EL BATALLÓN AZOV. UNA FUERZA PARAMILITAR DE EXTREMA DERECHA

junio 27, 2014

Una vez la elección del nuevo presidente de Ucrania, el magnate chocolatero Petró Poroshenko, ha conseguido dejar en un segundo plano la confrontación que sacudió al país y provocó la marcha de Viktor Yanukóvich, las organizaciones y partidos que lograron cierta trascendencia en Maidán han tratado de copar puestos de poder en la administración. Más allá de la inclusión de destacados dirigentes de formaciones como la ultranacionalista Svoboda en el gobierno, otros grupúsculos radicales de extrema derecha, como Pravy Sektor (Sector Derecha) han logrado cierta trascendencia a nivel institucional. De hecho, algunos de sus líderes, como Dmytro Yarosh o Andriy Parubiy –fundador del Partido Nacional Social de Ucrania– han ocupado cargos en la agencia de seguridad gubernamental ucraniana.

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emblema del Batallón Azov que conjuga dos runas habituales del imaginario neonazi

LA CREACIÓN DE UNA FUERZA PARAMILITAR

Mientras estos distintos grupos intentaban colocar a sus miembros en las altas esferas del aparato del Estado, en paralelo, se gestó el denominado Batallón Azov. Esta unidad, dependiente del Ministerio de Asuntos Internos ucraniano, tenía inicialmente su base central en la localidad portuaria de Mariupol, ubicada en el sureste del país a orillas del Mar de Azov, de aquí el nombre de la compañía.

Dicha milicia de voluntarios, cuyo objetivo es la defensa del territorio ucraniano, está comandada por Vladimir Shparo. Fue creada el 13 de abril de 2014 a instancias del por aquel entonces Ministro de Asuntos Internos, Arsen Avakov, miembro de Batkivshchyna (Unión de Todos los Ucranianos ‘Patria’), el partido liderado por Yulia Timoshenko. El decreto fundacional instaba a formar una unidad paramilitar integrada por civiles que podía alcanzar los 12.000 miembros aunque, inicialmente, se restringió a tan sólo 70 efectivos, aunque pronto reunió a medio millar de combatientes. Un proceso de constitución que fue supervisado por Aston Gerashenko. A la misma se integraron ultranacionalistas, militantes de extrema derecha, neonazis y seguidores radicales de fútbol (en su mayoría ultras del Dinamo de Kiev), muchos de los cuales acumularon experiencia en los combates en las barricadas de la plaza Maidán contra los Berkut, los agentes antidisturbios fieles al gobierno presidido por Yanukóvich. Finalmente, la fuerza se formó oficialmente el 5 de mayo, coincidiendo con el auge del conflicto suscitado por los movimientos separatistas pro- rusos de las regiones del este del país.

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Lyashko arengando a los miembros de la unidad en un acto público

Entre los promotores de la unidad, también conocida como los “Hombres de negro” por ir todos sus miembros enmascarados, se encuentran Oleh Lyashko, diputado de la Rada y líder del Partido Radical que consiguió un exiguo 8% de los votos en las últimas elecciones presidenciales, y Dmytro Korchynsky, dirigente de la formación de extrema derecha UNA- UNSO. Aunque a su sombra algunas fuentes apuntan a que el verdadero inspirador del Batallón se encuentra uno de los oligarcas más importantes de Ucrania, Igor Kolomoisky.

Su emblema conjuga la variante horizontal de la runa Wolfsangel, también conocida como Doppelhaken, un símbolo utilizado por la división panzer Das Reich de las SS durante la Segunda Guerra Mundial y que se ha convertido en un distintivo recurrente en el imaginario neonazi actual; junto con la Sonnenrad, la rueda del sol negro, un símbolo esotérico también usado por las SS y el neopaganismo germano.

A pesar de que en un principio su sede se encontraba en Mariupol, la unidad pronto desplazó su cuartel general a la cercana localidad de Berdyansk, también situada a orillas del Mar de Azov.

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voluntarios del Batallón Azov posando durante un acto ante la prensa

UNA UNIDAD DE REFERENCIA DEL NEOFASCISMO INTERNACIONAL

Una de sus principales características, quizás la que la hace más singular, es la presencia entre sus filas de voluntarios procedentes de Rusia, Suecia, Alemania o Italia. Activistas neonazis de dichos países se han integrado al Batallón para combatir a los rebeldes pro- rusos en las llamadas “operaciones antiterroristas” que la unidad lleva a cabo en zonas como Lugansk o Donetsk. Muchos de ellos son mercenarios, bregados en otras contiendas, que han acudido a la llamada de sus camaradas ucranianos. Este es el caso de Francesco Saverio Fontana, un ultraderechista italiano conocido por el sobrenombre de Stan relacionado con Gabriele Adinolfi, fundador de Terza Posizione y uno de los líderes visibles de la llamada “destra radicale”, y Stefano delle Chiae, notorio neofascista vinculado a las redes clandestinas Gladio y Cóndor y promotor de Avanguardia Nazionale. Fontana, al que algunas fuentes conectan con el servicio secreto italiano, la Agenzia Informazioni e Sicurezza Esterna (AISE), participó en la razzia llevada a cabo por los Hombres de negro en Odessa.

