CHE GUEVARA. UN SÍMBOLO PARA EL FÚTBOL REVOLUCIONARIO (I)

septiembre 29, 2013

Por muchos es conocida la faceta política de Ernesto Che Guevara, el médico argentino que se convirtió en símbolo de la Cuba comunista y en emblema de la izquierda revolucionara a nivel internacional. Quizás está menos acreditada su relación con el balompié. Gran apasionado del deporte, que practicó desde pequeño por prescripción médica, el Che Guevara mantuvo una relación distante pero a la vez próxima con el balón. Más allá de su vinculación personal con el fútbol su figura ha trascendido ligada a dicho deporte hasta el punto ver plasmada su efigie en las camisetas de diversos equipos suramericanos.

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Ernesto Guevara durante su etapa como jugador de rugby (abajo con protector en la cabeza) 

UN ASMÁTICO FORZADO A LA PRÁCTICA DEL DEPORTE

Nacido en Rosario, Santa Fe, en 1928 en el seno de una familia amante de la naturaleza y el deporte, Ernesto Guevara pronto siguió los pasos de sus padres. A los dos años sufrió un grave ataque de asma. Fue entonces cuando los médicos le aconsejaron la práctica deportiva y un cambio de aires. El destino fue Alta Gracia, localidad situada en la Sierra Chica al sur de Córdoba a 400 km de Rosario, donde el aire fresco permitió al joven Chancho, como se le conocía por aquel entonces, a apaciguar su dolencia pulmonar. En la sierra cordobesa se aficionó al alpinismo, aunque en esa época también practicó la natación y el ajedrez, no en vano años más tarde declaró: “el ajedrez es un educador del racicionio”. Incluso llegó a ejercer como caddie dado que su familia vivía al lado del campo de golf local. En sus años de formación escolar fue cuando se inició en el fútbol, jugando como portero en el colegio durante los recreos. Lo cierto es que la afición de Ernesto por el balompié vino propiciada por el entrenador de la escuela de Bouer, Paco Díaz, un malagueño que había huido junto a su familia republicana del drama de la Guerra Civil española. Fue el técnico quién decidió que Ernesto ocupara la portería pensando que de esta manera estaría más descansado y podría tener cerca su inhalador Aspomul ante un eventual ataque de asma. Cuando sus padres descubrieron que jugaba al fútbol e intentaron reprimir al técnico, éste les dijo: “Tiene un carácter tan rebelde Ernestito, que no he podido negarle que jugase en el equipo”.

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Ernesto Guevara, a la derecha, posando junto a sus compañeros del Atalaya

A pesar de ello, si en algún deporte despuntó Ernesto Guevara fue, sin duda, en el rugby. A los 14 años empezó a jugar en el club Estudiantes de Córdoba donde trabó amistad con los hermanos Granados, de hecho fue el mayor de ellos, Alberto, quién le aleccionó para lograr ingresar en el equipo. En 1947, ya en Buenos Aires fichó por el  San Isidro Club, del que su padre fue fundador y su tío Martín Martínez Castro presidente. Allí fue reserva hasta que se agravó su asma y fue descartado. Jugó hasta los 23 años a pesar de las reticencias de su tutor, que percibía al rugby como un deporte excesivamente rudo para un asmático. “Viejo, me gusta el rugby. Y aunque reviente lo voy a seguir practicando” fueron las palabras del joven Guevara a su progenitor. Tras su paso por el San Isidro formo parte del Yporá Rugby Club y, posteriormente, del Atalaya Polo Club. Jugó como tres cuartos y compaginó la disputa de partidos con las tareas de redactor de la revista semanal Tackle, de la que fue uno de sus fundadores junto a su hermano. Una experiencia como periodista que le llevó a cubrir los Juegos Panamericanos celebrados en Méjico en 1955 como corresponsal de la Agencia Latina.

