LA CRIMINALIZACIÓN DE UN ESTILO: ZOOT SUIT RIOTS (III)

septiembre 18, 2010

Tras el estallido inicial ocurrido el 30 de mayo de 1943 los episodios de violencia se sucedieron en Los Angeles con suma celeridad. El jueves 3 de junio decenas de marineros agredieron a diversos zoot suiters en el interior de un cine situado en el barrio de Alpine. La persecución contra los pachucos prosiguió por las calles y tiendas adyacentes. Dos de ellos, de 12 y 13 años, fueron golpeados y sus trajes arrancados y quemados. Por estos altercados la policía militar detuvo a varios militares, aunque a las pocas horas fueron puestos en libertad sin cargos. Al día siguiente los soldados alquilaron diversos taxis para dirigirse al este de Los Angeles, una vez allí golpearon a los zoot suiters, cinco de los cuales resultaron heridos. Los agresores volvieron a salir indemnes. El sábado, día de licencia del personal militar, favoreció que algunos infantes de marina se unieran al grupo agresor recorriendo el centro de la ciudad y amenazando a los jóvenes que vestían traje zoot suit.  A pesar de la presencia de 300 agentes de policía destacados para prevenir nuevos disturbios, el domingo los marineros invadieron el este de Los Angeles en busca de pachucos.

La prensa participe del auge de la violencia

Las informaciones aparecidas en algunos periódicos sobre los hipotéticos planes de los zoot suiters para asesinar a policías contribuyeron a extremar el clima de tensión. El lunes 7 de junio cerca de 5.000 militares y civiles confluyeron en el centro de Los Angeles donde golpearon y desnudaron a todos los zooties que encontraron. En las calles se repartían pasquines con la leyenda “De-zoot a zoot suiter” (deshazte de un zoot suiter) en los que se animaba a atacar a los jóvenes latinos, quitarles su vestimenta y quemarla en público. Esa misma noche unos 700 pachucos se organizaron y plantaron cara a soldados y civiles. La situación degeneró en peleas multitudinarias. Ante gravedad de los hechos y la imposibilidad de la policía de controlar los altercados se declaró el centro de Los Angeles fuera de jurisdicción para todo el personal castrense.

joven pachuco apaleado entre otros dos zoot suiters

La prohibición del zoot suit

Finalmente, el miércoles 9 de junio el Consejo municipal decidió prohibir los trajes zoot para evitar nuevos enfrentamientos bajo pena de 30 días de arresto. El texto de la resolución fue explícito al respecto: “Considera que el uso de trajes zoot suit constituye un estorbo al orden público y por la presente instruye al Fiscal de la ciudad a preparar una ordenanza que lo declare como tal y prohíba el uso de trajes zoot dentro de los límites de Los Ángeles”. Fletcher Bowron, alcalde la ciudad, culpó a los zooties de los incidentes remarcando que constituían un “elemento criminal temporal pero peligroso”. A pesar de ello, los altercados se prolongaron. Por su parte, el gobernador de California ordenó la creación de un comité civil que investigara los hechos. En 1943 dicho organismo determinó que la causa de los incidentes fue de índole racista. Una consideración negada por las autoridades municipales que atribuyeron los hechos a “unos pocos delincuentes juveniles y blancos sureños extremistas”.

policias y civiles patrullando en coche en búsqueda de zooties

Como resultado de los disturbios de Los Angeles el gobierno federal limitó drásticamente el comercio clandestino de trajes zoot. La División de Fraudes de Guerra prohibió a una tienda que vendiera los 800 trajes que tenía en stock. Esta medida provocó que la fabricación de prendas zoot se extendiera a otras ciudades como Nueva York o Chicago.

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LA CRIMINALIZACIÓN DE UN ESTILO: ZOOT SUIT RIOTS (II)

septiembre 5, 2010

RETOMANDO LOS ALTERCADOS VIOLENTOS ACAECIDOS EN 1943 a los que nos referimos en nuestro anterior post en los que tomaron parte marines norteamericanos y jóvenes zoot suiters, cabe precisar algunos detalles previos a dichos incidentes.