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Francesco Saverio Fontana, alias Stan, luciendo una camiseta de Praviy Sektor

Además de Fontana también se ha identificado al francotirador Mikael Skillt, un neonazi sueco militante del Svensksarnas Parti (SvP) –el partido fundado en el 2008 por activistas del Frente Nacional Socialista liderado por Stefan Jacobsson–, como miembro de la unidad. Skillt, ex militar y miembro de la Guardia Nacional Sueca, llegó en marzo de 2014 a Ucrania para colaborar con el grupo neonazi Combat 14, integrado en el partido Svoboda. Durante su estancia en el país participó en la denominada masacre de Mariupol, ocurrida el 9 de mayo de 2014, en la que murieron un centenar de civiles.

A ambos también se han sumado voluntarios neonazis rusos que se han agrupado en denominada Legión Rusa.

Según uno de los promotores del Batallón, el citado Oleg Lyashko, la mitad de los integrantes de la unidad son ex convictos. Un aspecto que el diputado ucraniano consideró poco relevante.

Sin embargo, el Batallón Azov no es el único grupo paramilitar ucraniano que opera en la zona. Desde la insurrección de los pro- rusos se ha creado diversas unidades similares, cómo los batallones Donbas y Dniepr, activos en al área de Donetsk, o las unidades Kiev 1 y Sturm, que han operado en la región de Odessa. En su mayoría están integrados por voluntarios –ex militares, policías o veteranos de Maidán– avezados en el uso de armamento automático. A pesar de ello, cada milicia actua de forma autónoma, un modus operandi que ha generado una descoordinación que los miembros del Batallón Azov consideran caótica y beneficiosa para los intereses de sus adversarios. Una situación que achacan a la ineptitud de los “títeres idiotas de Kiev”.

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ultras del Dinamo de Kiev publicitando su integración en el Batallón Azov

LA CONEXIÓN ULTRA

El ascendente del Batallón entre los jóvenes aficionados ultras ucranianos, más allá del encuadramiento de algunos de ellos en la unidad, se evidencia en la recogida de fondos que realizan. Un ejemplo lo tenemos en los ultras del MFC Mykolaiv, el conjunto de la ciudad homónima, que en su momento ya se sumaron a las reivindicaciones de Maidán y en los últimos meses colocaron huchas en distintos lugares, como el bar del Estadio Tsentralnyi, para recaudar dinero para la unidad con la leyenda: “Por favor no olvides a nuestros chicos que están en el frente y necesitan asistencia para comparar municiones de alta calidad”. Y es que la carencia de munición y armamento es una de las máximas preocupaciones de las unidades paramilitares que operan en el este de Ucrania. Por tanto, además de integrarse en la unidad como voluntarios, otros jóvenes ultras se encargan de organizar el apoyo logístico necesario para que el Batallón Azov pueda llevar a cabo sus actividades.

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huchas para recaudar fondos para la unidad promovidas por los ultras del MFC Mykolaiv

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BABELSBERG 03. VESTIGIO ESPARTAQUISTA DEL FÚTBOL GERMANO- ORIENTAL (y III)

febrero 14, 2014

Una vez conocidos los orígenes del club de Postdam y la vinculación de su hinchada con la extrema izquierda extraparlamentaria y el movimiento autónomo vinculado al fenómeno squatter, a continuación describimos como la afición participa en el día a día del club, que iniciativas emprende contra la mercantilización del fútbol y porque en los ambientes alternativos se le denomina el St Pauli del este. Todo ello sin obviar la polémica que afectó al club en el año 2010 cuando se descubrió la relación de un miembro de su directiva con la Stasi.

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pancarta de la afición del Null drei contra el racismo y el apoliticismo

UN CLUB PARTICIPATIVO

La aparición de una hinchada organizada en el club tenía por objetivo, más allá de animar a los jugadores durante los partidos, llevar a cabo una profunda transformación de la institución. La voluntad de los aficionados era que el Babelsberg 03 se alejara del fútbol- negocio y se vertebrara alrededor de un modelo participativo. Es decir, pretendían crear una sinergia que facilitará la implicación de los seguidores en el día a día de la entidad. Y en parte lo consiguieron. No en vano los seguidores son los que confeccionan los programas oficiales de los encuentros, opinan sobre el merchandising oficial y ocupan algunos puestos en la junta directiva. Todo ello ha favorecido la concreción del Babelsberg 03 como club alternativo, símbolo de la izquierda autónoma en Alemania.

Entre sus diversas iniciativas, la entidad se involucró en la campaña Football Fans against Homophobia, ideada por los aficionados de dos clubes berlineses, el Sport Club Charlottenburg y el Tennis Borussia, para luchar contra la discriminación sexual en las gradas de los campos de fútbol.

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pancarta de la campaña contra la homofobia en el fútbol gestada por los hinchas

Los ultras del Null drei, además, se encargan de regentar la pequeña planta baja del edificio que acoge la tienda del club. Los días de partido el lugar se convierte en su sede extraoficial, con una barra de bar improvisada y un puesto de venta de fanzines y camisetas. O sea, el punto de encuentro de la Filmstadt Inferno 99. Desde el año 2003, además, dicho espacio se alquila a través del Babelsberg Franprojekt para todo tipo de actividades con fines sociales y pedagógicos.