Revista Tackle portada del semanario argentino Tackle

UN HINCHA  QUE NUNCA VIÓ A LOS CANALLAS

La relación de Ernesto Guevara con el fútbol también tiene su vertiente como aficionado. De hecho la hinchada del Club Atlético Rosario Central lo asume como uno de sus seguidores más célebres. Y ello a pesar de que el Che nunca residió en Rosario ni presenció un partido del conjunto canalla. Según su biógrafo, Hugo Gambini, el líder revolucionario jamás piso el Estadio Gigante de Arroyito pero se declaró hincha rosarino como explica el periodista, “Leía las crónicas deportivas para informarse sobre los campeonatos profesionales de fútbol y como la mayoría de sus amigos eran adictos a los mismos clubes (Boca o River) Ernesto quiso elegir uno distinto. Cuando descubrió la existencia de Rosario Central, un club de la ciudad donde él había nacido, adhirió fervorosamente a su divisa. A partir de ese instante le encantó que le preguntaran ‘¿De qué cuadro sos?’, porque le daba la oportunidad de responder con cierta altivez: ‘De Rosario, de Rosario Central. Yo soy rosarino’. No tenía la menor idea sobre esa ciudad ni había visto jamás a su equipo, pero él era rosarino y defendía su identidad…” Algo similar hizo durante su estancia en Córdoba, donde en lugar de seguir a clubes con mayor prestigio como Talleres o Belgrano, Ernesto Guevara simpatizó con el Sportivo Alta Gracia, el modesto conjunto local.

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Enrique ‘Chueco’ García, El poeta de la zurda, toda un leyenda de Rosario Central y el culpable de la afición canalla del Che

En referencia a su predilección por Rosario Central, más allá de reafirmar con orgullo sus orígenes, el Che se hizo hincha de la Academia rosarina por la admiración que sentía por uno de sus futbolistas, el Enrique Chueco García, ídolo de la afición canalla de aquella época. El poeta de la zurda, como era conocido el citado extremo santafecino, por aquel entonces encandilaba a la parroquia de Rosario con sus gambetas desde que en 1933 fichara por el club canalla procedente de Unión Santa Fe. Durante dos años formó una temible y recordada delantera junto a Cagnotti, Guzmán, Potro y Gómez. Guevara también sucumbió a la magia de un futbolista único, de un genio y figura. Aún recuerdan en Rosario cuando en una ocasión tras marcar un golazo tras zafarse de cuatro jugadores rivales volvió al círculo central arrastrando su bota izquierda, cuando un compañero le preguntó ¿Por qué haces eso?, el Chueco le respondió: “Borro la jugada, para que no la copien”. En 1936 fue traspasado a Racing dejando una huella imborrable entre la hinchada rosarina.

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HUGO CHÁVEZ. EL LEGADO BOLIVARIANO DEL FÚTBOL (y VI)

junio 19, 2013

Sin duda, la figura de Hugo Chávez es una de las más controvertidas de los últimos años en el continente americano, amado por sus fieles y odiado por sus detractores, el dirigente bolivariano supo levantar pasiones más allá de su credo político. Una vez desaparecido su figura se erige como uno de los últimos mitos revolucionarios latinoamericanos. Algunos incluso lo sitúan a la misma altura que el mismísimo Che Guevara. Sea como fuere, es indudable que en vida se erigió en un líder carismático, quizás por eso no extrañan las múltiples muestras de duelo que originó su muerte. También el mundo del deporte, y por extensión el fútbol, manifestó sus condolencias tras su fallecimiento.

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cartel propagandístico de homenaje a Hugo Chávez

EL DEPORTE VENEZOLANO REACCIONA A LA MUERTE DE CHÁVEZ

La defunción del líder bolivariano provocó múltiples reacciones en el mundo del deporte. Diversos atletas y dirigentes deportivos manifestaron su pesar por su muerte. Olímpicos como los esgrimistas Rubén Limardo o Silvio Fernández publicitaron sus condolencias en las redes sociales. El medallista en los Juegos de Londres 2012 declaró al respecto: “Gracias por apoyarme a lograr el gran sueño olímpico. Venezuela se siente orgullosa de ti, que Dios lo tenga en la gloria. Chávez corazón de guerrero”. También los ciclistas Daniela Larreal, Angie González y Miguel Uberto expresaron su dolor por la pérdida. A ellos se sumaron deportistas de otras disciplinas, como el piloto de fórmula 1 Pastor Maldonado.

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jugadores del Zamora FC recordando la figura del líder bolivariano

Obviamente  su muerte también causó conmoción en el beisbol, el deporte predilecto de Chávez. No en vano el seleccionador nacional, Luis Sojo, le definió como “un hombre de beisbol”. Se dio la circunstancia que cuando aconteció su muerte el combinado venezolano se encontraba en Miami para disputar un partido amistoso. Cuando sus jugadores se encontraban en la cancha calentando antes del encuentro conocieron la noticia del fallecimiento del presidente del país. Acto seguido la expedición venezolana pidió que se guardara un minuto de silencio y que las banderas ondearan a media asta, pero ninguna de las dos peticiones fue aceptada.

