LAS MALVINAS. 30 AÑOS DE UN CONFLICTO EN CLAVE FUTBOLÍSTICA (III)

marzo 16, 2012

Más allá de las experiencias personales de los futbolistas argentinos del Tottenham, el conflicto de las Malvinas también tuvo repercusión más allá de los terrenos de juego. Las gradas de los estadios fueron uno de los escenarios donde se pudo visibilizar la pugna por el archipiélago del Atlántico sur.

tropas británicas ondeando la bandera británica tras reconquistar las islas

EL MUNDIAL COMO PROLONGACIÓN DE LA GUERRA: ESPAÑA’82

Un día antes de la firma del armisticio de la guerra de las Malvinas se inauguró oficialmente la fase final de la Copa del Mundo de fútbol España’82. Lejos de lo que se podía suponer, Argentina se presentó a la cita mundialista. También participó en el Mundial la selección de Inglaterra. De hecho, algunos de sus seguidores se enteraron del fin de la guerra viendo la comparecencia oficial de Margaret Thatcher por televisión en algún bar de Bilbao, ciudad que acogió los partidos del combinado inglés en la primera fase. A pesar de que Argentina e Inglaterra quedaron encuadradas en grupos diferentes y jugaron sus partidos en sedes distintas, sus seguidores protagonizaron algunos encontronazos. Sin duda una de las peleas más virulenta fue la llamada “Batalla de Zarautz”.

propaganda inglesa sobre el Mundial’82

LA BATALLA DE ZARAUTZ: PISTOLAS Y HOOLIGANISMO

En dicha localidad gipuzcoana se albergaban algunos de los centenares de supporters ingleses que viajaron hasta la Península para seguir las evoluciones de su selección. De esta manera los aficionados trataron de evitar la vigilancia y los controles policiales que se habían establecido en Bilbao. En Zarautz coincidieron pequeños grupos de hooligans de diversos equipos ingleses, como el Chelsea, West Ham United, Tottenham Hotspurs, Southampton o Manchester United. La rivalidad que mantenían entre ellos pronto quedó en un segundo plano cuando se dieron cuenta que en la misma población se encontraban hospedados algunos barras bravas argentinos. El 19 de junio, tras un primer intercambio de pareceres sobre las Malvinas, la situación se agravó cuando los hooligans agredieron a los argentinos. Esa misma noche, dos barristas se dirigieron al hotel de los ingleses y dispararon sobre las habitaciones del establecimiento. Tras ser alertada por la dirección del hotel, la Guardia Civil se presentó en el mismo y detuvo a diversos seguidores  ingleses. La intermediación del embajador británico logró sacar a sus conciudadanos de la cárcel. Paradójicamente, en un primer momento y hasta que se aclaró la autoria de los disparos, la prensa recogió los incidentes como un posible atentado de ETA.

propaganda bélica británica que reproduce la Union jack

Un dia después, Inglaterra y Checoslovaquia se enfrentaron en el segundo partido del grupo de clasificación celebrado en el estadio de San Mamés. En el fondo ocupado por los seguidores británicos colgaba una pancarta con la leyenda: “Falklands- Zarauz We Win Wars” (Malvinas- Zarautz nosotros ganamos las guerras).

El periplo de los ingleses en el torneo acabaría pronto cuando, como también le sucedió a Argentina,  su selección cayó eliminada en la segunda fase. Los sudamericanos fueron derrotados por Brasil e Italia, que a la postre se alzaría con la copa, mientras Inglaterra quedó segunda de su grupo tras Alemania después de empatar a cero goles en el estadio Santiago Bernabeu contra el combinado anfitrión.

aficionados británicos en las gradas durante el Mundial’82

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XENOFOBIA, FÚTBOL Y ULTRANACIONALISMO: HINCHAS RADICALES EN RUSIA (II)

diciembre 26, 2010

Los incidentes ocurridos durante la marcha de protesta en Moscú en memoria de Egor Sviridov comentados en nuestro anterior post se saldaron con 29 heridos, un muerto y 65 detenidos, mientras que en San Petesburgo la policía retuvo a 60 manifestantes.