HINCHAS CONTRA EL FÚTBOL NEGOCIO Y LA REPRESIÓN

Pero a pesar de lo que puede parecer, las relaciones de los ultras con la directiva no están exentas de tensión. Así se demostró en mayo de 2012 tras la sorprendente dimisión del ex técnico Dietmar Demuth, ex futbolista y ex mánager del St Pauli, cuando los fans realizaron diversas concentraciones de apoyo al entrenador y contra los dirigentes del club a las puertas del estadio. O también cuando iniciaron una campaña contra el business manager Klaus Brüggeman, en disconformidad con su trabajo en la entidad y el desorbitado sueldo que percibía.

Tampoco gustó la operación publicitaria gestada por el club para atraer a nuevos aficionados aprovechando el tirón del ascenso a tercera división bajo el lema “3rd division with S-Bahn connections”, que vinculaba al equipo con Brandenburgo, cuando la hinchada reivindica su tradicional arraigo a Babelsberg.

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graffiti de hermanamiento entre hinchas del Null drei y el Partizan Minsk

En esta misma línea de actuación, contraria a las actuales dinámicas que priman el beneficio económico de las entidades deportivas por encima de los valores tradicionales del fútbol, los hinchas del Babelsberg promovieron una iniciativa solidaria para evitar la desaparición de otro equipo, el Partizan Minsk de Bielorrusia, popularmente conocido como MTZ- RIPO, conjunto nacido de la fusión en 2002 del Traktor Minsk y el Trudoyye Rezervy-RIPO. El club bielorruso tras la marcha de su principal mecenas en el año 2012, el empresario Vladimir Romanov, tuvo que abandonar la liga por los problemas financieros que acuciaban a la entidad. Para ayudar a sus aficionados, la hinchada del Babelsberg llegó a abrir un blog para recaudar fondos para reflotar al Partizan. Incluso se organizó una gira por Alemania en la que el equipo bielorruso jugó contra diversos conjuntos germanos, como el St Pauli o el propio Babelsberg 03.

Además de los proyectos solidarios, los FI99 también llevan a cabo campañas anti represivas, contra lo que definen como “brutalidad policial”. En el año 2006 protestaron por las “desproporcionadas actuaciones policiales” de las que fueron objeto sus miembros. La acción consistió en desplazarse a los estadios rivales en compañía de un abogado para que este pudiera comprobar in situ los excesos y las arbitrariedades a los que los agentes sometían a los ultras. Dicha circunstancia fue aprovechada en una ocasión por los hinchas del Union Berlín para mofarse de ellos exhibiendo una pancarta con el lema “¿Dónde está vuestro abogado?”.

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Ralf Hechel, vicepresidente del Babelsberg 03 con pasado policial

CONVIVIENDO CON LA STASI

La entidad saltó a las páginas de actualidad de los medios germanos cuando a finales de 2010 el diario Bild publicó que uno de sus directivos, Ralf Hechel, vicepresidente y director general del club, había sido miembro de la Stasi, la policía política de la RDA. Bajo el nombre en código “Ernst Krause”, el sargento mayor Hechel inició su actividad en el cuerpo en 1987. Desde entonces ejerció como informador del servicio secreto germano- oriental. Su pasado en la Stasi irritó sobremanera a la hinchada del Null drei. Las manifestaciones de rechazo se prodigaron en el estadio. Una situación que provocó cierta tensión entre la junta presidida por Rainer Speer, ex ministro del Interior y miembro del SPD, y los aficionados. Las muestras de repulsa se trasladaron también a las gradas con pancartas con lemas como “Mentiras, engaños, intrigas, espionaje… bienvenidos al infierno de SVB”. En octubre de ese mismo año, coincidiendo con el encuentro que disputaban el Babelsberg 03 y el Brunswick, se produjeron diversos incidentes en protesta por el pasado policial de Hechel.

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emblema de la Stasi, la policia política de la RDA

EL SANKT PAULI DEL ESTE

Más allá de polémicas puntuales. El Null drei se erigió en un referente para las hinchadas antifascistas, sobretodo de las categorías inferiores del fútbol alemán, por la idiosincrasia de su colectivo ultra y por iniciativas como la citada campaña solidaria con el Partizan Minsk. De hecho, dadas sus similitudes, no es extraño que se compare al conjunto de Postdam con el Sankt Pauli. Por ello es común que se le denominé el St Pauli del Este, etiqueta que los germano- orientales rechazan esgrimiendo la máxima: “Babelsberg es Babelsberg”. Aunque lejos de cualquier enemistad con el conjunto pirata los colectivos ultras de ambos clubes –USP y FI99– están hermanados. Como el equipo de Hamburgo, el Babelsberg lucha por preservar una identidad alternativa alejada en la medida de lo posible de la mercantilización actual que sufre el mundo del fútbol. Así es la hinchada del Null drei, surgida hace más de dos décadas de un puñado de punks y squatters amantes del balompié que empezaron a seguir al equipo de su barrio que por aquel entonces, poco después de la caída del muro de Berlín, jugaba la Bezirksliga.


BABELSBERG 03. VESTIGIO ESPARTAQUISTA DEL FÚTBOL GERMANO- ORIENTAL (II)

febrero 7, 2014

Una vez descritos en nuestra anterior entrada los orígenes del club, a continuación abordamos la transformación que le supuso convertirse, a pesar de militar en las categorías inferiores del fútbol germano, en uno de los clubes de culto de la extrema izquierda autónoma alemana. En ello influyó la irrupción de una hinchada organizada con vínculos en la escena alternativa y los colectivos squatters de Postdam.