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El piloto Pastor Maldonando posando junto a Hugo Chávez

El mundo del fútbol no quedó al margen del luto por Chávez. La novena jornada de la Liga de Primera división venezolana fue suspendida tras conocerse la noticia. César Farías, el seleccionador nacional venezolano, y jugadores como Tomás Rincón o Roberto Rosales mostraron sus respetos a la familia del difunto. La nueva sorprendió a los futbolistas del Deportivo Lara en Paraguay. Hasta allí se habían desplazado para disputar un partido correspondiente a la Copa Libertadores ante el Club Olimpia de Asunción. A pesar de que minutos antes del inicio del encuentro conocieron el deceso, los jugadores saltaron al terreno de juego y lograron levantar un 2 a 0 adverso. En un final trepidante los venezolanos marcaron dos goles para conseguir un  valioso empate que prácticamente los clasificaba para los octavos de final de la competición. Los autores de los tantos, Marlon Fernández y José Torrealba tras marcarlos señalaron al cielo para dedicárselos al difunto ex mandatario venezolano.

También en Barinas se homenajeó la figura de Hugo Chávez. En el primer partido como local del Zamora FC tras su muerte sus futbolistas exhibieron una pancarta en los prolegómenos del partido con la leyenda “Chávez vive, la lucha sigue”.

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Los Demonios Rojos, barra brava del Caracas FC, rindiendo honores a Chávez.

GRADAS CON CHÁVEZ

Las condolencias y muestras de apoyo a la familia Chávez también tuvieron como escenario las gradas de los estadios. Tanto en la liga nacional como en otras competiciones internacionales se realizaron actos de tributo a la figura del líder de la revolución bolivariana.

En Venezuela la barra brava del Caracas FC, los Demonios Rojos, rindió su particular homenaje a Chávez durante el encuentro que enfrentaba al Caracas FC con el conjunto brasileño del Gremio Porto Alegre, correspondiente a la Copa Libertadores de América.  En las gradas del estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela desplegaron una pancarta con la efigie del mandatario y la leyenda “Muere el hombre más no la idea. Líder eterno”. También fueron visibles otras pancartas alusivas a Chávez como una que reproducía sus ojos (símbolo identificativo de su última campaña electoral a la presidencia del país celebrada el 7 de octubre de 2012) u otras con eslóganes como “Hasta la victoria siempre” o “Chávez es un pueblo”. Incluso los aficionados rivales mostraron carteles para la ocasión con lemas como “Chávez tambén é Libertador’es’”.

Pero también sus adversarios políticos aprovecharon las tribunas de los estadios para mostrar su rechazo a la figura del ex presidente. Durante el minuto de silencio por la memoria de Hugo Chávez celebrado antes del encuentro que disputaron la selección vinotinto contra la colombiana en el Estadio de Cachamay, situado en la localidad de Puerto Ordaz, se escucharon diversos abucheos y protestas de gran parte del público presente. Paradójicamente, días antes se respetó escrupulosamente el minuto de silencio hecho en el estadio Monumental de Buenos Aires que albergó el partido Argentina- Venezuela.

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La hinchada de Newell’s Old Boys en un partido de la Copa Libertadores

Fuera del país también proliferaron los mensajes de apoyo al pueblo venezolano por la muerte del dirigente bolivariano. En países como Argentina las muestras de duelo se dieron en diversos estadios del país. En la cancha del Atlético San Martín de Tucumán su hinchada desplegó una bandera con un dibujo de Chávez tocado con su habitual boina roja de paracaidista colocada junto a una pancarta con el lema “X 100-pre Comandante”. En otros estadios los lemas rezaban “Kirchner y Chávez viven”.

En Europa distintas aficiones recordaron al fallecido presidente. Así en Italia la afición del Livorno, de conocida filiación comunista, extendió una pancarta con el lema “Hasta siempre Chávez” escrito en letras rojinegras. Actos similares se sucedieron en algunos estadios de divisiones inferiores de la liga española, como Barcelona y Murcia. En la capital catalana los seguidores de la Unió Esportiva Sant Andreu, los Desperdicis, exhibieron una pancarta con el eslogan “Chávez vive, la lucha sigue” durante el encuentro de Segunda división B que enfrentó a su equipo contra el CD Alcoyano. También los City Boys, colectivo de hinchas del CAP Ciudad de Murcia desplegaron pancartas con el lema “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos DEP Chávez” en el partido que jugó su club contra el CD Cieza de la Liga 1ª Autonómica.