La participación en estos hechos de miles de hinchas provocó la intervención rápida del máximo estamento del fútbol ruso, la Unión de Fútbol de Rusia (Rossijski Foetbolnyj Sojoez, RFS). Su presidente, Sergei Fursenko, salió al paso de cualquier intento de vincular la violencia interétnica con el fútbol, algo que podría ser problemático por ser Rusia la sede de la Copa del Mundo que se celebrará en 2018.

manifestantes homenajeando a Egor Sviridov en Moscú

EL HOOLIGANISMO COMO PROBLEMA: RUSIA 2018

El presidente ruso, Dmitri Medvedev, también se apresuró a condenar los hechos y a tranquilizar los ánimos arguyendo que los disturbios fueron generados por ultranacionalistas que nada tenían que ver con el fútbol. Un argumento compartido tanto por el ministro del Interior, Rashid Nurgaliyev, como por el director del club de aficionados del FC Spartak, Igor Pretov.

A pesar de las medidas anunciadas por Fursenko, como la puesta en marcha de una campaña de promoción de la tolerancia étnica en el fútbol ruso, lo cierto es que gran parte de los hinchas radicales de los clubes de la Liga Premier simpatizan con organizaciones ultranacionalistas y neonazis. Una muestra de ello fueron las medidas disciplinarias que adoptó la UEFA en junio de 2008 contra el FC Zenit de San Petesburgo por el comportamiento racista de sus hinchas durante el partido de la Copa de la UEFA que enfrentó al club ruso con el Olympique de Marsella. Otros clubes, como los moscovitas FC Torpedo y FC Lokomotiv, también se han visto implicados en sucesos similares. Lejos queda pues la imagen de modernidad y tolerancia que las autoridades rusas pretenden mostrar.

seguidores enmascarados durante los actos en recuerdo a Sviridov

EL FÚTBOL COMO REFLEJO SOCIAL

Las agresiones contra ciudadanos de origen caucásico protagonizadas por los ultras tras la manifestación celebrada en Moscú provocaron que, días después, se convocara vía internet una concentración de rechazo en la céntrica plaza Europa. Los agentes antidisturbios desplegados detuvieron a un millar de manifestantes, tanto caucásicos como eslavos, como medida preventiva para evitar posibles enfrentamientos masivos. Muchos de los concentrados iban armados con palos y objetos punzantes.

Pero el estallido de violencia no se detuvo aquí. Tras la muerte de un ciudadano centroasiático apaleado por ultras durante la segunda manifestación celebrada en Moscú, pocos días después fue asesinado en Nálchik, la capital de la república de Kabardino- Balkaria (de donde era originario el presunto homicida de Sviridov) el líder religioso de la comunidad musulmana local.

concentración moscovita de homenaje a Egor Sviridov

Rusia ha pasado de la divisa soviética que preconizaba “la amistad entre los pueblos” que integraban la extinta URSS a los lemas jaleados durante la manifestación por hinchas y ultranacionalistas, como “Rusia para los rusos”. Todo ello pone una vez más en evidencia el aumento de la violencia xenófoba en la sociedad rusa y del activismo de las organizaciones extremistas. Este aspecto viene siendo denunciado desde hace tiempo por distintas organizaciones no gubernamentales pro derechos humanos como SOVA.


XENOFOBIA, FÚTBOL Y ULTRANACIONALISMO: HINCHAS RADICALES EN RUSIA (I)

diciembre 17, 2010

La muerte del joven seguidor de 28 años Egor Nikolaevich Sviridov, ocurrida la madrugada del 6 de diciembre en Moscú tras una pelea tumultuosa entre fans del FC Spartak de Moscú y jóvenes caucásicos originarios de la república de Kabardino- Balkaria, ha devuelto al primer plano de la actualidad la conflictividad interétnica existente en Rusia.