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escudo actual del club de Postdam

REUNIFICACIÓN Y REFUNDACIÓN: SV BABELSBERG 03

Tras la reunificación alemana el conjunto de Postdam adoptó su actual denominación. Fue el 10 de diciembre de 1991 cuando se refundaba cómo Sportverein Babelsberg 03. Desde entonces, el club ha experimentado un crecimiento a nivel deportivo importante. En el 2001 logró la promoción a la Bundesliga 2. Un año en el que logró también la máxima afluencia de público a su estadio, 14.700 seguidores que asistieron al partido que enfrentó al Null drei (03 en alemán) contra el Fortuna Düsseldorf. Esa misma temporada disputó, por primera vez en su historia, la DFB Pokal, el torneo copero alemán. La bonanza deportiva favoreció que su entonces presidente, Detlef Kaminski, se decidiera a remodelar el vetusto Karl- Liebknecht Stadion. Entre las diversas actuaciones realizadas en el complejo deportivo destacó la instalación de luz artificial (hasta entonces el césped se iluminaba con focos), un moderno sistema que se inauguró coincidiendo con la visita del Waldhof Mannheim el 12 de abril de 2002.

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acceso en la fachada principal del Karl- Liebknecht Stadion

Pero poco duró la alegría en Postdam. Un año más tarde el club se declaró en bancarrota y estuvo al borde de la desaparición. Una tesitura que logró superar tras obtener un crédito que le permitió sanear su economía. Los problemas financieros de la entidad coincidieron con nuevos descensos del equipo que recaló en la Oberliga Nordost- Nord, equivalente a la cuarta división del balompié germano. De nuevo convertido en equipo ascensor logró ascender a la 3 Liga, aunque en la temporada 2012/ 13 volvió a bajar a la Regionalliga Nordost, división en la que actualmente milita.

POSTDAM. FÚTBOL Y SQUATS

Desde su creación en el siglo XIV, el distrito de Babelsberg ha ido transformando su geografía urbana, caracterizada por la proliferación de parques y jardines, aunque su mayor notoriedad la obtuvo como referente de la industria cinematográfica germana, no en vano albergó el primer gran estudio cinematográfico del mundo. Babelsberg combinó esta vinculación con el mundo del celuloide con una creciente industrialización, básicamente ferroviaria a partir de 1899. Pero este barrio de tradición obrera sufrió diversas operaciones especulativas que transformaron de arriba abajo su fisonomía original. A pesar de ello aún queda algún reducto que rememora sus orígenes, como su club de fútbol.

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1.500 agentes de policia se movilizaron en el desalojo de Mainzer Straße

Ligado a los cambios urbanísticos que sufrió la zona, en la década de los noventa fue testimonio de la eclosión del movimiento squatter. Desde 1991 Postdam fue el centro de una creciente escena okupa. El anterior desalojo por la fuerza de los squats situados en la célebre Mainzer Straße el 14 de noviembre de 1990 no evitó nuevas ocupaciones de inmuebles deshabitados en la zona. El fracaso de las autoridades para resolver la problemática atrajo a nuevos squatters procedentes tanto de Alemania Oriental como de la República Federal. Algunos de estos jóvenes buscaron un referente futbolístico a imagen y semejanza de sus homólogos del Sankt Pauli de Hamburgo. Así fue como los okupas de Postdam se juntaron en las gradas, semivacías por aquel entonces, del Karl- Liebknecht Stadion para animar al Babelsberg 03 que en aquellos momentos disputaba la Bezirksliga, la liga amateur. A partir de 1991 fue habitual ver en las gradas a medio centenar de punks y squatters consumiendo cerveza entre perros y bicicletas. Estos hinchas formaron pequeños grupos de aficionados, como los Rhöter Rhombus o los Napalm- Hools, que se convirtieron en los precedentes de la hinchada organizada actual del club. Sus integrantes confeccionaron uno de los primeros fanzines antifascistas de Alemania: Abseits (Fuera de juego).

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portada del fanzine Abseits

Coincidiendo con la promoción a la Oberliga que disputó el equipo en 1996 los jóvenes aficionados protagonizaron los primeros encontronazos con el staff de seguridad del club. A partir de ese momento sus perros ya no pudieron acceder a las gradas del Karli. Más allá de esta anécdota, fue en esa época cuando los fans sufrieron los primeros problemas en sus desplazamientos a otros estadios de Alemania oriental por su vinculación a la extrema izquierda y el movimiento autónomo. “Cuando el Babelsberg jugaba contra equipos como el FSV Union Fürstenwalde teníamos una reputación (…) los nazis sabían que venían los rojos y había problemas” rememora un hincha del Null drei.