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aficionados argentinos recordando a Kirchner y Chávez


LAS MALVINAS. 30 AÑOS DE UN CONFLICTO EN CLAVE FUTBOLÍSTICA (II)

marzo 10, 2012

El desembarco de tropas argentinas en las Islas Malvinas provocó una rápida reacción del gobierno británico presidido por Margaret Thatcher. La movilización del ejército fue immediata. El inicio de las hostilidades sólo fue cuestión de días, los que tardaron en llegar al archipiélago los buques de la armada real británica. La guerra fue una realidad, un conflicto que también tuvo su prolongación en el fútbol.

Villa y Ardiles a su llegada al Tottenham posando junto a Keith Burkinshaw

ARDILES- VILLA. UNA DUPLA ARGENTINA EN SUELO ENEMIGO

Corría la temporada 1977/78, aquella en la que el Tottenham Hotspur había logrado el ascenso a la primera división del fútbol inglés de la mano del técnico Keith Burkinshaw tras clasificarse en tercera posición, después de Bolton Wanderers y Southampton, en el campeonato de segunda. Para afrontar el reto de jugar con garantías en la Premier la directiva del conjunto londinense fichó a dos de los jugadores que habían deslumbrado durante el Mundial’78 con la selección argentina, los centrocampistas Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa. Así fue como ambos llegaron al fútbol británico en 1978. El primero procedente del Club Atlético Huracán y el segundo fichado de Racing Club.

portadas de revistas deportivas anglo-argentinas sobre Ardiles y Villa

Fueron los dos primeros extranjeros en jugar en el fútbol inglés después que este reabriera sus fronteras a los futbolistas foráneos. Pronto se convirtieron en la referencia del juego de los spurs. Tanto es así que Ardiles fue nominado para ser elegido mejor futbolista de la Premier. Por su parte Villa, en 1981, fue el autor del gol ante el Manchester City que hizo campeón al Tottenham en la final de la FA Cup. Un hito que no pudo repetir cuando en mayo de 1982 su equipo se enfrentó a doble partido al Queens Park Rangers para revalidar el título de campeón de la copa de la asociación inglesa de fútbol. Ricardo Villa, Ricky como era conocido por los aficionados británicos, no fue alineado. El motivo fue que no se consideró idóneo que si el Tottenham se alzaba en el estadio de Wembley con el trofeo la princesa Ana impusiera la medalla a un argentino. Para ese partido, Ardiles ya estaba descartado previamente por su incorporación a la concentración de la selección argentina que tenía que disputar el mundial de España’82.

la dupla argentina exhibiendo la FA Cup conseguida en 1981

LA GUERRA DEL FAIR PLAY

Con Ardiles y Villa el Tottenham completó unas temporadas exitosas. Su estancia en el club inglés coincidió con el estallido del conflicto de las Malvinas. A pesar de la incomodidad que supuso para Villa el hecho de jugar en Inglaterra durante el conflicto bélico, que afectó directamente a Ardiles ya que uno de sus primos el teniente José Leónidas Ardiles murió en combate tras ser derribado el avión que pilotaba aunque Osvaldo ya estaba jugando por aquel entonces como cedido en el Paris Saint Germain, la guerra nunca se trasladó al terreno de juego. Es más, Villa recuerda como durante un partido celebrado en White Hart Lane contra el Leicester, los aficionados visitantes presentes en las gradas del estadio empezaron a abuchearle cada vez que tocaba el balón por su condición de argentino. La reacción del público local dejó sorprendido al futbolista bonaerense cuando escuchó a su hinchada gritar “¡Argentina, Argentina!”. Al final de la contienda Ardiles regresó al Tottenham tras una aciaga temporada en el fútbol francés. A pesar de su momentania ausencia en el PSG y la contienda anglo-argentina, Ossie (mote con el que le conocían los aficionados del Tottenham) continuaba siendo un ídolo entre los seguidores spurs. Pero el conflicto bélico había truncado su proyección. El Tottenham incluso llegó a contratar los servicios de un psicólogo, John Syers, para intentar recuperar emocionalmente al jugador. Aunque como el propio Ardiles reconoció, “mi mundo entero se colapsó tras la guerra en las Malvinas”.