Egor Nikolaevich Sviridov, hincha del FC Spartak de Moscú asesinado

Paradójicamente, Sviridov no es el primer aficionado del Spartak muerto este año. El 10 de julio moría otro hincha del club moscovita, Yuri Volkov, asesinado tras ser apuñalado mortalmente por tres jóvenes chechenos en una estación de metro del centro de Moscú.

La noche de los hechos, Sviridov junto con otros cuatro hinchas del Spartak se encontraba en una parada de autobús en Kronshtadt Bulevar, situada en el distrito moscovita de Golovinsky, cuando se inició una pelea con un grupo de ocho jóvenes caucásicos. Los insultos derivaron en la agresión mortal cuando una bala alcanzó a Sviridov. A pesar de que el presunto asesino Aslan Cherkesov de 26 años –que aseguró haber actuado en defensa propia– fue detenido, pocos días después diversos grupos de ultras del fútbol convocaron sendas protestas en varias ciudades rusas tras conocer la liberación de los acompañantes del presunto homicida.

hinchas mostrando un retrato de Sviridov durante un acto celebrado en Moscú

EL RETORNO DE LOS VIEJOS FANTASMAS: “RUSIA PARA LOS RUSOS”

El día siguiente a la muerte de Sviridov un millar de hinchas de diversos clubes bloquearon la Avenida Leningradsky como acto de protesta tras hacer una ofrenda floral en el lugar del suceso. Posteriormente, un nutrido grupo se dirigió a la vivienda del fiscal encargado del caso para mostrar su rechazo por la liberación de los compañeros de Cherkesov. Tras la intervención de las fuerzas policiales especiales (OMON), los aficionados se dispersaron aunque 20 de ellos fueron detenidos por causar altercados.

Cuatro días después, más de 5.000 ultras acudieron a la convocatoria no autorizada organizada en la céntrica Plaza de Manezh de Moscú entre otros por Fratria (nombre que significa “hermandad” en latín), la asociación de hinchas más relevante del FC Spartak creada en el 2005 por miembros de grupos hooligans como The Union, Devils Band, Gladiators Firm, Opposition, Boxer’s Team o Wild Boars entre otros. Paralelamente, unos 2.000 hinchas radicales también se concentraron en la Plaza de los Pioneros de San Petesburgo. Actos similares fueron celebrados en otras localidades del país como Kirov, Voronezh, Kaliningrado o Samara.

asistente a la marcha moscovita en memoria de Sviridov

La concentración en protesta por la muerte de Sviridov en Moscú acabó con grandes altercados cuando los radicales rompieron el cordón de seguridad y se enfrentaron a los agentes del OMON desplegados. Se produjeron diversas cargas policiales, desperfectos y agresiones a ciudadanos de aspecto caucásico. Durante la marcha improvisada por las calles del centro de Moscú se corearon eslóganes como “Rusia para los rusos” y “Moscú para los moscovitas”. Reaparecían así en escena los viejos fantasmas que rememoraban los pogromos de la época zarista, cuando los llamados centenanegristas protagonizaron diversas algaradas antisemitas a inicios del siglo XX. En esta ocasión los chivos expiatorios de los ultras fueron los ciudadanos de aspecto caucásico, nombre con que se identifica en Rusia a aquellos individuos de apariencia asiática originarios del sur del país y que profesan mayoritariamente la fe musulmana. Estos caucásicos son percibidos por los jóvenes rusos de ascendencia eslava y creencias ortodoxas como los culpables de todos los problemas que padece la sociedad rusa actual. Las agresiones a caucásicos e inmigrantes de Asia Central durante la manifestación celebrada en Moscú provocaron que la Fiscalía rusa abriera once causas por vandalismo contra los ultras que protagonizaron los hechos.

video sobre los incidentes protagonizados por los ultras en Moscú