BAJO EL INFLUJO DEL AUGE DEL NEONAZISMO

A finales de la década los problemas se vivieron en el propio seno de la hinchada del conjunto de Postdam. El auge de la extrema derecha en Alemania del este favoreció la irrupción de una nueva generación de aficionados en el Karl- Liebknecht Stadion que no compartía el rechazo al racismo y al fascismo de sus predecesores. Fue entonces cuando empezaron a emerger las primeras manifestaciones ultraderechistas en la Nordkurve del estadio. Por todo ello, en 1998 algunos seguidores decidieron pasar a la acción creando el Fan Club Munke, que tomó su nombre de un barrio de extracción obrera de la ciudad, y pretendía ser la alternativa a aquellos jóvenes hinchas extremistas. Un año más tarde algunos miembros del FC Munke lo abandonarían para crear el primer grupo ultra del club, los Filmstadt Inferno (FI99), cuyo logotipo reproduce el rostro del citado Liebknecht en versión pop- art. La consolidación de la reorganizada hinchada antifascista permitió la expulsión de los neofascistas de las gradas y la recuperación de los principios de tolerancia y diversidad anteriores. “Mucha gente cambio su manera de pensar” aseguró uno de los integrantes de FI99 en relación a algunos de los jóvenes derechistas que se aficionaron al club en aquellos años. Desde entonces, los ultras no han dejado de colaborar en diversas causas antifascistas. Entre ellas destaca la edición de un pasquín que rememoraba la figura de Herbert Ritter, miembro de la Liga de la Juventud Comunista asesinado a tiros en 1931 por un integrante del NSDAP, el partido nazi alemán. Así fue como el joven comunista se convirtió en la primera víctima mortal de la violencia nacionalsocialista en Babelsberg.

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la hinchada del club restauró el monumento dedicado a Ritter

ULTRAS Vs HOOLIGANS. UN CONFLICTO GENERACIONAL

En aquella época la Nordkurve era un surtido de grupos de hinchas organizados que reflejaba la trayectoria de los fans del equipo en las dos últimas décadas. En la grada convivían los aficionados más veteranos con los ultras Filmstadt Inferno. A ellos se unieron en septiembre del 2007 los Scortesi (rudo), una pequeña crew independiente de seguidores formada por una quincena de punks, antifascistas y skinheads miembros de la sección berlinesa de RASH (Red and Anarchist SkinHeads), la organización de skins rojos y anarquistas. Actualmente, son junto a los FI99 los coorganizadores del Festival ULTRASH, un evento político- musical que anualmente reúne a cientos de fans de todo el país. Siguiendo su ejemplo, pronto se crearon otros pequeños colectivos de seguidores organizados como los Zujenzogen 03, que agrupaba a los hinchas del Babelsberg que no residían en Postdam.

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La grada de los Filmstadt Inferno 99 en pleno tifo

Convergían dos generaciones y dos concepciones de grada. Mientras los seguidores veteranos eran más proclives a un modelo de animación en el que primaba el tifo y la animación, los aficionados adolescentes estaban más interesados en la violencia. Estos últimos se situaron en la grada de nueva construcción que se levantó detrás de la portería. “Eran dos filosofías completamente diferentes” manifestó un hincha habitual de las gradas en aquellos años. Así, mientras los jóvenes fans ocupaban el fondo del estadio los ultras se mantuvieron en su ubicación habitual, uno de los córneres del campo. Al respecto, uno de los líderes de los FI99 aseguró: “No queremos hooligans (…) se supone que el fútbol es diversión y no necesitamos una guerra civil en cada partido”.

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Festival político- musical organizado por la hinchada del Null drei


HINCHADAS GAYS EN BRASIL. ¿UN FENÓMENO ÚNICO EN EL MUNDO?

septiembre 8, 2013

La “presencia invisible” de la homosexualidad en el fútbol profesional difiere de la visibilidad con la que cuenta la homofobia en la mayoría de estadios. El suicidio de Justin Fashanu en 1998, futbolista inglés que despuntó en el Norwich City a inicios de los años ochenta y se quitó la vida tras hacer pública su condición sexual, puso a debate la existencia de jugadores homosexuales. Fashanu fue el primer futbolista profesional que puso de manifiesto su homosexualidad. Este mismo año, otro inglés, Robbie Rogers, se convirtió en el primer futbolista gay en debutar en la liga norteamericana. Sin embargo, la homosexualidad sigue siendo un tabú en el mundo del fútbol. Los tópicos recurrentes que envuelven a este deporte le insuflan una virialidad exacerbada, un ensalzamiento que tiene su reflejo en las gradas mediante actitudes homófobas. Así, habitualmente los insultos que profieren los aficionados suelen tener un componente homófobo que evidencia los prejuicios existentes al respecto.

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tifo de aficionados contra la homofobia en Alemania

Más allá de campañas de sensibilización, como la llevada a cabo por la Federación Alemana de Fútbol (DFB) bajo el título Umgang mit coming-outs in Fussball (Cómo hacer frente a la salida del armario en el fútbol) dirigida a los deportistas, u otras similares coordinadas por clubes como el Sankt Pauli para erradicar los comportamientos homófobos y sexistas de los estadios, lo cierto es que los mismos persisten entre las hinchadas en todo el mundo.

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articulo sobre Flay-Gay aparecido en la prensa brasileña

FLA-GAY. UNA TORCIDA GAY PIONERA

A pesar de ello, la reivindicación de los derechos de la comunidad homosexual en el mundo del fútbol no se ciñe únicamente a las iniciativas institucionales o de entidades deportivas. También desde las gradas han emergido propuestas para reclamar los derechos de la población LGBT y denunciar la homofobia tanto en el fútbol como en la sociedad.