Zoot suiters, el estilo prohibido

Las restricciones derivadas de la Segunda Guerra Mundial incidieron en la evolución del estilo zoot suiter. En marzo de 1942 la Junta de producción de guerra limitó la cantidad de tela para confeccionar prendas de ropa masculina. A pesar de ello, los pachucos siguieron luciendo su vestuario habitual gracias a los sastres clandestinos. Esta práctica ilegal, en una época de patriotismo exacerbado, no fue aceptada por la comunidad local ni por los 50.000 militares destacados en Los Angeles que percibieron a los jóvenes latinos como unos traidores. Una acusación que junto a las noticias aparecidas en el periódico Los Angeles Examiner y los informes del departamento de policía local, que asociaban a los zoot suiters con la delincuencia y el pandillerismo, distorsionaron aún más la imagen pública de los zooties.

Fueron comunes las detenciones masivas de chicos latinos bajo acusaciones de “vagancia”, por el mero hecho de reunirse en las esquinas de las calles (verdaderos epicentros por aquel entonces de sociabilidad juvenil). En comisaría, los golpes e insultos fueron una práctica habitual para conseguir confesiones autoinculpatorias. Así fue como muchos zooties, de edades comprendidas entre los 13 y los 19 años, fueron encarcelados con unos historiales delictivos extensos a pesar de no haber sido condenados por crimen alguno.

marines y civiles patrullando armados con palos por las calles de Los Angeles

30 de mayo de 1943, primeros disturbios

La tarde de ese domingo la tensión estalló en el barrio de Alpine cuando una docena de marines se dirigieron a un grupo de chicas latinas. Pronto se inició una pelea con zoot suiters que lanzaron piedras y botellas a los militares, uno de los cuales quedó inconsciente. La repercusión del incidente, ampliamente distorsionado por ambas partes, provocó que los marines recorrieran en taxi los barrios habitados por la minoría mejicana (que ascendía al 3,5 % de la población total de Los Angeles, en busca de jóvenes zoot suiters. Así fue como se iniciaron los llamados Zoot Suit Riots.


LA CRIMINALIZACIÓN DE UN ESTILO: ZOOT SUIT RIOTS (I)

septiembre 4, 2010

EN LA IMPLANTACIÓN DEL ESTILO ZOOT SUIT entre la juventud latina y afroamericana residente en Estados Unidos en la década de los años treinta del siglo pasado merece tener en consideración como este estilo se convirtió en una estética de resistencia para estos jóvenes.

Los Angeles, epicentro de la emigración mejicana

La sequía que abarcó en la década de los años treinta el área comprendida entre el Golfo de Méjico y Canadá fue uno de los peores desastres naturales acontecidos en aquella época.  El Dust Bowl, como se conoció al fenómeno meteorológico que levantaba densas nubes de polvo y arena, destruyó cosechas y provocó que miles de mejicanos buscaran nuevas oportunidades para prosperar en el vecino estado de California. Su capital, Los Angeles, fue la ciudad que acogió a la mayor parte de estos emigrantes. Entre ellos muchos jóvenes que pronto adoptaron el estilo de moda del momento en la ciudad: los trajes zoot suit.

En plena recesión económica las condiciones de insalubridad, el desempleo y la indigencia agravaron la tensión entre las comunidades latina y autóctona. Los jóvenes pachucos, nombre con el que se conocía a estos chicos latinos que lucían la imagen zootie, fueron los que experimentaron esta hostilidad en primera persona.

jóvenes zoot suiters bailando en un salón

Guerra en el Pacífico, violencia en la ciudad

Aquel verano de 1943, los Estados Unidos y Japón se veían enzarzados en plena ofensiva por el control del Pacífico. En dicho frente, la armada nipona intentaba conquistar Australia mientras el ejército norteamericano se esforzaba por detener su avance. El desgaste a la que se sometía a las tropas que luchaban cuerpo a cuerpo en las islas provocó que, regularmente, estas fueran enviadas a Estados Unidos para descansar antes de volver a ser movilizadas. En ese periodo, Los Angeles albergó un importante centro de entrenamiento y tránsito de personal militar. Los soldados e infantes de marina coparon la ciudad en búsqueda de diversión. Los encontronazos entre marines y pachucos no tardaron en producirse por la rivalidad que ambos grupos entablaron entorno al cortejo de las mujeres de la ciudad.

marines exhibiendo una bandera japonesa en una isla del Pacífico

Los rumores empezaron a correr como la pólvora entre militares y pachucos. Mientras en la comunidad latina se especulaba con que los marines no respetaban a sus mujeres y las acosaban sexualmente,  los soldados se quejaban de que sus esposas eran vejadas y objeto de todo tipo de burlas en las calles por parte de los jóvenes de procedencia mejicana. La tensión entre marines y pachucos se agravó hasta que el 30 de mayo de 1943 estalló violentamente.