“Ossies Dream”, canción conmemorativa de la final de la FA Cup (1981)


LAS MALVINAS. 30 AÑOS DE UN CONFLICTO EN CLAVE FUTBOLÍSTICA (I)

marzo 1, 2012

Tras tres décadas de letargo la disputa entre Argentina y Gran Bretaña por la jurisprudencia de las Islas Malvinas se ha reavivado. El motivo fue la participación del príncipe heredero Guillermo en un entrenamiento como piloto de helicóptero de un buque de guerra británico en la zona. Una presencia que el gobierno argentino entendió como una provocación. Y todo ello cuando el 2 de abril se van a cumplir 30 años del desembarco de las tropas argentinas en las Malvinas.

el príncipe Guillermo durante las controvertidas maniobras

30 AÑOS DE UN CONFLICTO POSTCOLONIAL

A pesar del conjunto de procesos por la independencia que durante los años sesenta del siglo pasado acabaron con buena parte de las colonias de las metrópolis europeas, aún hoy en dia perviven algunos conflictos postcoloniales. Uno de ellos es el que dirime la soberanía de las islas Malvinas, un pequeño archipiélago situado en el Atlántico Sur que a mediados del siglo XIX, tras años de presencia francesa y española, fue ocupado por Gran Bretaña. Fue en enero de 1833 cuando desembarcaron las fuerzas británicas tomando posesión de las Falkland Islands, nombre inglés con que se conoce al archipielago. Desde entonces las peticiones de los sucesivos gobiernos argentinos reclamando su devolución han sido una constante.

portadas de la revista Gente sobre la ocupación argentina de Las Malvinas

El punto más álgido de esta disputa aconteció en 1982 cuando estalló la Guerra de las Malvinas. El 2 de abril de ese año diversas unidades militares argentinas ocuparon las islas en la llamada Operación Rosario. La respuesta del gobierno británico presidido entonces por la primer ministro Margaret Thatcher no se hizo esperar. Seis semanas más tarde las tropas británicas desembarcaban en las Malvinas. La guerra anglo-argentina era una realidad.

LA GUERRA DE LAS MALVINAS. LA CONTIENDA DE LA DICTADURA

A nadie escapa que la declaración de guerra por parte de la Junta Militar argentina, presidida por aquel entonces por el general Leopoldo Galtieri, pretendía desviar la atención sobre los problemas económicos y la tensión social que vivía el país tras años de dictadura y, a la vez, unificar bajo el manto del patriotismo a toda la población. Con los británicos como culpables de todos los males del país el gobierno militar pretendía esquivar la asunción de los verdaderos problemas que acuciaban a la sociedad argentina: la enorme inflación, el empobrecimiento de las clases medias, el incremento de la deuda externa, el descenso de los salarios o el aumento de la pobreza.

el general Leopoldo Galtieri, sucesor de Lacoste en la presidencia argentina

Finalmente, el 14 de junio de 1982, el éxito de la Operación Corporate provocó que el ejército argentino se rindiera. La derrota militar supuso el restablecimiento de la administración británica del archipiélago. A pesar de la brevedad de la contienda, 649 soldados argentinos y 255 británicos perdieron la vida, también murieron tres isleñas cuando por error un proyectil lanzado por la fragata Avenger alcanzó su vivienda.

militares argentinos posando con una bandera británica tras el desembarco


BARRAS BRAVAS: POLÍTICA Y PODER EN LAS GRADAS ARGENTINAS. EL CASO DE RIVER PLATE (IV)

julio 14, 2011

El escándalo derivado del viaje de los barristas al Mundial sudafricano provocó que el kirchnerismo tratara de desvinculase públicamente de los hinchas radicales. Las HUA quedaron relegadas a un segundo plano cuando la administración empezó a negociar únicamente con las barras de Boca y River. Todo ello comportó que los integrantes de las HUA, formadas por más de 43 hinchadas radicales, cercarán nuevas alianzas.