En Brasil surgieron los primeros grupos organizados de aficionados que se autodefinieron como hinchadas homosexuales. Fue en la década de los años setenta cuando se creó Fla-Gay, la primera torcida LGBT del país. Su promotor fue Clóvis Bornay, un coreógrafo de bailes de carnaval y de diveras escuelas de samba fiel seguidor del Clube de Regatas Flamengo de Rio de Janeiro. El resto de la afición rojinegra no vio con muy buenos ojos su existencia, con todo Flay-Gay llegó a contar con cerca de 40.000 miembros, que se autodefinieron como rosa-negros. Junto a Fla-Gay otro de las torcidas gay pioneras fueron los Raposões Independentes del Cruzeiro Esporte Clube, el equipo de Belo Horizonte.

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miembros de Coligay en el Estadio Olímpico Monumental a finales de los setenta

COLYGAY. LA HINCHADA GAY DEL GREMIO

Con estos precedentes, en aquella misma década se fundó Coligay, torcida gay del Gremio de Portoalegre. Tomó su nombre del local LGBT de la ciudad gaúcha que frecuentaban sus miembros fundadores, el Coliseu -situado en la avenida Joao Pessoa- no en vano uno de ellos era su propietario Volmar Santos. Tras algunas reuniones los hinchas del conjunto tricolor decidieron crear un grupo para poder expresar su sexualidad y mostrar su apoyo incondicional al club de Rio Grande do Sul. Su primera aparición pública en el Estadio Olímpico Monumental de Porto Alegre fue el 9 de abril de 1977, con motivo del encuentro del campeonato Brasileirao que enfrentaba al Gremio contra el Santa Cruz de Recife. Como en el caso de Flay-Gay, su presencia también generó una reacción homófoba del resto de la hinchada gaúcha, tanto en su propio estadio como cuando el Gremio actuaba como visitante. Tampoco ayudó la indiferencia mostrada por el presidente del club, Hélio Dorado, que evitó respaldar públicamente a Coligay.

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artículo sobre el treinta aniversario de la torcida gay del Gremio de Porto Alegre

Tras el paso de los años la situación fue cambiando, hasta el punto de que de manera puntual en el campo del Gremio se puede ver colgada una pancarta con el nombre de Coligay a modo de homenaje a esa torcida pionera del club.


ISTAMBUL UNITED. LOS RIVALES SOLIDARIOS DEL FÚTBOL TURCO

julio 17, 2013

Como sucedió en Túnez, un hecho a priori poco transcendente, como es la operación urbanística que el gobierno pretendía llevar a cabo en la Plaça Taksim de Estambul ha provocado una reacción inesperada de la población. Si en Sidi Bouzid la chispa fue la inmolación de Mohamed Bouazizi, un joven vendedor ambulante harto de los abusos policiales que sufría, en la capital turca el aglutinador de las protestas contra el presidente Recep Tayyip Erdogan ha sido la defensa del parque Gezi ante una nueva intervención especulativa.

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manifestantes contrarios a la destrucción del parque Gezi

Más allá de la defensa de este espacio situado en el distrito de Beyoğlu los manifestantes han mostrado su indignación con la dura represión ejercida por las fuerzas del orden. La controvertida actuación policial lejos de apaciguar las protestas las ha enardecido. Entre los miles de asistentes a las concentraciones anti gubernamentales que se han extendido al resto del país sobresalen los hinchas de los equipos de fútbol.

Si hasta hace unas semanas se habían destacado por los enfrentamientos violentos que habían protagonizado, desde la concentración de Taksim los radicales del fútbol han decidido unir sus fuerzas. Algo inaudito si tenemos en cuenta las luchas fratricidas que habían sostenido hasta entonces. Su presencia es visible en la amalgama de colores de las camisetas que lucen los seguidores del Beşiktaş, el Fenerbahçe y el Galatasaray, los clubes de la capital que desde el estallido de la revuelta configuran el ficticio Istambul United. Una situación que se ha extendido a ciudades como Izmir, Trabzon, Bursa o Adana.

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hinchas de diversos clubes unidos en las concentraciones contra Erdogan

Los primeros aficionados que se movilizaron en apoyo a los manifestantes fueron los Çarsi, el grupo radical del Beşiktaş fundado en 1982. No en vano sus miembros ostentan un posicionamiento ácrata y de izquierdas en un vecindario de tradición laica y obrera muy crítico con la política de Erdogan. Unos seguidores que hacía un mes ya se habían enfrentado con la policía en el último partido de liga de la temporada y que en Taksim blandieron una excavadora provocando la retirada de las fuerzas del orden. A ellos se unieron otros grupos radicales. En un comunicado sin precedentes, firmado por Çarsi, UltrAslan del Galatasaray y Vamos Bien del Fenerbahçe, los radicales denunciaban la violencia policial y animaban a sus integrantes a participar en las manifestaciones. Esto pasaba menos de un mes después que un joven aficionado del Fenerbahçe muriese a manos de hinchas del Galatasaray. Como reconocía un seguidor: “tenemos que agradecer a Erdogan que nos haya unido a todos”.

