador del Parti Populaire Français (PPF) y de la Légion des Volontaires Français contre le Bolshevisme (LVF). Su magnitud, lejos de ser residual, llegó a cifras considerables. Según los expertos más de 170.000 franceses, una tercera parte de ellos jóvenes, dieron un apoyo activo al nazismo.

Hitler y Pétain departiendo durante uno de sus encuentros oficiales

A todos estos ciudadanos y organizaciones que habían cooperado con el Tercer Reich se les denominó “collabos”. El término, acuñado en noviembre de 1940 por el periodista Marcel Déat –fundador del partido filofascista Rassemblement National Populaire (RNP)–, acabó utilizándose para referirse de forma despectiva a estos franceses pro nazis.

De los 311.000 procesados por colaboración, 124.000 fueron condenados. Algunos incluso a la pena de muerte. Entre estos últimos destacaron figuras como las del mariscal Pétain (cabeza visible del régimen de Vichy), el político Charles Maurras o los escritores Robert Brasillach o Pierre Drieu La Rochelle, quién se suicidó antes de que le fuera aplicada la pena capital. Además de estas personalidades del ámbito político e intelectual, entre los miles de procesados por colaboracionismo se encontraba también un futbolista: Alexandre Villaplane.

los colaboracionistas Charles Maurras, Robert Brasillach y Pierre Drieu La Rochelle

DE JUGADOR PRECOZ A VEDETTE DEL FÚTBOL FRANCÉS DE ENTREGUERRAS

Nacido en Argelia en 1905, a los dieciséis años Villaplane se trasladó a Francia acompañando a su tío. Pronto destacaría con el balón en los pies en las filas del FC Séte, conjunto del sur del país. Su habilidad como centrocampista provocó que el entrenador del club, el escocés Victor Gibson, le subiera al primer equipo. Jugó allí hasta 1924 cuando ingresó en el ejército, jugando con la selección militar de fútbol francesa en dos ocasiones.

No fue hasta 1926 cuando fue convocado para formar parte del combinado nacional absoluto. Debutando con los “bleus” el 11 de abril de ese año en un partido que les enfrentó con Bélgica, a la que derrotaron por 4 a 3. Aunque durante aquella temporada sufre diversas lesiones, Villaplane acaba convirtiéndose en un habitual de la selección nacional francesa destapándose como un gran rematador de cabeza.

una imagen de un joven Villaplane vistiendo traje

Con el fútbol francés inmerso en el debate sobre la necesidad de dar el paso del amateurismo al profesionalismo, Villaplane fichó en 1927 por el Sporting Club Nîmois a cambio de un trabajo. Una oferta ficticia que escondía un suculento contrato como futbolista profesional. Con el conjunto rojiblanco, precursor del posterior Nîmes Olympique, ganó el campeonato el sureste tras mantenerse invicto toda la temporada logrando de esta manera el ascenso a la División de honor del fútbol galo. Un año después, Villaplane formó parte de la selección olímpica que disputó los Juegos celebrados en Amsterdam y quedó eliminada en la primera fase tras caer ante Italia.