propaganda electoral de Nárvaez junto a Mónica López

DE KIRCHNER A DE NARVÁEZ: UNA HISTORIA DE INTERESES

Un nuevo interlocutor salto a escena. Francisco De Narváez, diputado del Partido Justicialista por la demarcación de Buenos Aires y rival político de Cristina Kirchner.  El empresario optó por acercarse a los barristas para conseguir sus favores. Tras diversas reuniones entre interlocutores del empresario peronista y los dirigentes de las HUA estos últimos accedieron a movilizar a sus miembros en los actos políticos organizados por la candidatura de De Narváez en Buenos Aires, como el que este celebro en la partida bonaerense de La Matanza junto a Ricardo Alfonsín, a cambio de que este financiara sus actividades durante la Copa América. El acuerdo se cerró y la Unión Celeste y Blanco (UCB), el partido de De Narváez, se comprometió a pagar los costes de los desplazamientos de los hinchas, las entradas para los partidos y los elementos de animación para el partido inaugural del campeonato que enfrentó a Argentina con Bolívia. Cerca de 1.100 hinchas radicales asistieron al encuentro. Como contrapartida los aficionados radicales mostraron una pancarta de 50 x 30 metros con los colores albicelestes y la inscripción “De Narváez- Mónica López” (diputada provincial y vicepresidenta del Bloque Unión Celeste y Blanco que se postula como mano derecha de De Narváez en las próximas elecciones). Otros de los “trapos” que exhibieron mostraba la leyenda “Mayo fuiste, estamos en Julio”, una irónica referencia a su anterior interlocutor, el kirchnerista Marcelo Mallo. Según el periodista del diario Clarín Gustavo Grabia que destapó el acuerdo, los barristas recibieron un primer pago de 100.000 pesos.

hinchas mostrando una pancarta en favor de Narváez

EL “APRIETE” DE LAS BARRAS BRAVAS. CONNIVENCIA Y EXTORSIÓN

Comos hemos expuesto las relaciones entre la llamada dirigencia del fútbol argentino y los líderes barristas son algo común. Estas se extienden más allá del ámbito deportivo llegando, como hemos constatado, a la esfera política. Dichas vinculaciones no responden a las supuestas filiaciones ideológicas de las hinchadas radicales, un elemento inédito en el barrismo argentino, sino a la voluntad de estas de conseguir mayores cotas de poder y sumas de dinero. Este es el único objetivo de las barras bravas argentinas: controlar los accesos del estadio, dirigir la reventa de entradas, conseguir el máximo poder dentro de las directivas de los clubes o mantener su inmunidad ante la administración y las fuerzas del orden. Y todo ello para asegurarse un negocio del que se lucran sus líderes. El medio para conseguirlo es la intimidación, el denominado “apriete”, consistente en extorsionar o amendrentar a dirigentes, políticos, periodistas, árbitros, hinchas rivales e incluso jugadores, como sucedió durante el partido que supuso el descenso de River Plate. Durante el descanso del mismo ocho barras bravas, capitaneadas por los actuales capos Martín Araujo y Alex de Budge, se dirigieron al vestuario del árbitro para increparle y coaccionarlo diciéndole “Si no nos cobrás un penal, no salis vivo”. Sergio Pezzotta, el encargado de dirigir el encuentro pitó el penalti. Pavone, autor del primer gol de River, erró el lanzamiento. Se consumaba el descenso del club bonaerense tras 110 años de historia. El próximo año, en Nacional B, los “millonarios” lucharan para lograr el anhelado ascenso. La presión será máxima, el “apriete” asegurado.

barristas de las HUA exhibiendo su trapo


BARRAS BRAVAS: POLÍTICA Y PODER EN LAS GRADAS ARGENTINAS. EL CASO DE RIVER PLATE (III)

julio 9, 2011

Las relaciones entre las barras bravas y la clase dirigente argentina no son un fenómeno reciente. En anteriores entradas hemos constatado como desde finales de los años setanta se han ido estrechando los lazos que unen estos grupos de hinchas radicales con el poder. Su objetivo compartido, el mantener una posición de privilegio, ha propiciado que barristas y gobernantes hayan confluido en pro del interés mútuo. Este ha sido el caso también del denominado kirchnerismo, que no ha dudado en utilizar a las barras bravas en su beneficio.

la barra de Racing mostrando su apoyo a Kirchner

BARRISMO Y KIRCHNERISMO: LA HINCHADA JUSTICIALISTA

Los nexos entre violentos y dirigentes se han mantenido hasta la actualidad. Así, entre los barristas que han dado su apoyo al matrimonio  Kirchner se encuentran los de equipos como el Club Atlético Chicarita Júniors, el Club Atlético Bandfield, el Estudiantes de La Plata y el Club Atlético Independiente. Estos últimos en alguna ocasión llegaron a enarborar banderas con el lema “Cristina presidente” en la grada que ocupan en el estadio Libertadores de América. Pero quizás la que más se ha significado en este sentido sea la barra brava de Racing Club de Avellaneda, la Guardia Imperial, que durante años lució pancartas con el eslóganes como “Kirchner presidente” o “Kirchner 2007-2011”, no en balde el difunto Néstor Kirchner, ex líder del Partido Justicialista, fue un declarado hincha de dicho club.