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escudo del Istambul United que auna los emblemas de los tres grandes clubes de la ciudad

Su experiencia en los choques con la policía les ha otorgado un rol relevante en las protestas. De hecho es el anti autoritarismo lo que realmente cohesiona la llamada “solidaridad ultra”, que por suerte para el Primer ministro se produce con la temporada de liga finalizada. Habrá que ver si la presión contra Erdogan persiste o si, por contra, se desvanece. Mientras tanto, en Taksim los hinchas de fútbol cantan desafiando a los policías: “Puedes usar bombas lacrimógenas, puedes utilizar gas, ten valor si eres un hombre de verdad, sácate el casco y deja la porra, veremos entonces quién es el hombre de verdad”.

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ultras unidos en las manifestaciones antigubernamentales


LA BISAGRA TURCA. UN PAÍS EN LA ENCRUCIJADA

junio 30, 2013

Una operación de especulación urbanística, la construcción de un centro comercial en el parque Gezi de Estambul, ha encendido la mecha en Turquía. Lo que comenzó como una protesta ciudadana contra esta decisión gubernamental ha derivado en una serie de manifestaciones multitudinarias por todo el país. Su virulencia y duración ha sorprendido tanto al propio Primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, como a la mayoría de dirigentes occidentales. Con la guerra civil larvada en Siria y con muchos de los países de su entorno aún en plena efervescencia a raíz de la llamada Primavera Árabe, un nuevo foco de tensión en Turquía supondría un obstáculo considerable en el intento de devolver la estabilidad a la zona.

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El Primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, líder del AKP

Cuando se preveía una posible extensión de las protestas a la Argelia de Bouteflika estas han estallado en Turquía. Aduciendo el talante pro occidental del país i el laicismo de parte de su población los expertos han desvinculado los hechos de Taksim de las revueltas árabes. Si bien es cierto que la situación económica de Turquía no tiene nada que ver con la existente en países como Egipto, Libia o Túnez, y  a pesar de su vocación europeísta –expresada ya en 1963 con la firma del Tratado de asociación a la CEE– el país encara una encrucijada que puede transformar la geopolítica en la región.

Turquía se debate, desde la modernización del país llevada a cabo por Mustafá Kemal Atatürk en la década de los años veinte del siglo pasado, entre Oriente y Occidente. Nada extraño si tenemos en cuenta su situación geográfica a medio camino entre Europa y Asia. Por su deseo de formar parte de la Unión Europea, su tradición democrática y su crecimiento económico, las actuales manifestaciones anti gubernamentales se tendrían que equiparar con protestas como las ocurridas en las banlieus parisinas, el norte de Londres o los suburbios de Estocolmo. O sea, estallidos de violencia provocados por las desigualdades sociales, la marginalidad o arbitrarias actuaciones policiales. ¿Son estas las causas que se esconden detrás de las movilizaciones de Turquía?

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manifestante antigubernamental en Estambul 

Más allá de les reivindicaciones iniciales para frenar el proyecto del centro comercial en un espacio verde, las protestas en todo el país han derivado contra el autoritarismo de Erdogan y la represión ejercida por las fuerzas del orden. El grito Istifa (dimite) dirigido al Primer ministro no difiere nada del popular erhal (vete) que exclamaba la ciudadanía egipcia en la Plaza Tahrir contra Mubarak. Como en la mayoría de revueltas árabes las protestas se iniciaron por un hecho, a priori, poco trascendente. También como sucedió en el caso egipcio los manifestantes responden a un perfil transversal (estudiantes, ecologistas, gays, feministas, hinchas de fútbol, sindicalistas y nacionalistas turcos y kurdos). Otros elementos que homologan los sucesos de Turquía con los ocurridos en Túnez o Egipto serian la extensión de les protestas a todo el país, su persistencia y la política represiva ejercida por los respectivos gobiernos contra la ciudadanía.

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Fuerzas policiales parapetadas en la Plaza Taksim lanza gas contra los manifestantes

Si bien el contexto socioeconómico turco muestra obvias diferencias con respecto al de los países protagonistas de la Primavera Árabe, es evidente que las movilizaciones contra Erdogan presentan múltiples similitudes con estas revueltas. Turquía refleja más que nunca su papel de bisagra entre el mundo islámico y la Europa occidental. Un equilibrio sostenido durante años por el Ejército, partidario del laicismo de la sociedad turca. La limitación de las libertades y la represión de las protestas del gobierno islamista moderado pueden poner en peligro su afán por integrarse en la UE a pesar de las reformas que han supuesto la abolición de la pena de muerte y el reconocimiento de los derechos del pueblo kurdo. La resolución de la crisis actual puede incidir, más allá del ámbito local, en la evolución política de la región. Si la bisagra se tambalea Taksim se puede convertir en una nueva Tahrir.


LA PRIMAVERA EGIPCIA REBROTA EN OTOÑO. LOS ULTRAS COMO FUERZA OPOSITORA AL ISLAMISMO

diciembre 12, 2012

Con motivo de la disputa este miércoles de la semifinal del Mundial de Clubes organizado por la FIFA en Japón que enfrenta al Corinthians brasileño con el Al-Ahly egipcio retomamos nuestras entradas sobre la participación de los ultras en la denominada Revolución del 25 de enero que comportó la deposición del rais Hosni Mubarak y el inicio de un proceso de transición política en el país.