El kirchernismo llegó a conseguir incluso que las barras de Boca y River cooperaran en una campaña contra el grupo mediático del periódico Clarín, enfrentado al Partido Justicialista. Durante el clásico disputado en 2009 mostraron banderas con consignas contra el diario con lemas como “Clarín: el fútbol es una pasión, no un curro”. El enfrentamiento entre el gobierno y el grupo multimedia estribaba en la nueva ley de medios que quería aprobar la administración para evitar que el fútbol televisado continuara siendo gratuito. Para presionar a Clarín se negoció con las barras bravas para que desplegaran banderas y repartieran folletos en las inmediaciones de los estadios con consignas contra el grupo mediático y a favor de la nueva ley. A cambio los barristas recibieron alrededor de 100.000 pesos. De hecho, Los Borrachos del Tablón ya habían mostrado sus afinidades por la esposa de Kirchner cuando mostraron una pancarta con el lema “Cristina= Evita = Perón”.

La Doce de Boca Juniors exhibiendo una pancarta contra Clarín

LBDT luciendo un eslogan similar en la Bombonera durante el clásico

HINCHADAS UNIDAS ARGENTINAS: LA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LAS BARRAS BRAVAS

La presión ejercida por la oposición y el contexto económico desfavorable motivaron que los Kirchner buscaran nuevas alianzas que les permitieran continuar en el poder. Tras reunirse con sindicatos y piqueteros, el gobierno también lanzó sus redes sobre las barras bravas. A través de Marcelo Mallo, un peronista de perfil kirchnerista, creó la ONG Hinchadas Unidas Argentinas (HUA). El proyecto recoge la herencia de otra organización similar anterior, Nuevo Horizonte Para el Mundo, que pretendía integrar socialmente a los violentos y que en 2007 sufragó el viaje de dos decenas de hinchas de Independiente a la Copa América que se disputó en Venezuela, no en vano la mano derecha de Mallo en la ONG era Pablo Bebote Álvarez, capo de la barra del “Rojo” de Avellaneda, que también integra las HUA. El objetivo oficial del nuevo ente es erradicar la violencia de los estadios a través de minimizar a las barras bravas mediante trabajos sociales y de inserción laboral, pero en el fondo persigue encuadrar a los barristas políticamente para que aporten votos al peronismo.

el difunto Kirchner mostrando una camiseta de Racing Club

Pero la adhesión de las barras bravas al kirchnerismo ha sido simplemente por interés. A cambio de dinero y financiación los hinchas aportan su poder de convocatoria e intimidación y exhiben banderones en las gradas con lemas como “Kirchner Vuelve” que emulan a las pintadas del peronismo de los años sesenta. El entente fue rápido y las barras de diversos clubes se han puesto al servicio del poder. Sus integrantes han trabajado activamente durante la campaña electoral a la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. El acuerdo, negado por el subsecretario de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos, Pablo Paladino, consiste en que los hinchas radicales trabajen en los operativos de seguridad de los actos electorales y no generen altercados en las gradas. A cambio, 280 de ellos tuvieron pagado el desplazamiento y la estancia en el Mundial disputado en Sudáfrica en 2010. Entre los que se adherieron a las HUA se encuentran las barras de Independiente, Vélez Sarsfield, Racing Club, Rosario Central, Argentinos Júniors, Chacarita, Gimnasia y Esgrima, Colón, Godoy Cruz, Huracán, Lanús y Tigre.

Pancarta de las HUA con la consigna KV (Kirchner Vuelve)


BARRAS BRAVAS: POLÍTICA Y PODER EN LAS GRADAS ARGENTINAS. EL CASO DE RIVER PLATE (II)

julio 3, 2011

Los altercados ocurridos tras la derrota de River en el estadio Monumental que supusieron su descenso pusieron de nuevo en el primer plano de la actualidad a la barra del club bonaerense, cuyos miembros protagonizaron graves incidentes, tanto en el partido de ida como en el de vuelta. Tras conocer como se crearon los Borrachos del Tablón y cual es su modus operandi dentro del club, a continuación exponemos que tipo de vinculación relaciona a la barra con la llamada dirigencia política.

Raúl Alfonsín cediendo la presidencia argentina a Carlos Menem

INMUNIDAD Y PREBENDAS: LA POLÍTICA DEL TABLÓN

Contrariamente a lo que sucede en Europa, donde los grupos radicales mantienen cierto pósito pseudoideològico, en el fútbol argentino la política no es un elemento característico de las barras bravas. Más allá del contexto europeo, donde conviven grupos antagónicos de extrema derecha y extrema izquierda junto a otros colectivos de animación no politizados, en Argentina los barristas a pesar de no asumir dichos planteamientos si que mantienen vínculos con el poder político. La suya es una relación de intereses. Se asocian con la clase dirigente, tanto futbolística como política, únicamente para conseguir inmunidad y prebendas. A cambio, las barras bravas se convierten en la fuerza de choque del cacique, funcionario o candidato de turno. Esta es la política del tablón.

Los barristas siempre han mantenido vínculos con la política, tanto con el justicialismo de Menem y Kirchner como con el radicalismo identificado con Alfonsín. Su relación se basa en el clientelismo transversal, ya que atañe a todas las hinchadas radicales del país y a todas las opciones políticas y sindicales. No hay un móvil ideológico que explique sus actuaciones, su única motivación es el dinero.

hinchada de Quilmes mostrando su apoyo a Cristina Kirchner

DEL MUNDIAL 78 AL POPULISMO DEMOCRÁTICO: UNA HISTORIA DE VIOLENCIA

El golpe de Estado que protagonizó en 1976 la autodenominada Junta Militar que sirvió para derrocar al gobierno presidido por Maria Estela Martínez de Perón, popularmente conocida como Isabelita, permitió los primeros contactos entre las barras bravas y los militares en el poder. Durante esos años la barra de Quilmes Atlético Club, liderada por Carlos Alberto de Godoy, apodado El Negro Thompson, fue la que cooperó con mayor empeño con los “milicos”. De hecho los barristas cerveceros, nombre con el que se denomina a la hinchada de Quilmes, dieron cobertura al aparato represivo de la dictadura. Incluso se llegó a organizar un grupo de barristas para que acudieran al Mundial’82 y acallar las posibles manifestaciones de los exiliados opositores al régimen militar. El estallido de la Guerra de las Malvinas el 2 de abril de 1982 frustró finalmente su desplazamiento.

La derrota inflingida por las tropas británicas precipitó la caída de la Junta militar de gobierno que en 1983 convocó unas elecciones que se saldaron con la victoria de la Unión Cívica Radical de Raúl Alfonsín. Se iniciaba así un periodo de pacto democrático en la que las barras bravas también jugaron su papel, ejerciendo como fuerzas de choque de los diversos candidatos, realizando pintadas durante la campaña electoral e intimidando a los adversarios. Durante la presidencia de Alfonsín el barrismo acrecentó sus vínculos con el poder. Entre sus partidarios se encontraban los integrantes de la barra de Argentinos Juniors. Fue la época en que La Doce, la conocida barra de Boca Juniors, movilizó a sus miembros a favor del llamado Tercer Movimiento Histórico que pretendía regenerar el peronismo de corte más populista bajo el amparo del diputado radical Carlos Bello, amigo íntimo de José Barritta El Abuelo, líder por aquel entonces de La Doce. También las barras del Club Social y Deportivo Defensa y Justícia de la provincia de Buenos Aires y de Rosario Central tomaron partido por el peronismo.

soldados británicos en Port Stanley (Islas Malvinas), junio de 1982

Pero fue en la década de los noventa, coincidiendo con la eclosión del fútbol como negocio- espectáculo, cuando las barras bravas aumentaron aún más su incidencia social, tanto en las gradas como en los despachos. Decenas de hinchas obtuvieron un empleo en dependencias estatales mientras otros accedieron a cargos sindicales. Habían entendido que el poder otorgaba impunidad. Poco importaba quién gobernaba el país. Durante años se convirtieron en los más fieles alfonsinistas, ultramenemistas, delarruaistas, duhaldistas o kirchneristas. Todo valía para mantener su modo de vida.