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el veterano Mohamed Aboutrika, toda una leyenda del Al-Ahly celebrando su gol ante el Sanfrecce Hiroshima

El éxito conseguido por el conjunto congolés TP Mazembe al llegar a la final del Mundial de Clubes en el año 2010 situó al fútbol africano en la élite internacional de este deporte. Más allá de las actuaciones mundialistas de selecciones como la camerunesa i la nigeriana, si algún equipo simboliza el triunfo del fútbol en este continente es el Al-Ahly egipcio. No en vano es el conjunto más laureado de África con 16 títulos internacionales.

El Nacional, esta es la traducción del nombre del club en árabe, disputa esta edición como actual campeón de la Liga de Campeones africana, título que consiguió al batir al Espérance tunecino. Para ganar su séptima champions el equipo tuvo que superar diversas adversidades. Con el fútbol parado en su país desde la tragedia de Port Said, ocurrida en febrero de este año y donde perdieron la vida 79 personas, los futbolistas del Al-Ahly sólo entrenaron para poder jugar las eliminatorias de la Liga de Campeones africana que se celebraron a puerta cerrada por temor a posibles incidentes. La decisión de participar en el torneo contó con el rechazo de sus aficionados más radicales, los Ultras Ahlawy (UA07), que querían que no se jugará ningún encuentro hasta que los responsables de la masacre en que murieron 72 seguidores del club cairota –entre los que se encontraban diversos integrantes del grupo radical–  sean juzgados y condenados. la presión de los ultras se extendió también a los dirigentes de la Federación de Fútbol Egipcia (EFA) que pretendían retomar la competición de liga sin esperar a la celebración de las vistas.

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mural en Mohamed Mahmoud Street en recuerdo de los mártires de UA07

Con el parón del campeonato local y después de recuperarse del golpe vivido en Port Said, donde algunos aficionados murieron en los vestuarios al lado de los jugadores, la plantilla del Al-Ahly decidió homenajear a los “mártires” (acepción popular para mentar a los muertos durante la revuelta en Egipto) de la mejor manera que sabían, es decir jugando a fútbol. Bajo esta determinación aparecieron en el Toyota Stadium, luciendo brazaletes negros en recuerdo de los aficionados fallecidos. Tras consumarse la victoria por 1 a 2 ante el Sanfrecce Hiroshima japonés, los futbolistas egipcios, emocionados, se arrodillaron sobre el césped. “Jugamos por los mártires y sus famílias” manifestaron algunos jugadores, que tras obtener la Liga de Campeones ya habían tenido un detalle con sus aficionados fallecidos en Port Said cuando dieron la vuelta de honor en el Stade Olympique de Radès luciendo unas camisetas con el número 72, la cifra de seguidores muertos en dicha tragedia.

Mientrastanto, en El Cairo los Ultras Ahlawy participaban en las mobilizaciones contra el nuevo presidente del país, Mohamed Mursi. Alienos al éxito cosechado por el equipo en los cuartos de final del Mundial de Clubes, los radicales del Al-Ahly se concentraron en los alrededores del edificio que alberga la Asamblea del Pueblo y también en la Plaza Tahrir. Contrariados con el giro impuesto por Mursi y los Hermanos Musulmanes, los ultras se han convertido en una de las fuerzas más organizadas de la oposición a los islamistas. más allá de protagonizar el llamado “Miércoles sangriento” (episodio conocido en los paises occidentales como “la batalla del camello”) donde se enfrentaron a la policía y a partidarios de Hosni Mubarak, los ultras se han posicionado activamente a favor de una revolución social real.

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homenaje de los UA07 a sus 74 miembros fallecidos

Su principal objetivo siguen siendo las fuerzas de seguridad. Por eso, a pesar de no participar del debate ideológico, si que se han mostrado partidarios de una renovación que trastoque las estructuras de poder del país, entre las cuales se encuentran las fuerzas armadas y la policía. Los ultras, que primero asistían a título individual a las mobilizaciones, posteriormente acudieron en masa. Muchos de los 8.000 miembros de los Ultras Ahlawy, liderados por el joven Karim Adel, integraron la marcha que el grupo organizó para manifestarse en la Plaza Tahrir. Entonando cánticos, enarbolando bengalas y ondeando banderas negras –en recuerdo de sus compañeros caídos– los ultras escenificaron su fuerza ante el resto de grupos opositores. Aunque no se hayan pronunciado políticamente, como grupo se definen como apolíticos, muchos de sus integrantes expresan sus simpatías por Mohamed El-Baradei, ex director de la Agencia Internacional de la Energía que se postula como candidato a ocupar la jefatura del gobierno.

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camiseta que rememora a los 74 mártires de los Ultras Ahlawy

Así, mientras Aboutrika y Hamdy marcaban los goles que clasificaban al conjunto egipcio para las semifinales del Mundial de Clubes, sus aficionados radicales se manifestaban en las calles contra la política del presidente Mursi sin olvidar su máxima “vivimos por el fútbol y moriremos por el fútbol”. Cuando el balón corra por el césped del Toyota Stadium los Ultras Ahlawy rendirán su particular homenaje a sus mártires vistiendo una camiseta con el número 74 (los 72 muertos en Port Said más un seguidor fallecido durante el llamado “Viernes de la ira” y otro abatido durante la mobilización del “consejo de ministerios”) configurado con los nombres de todos los hinchas fallecidos.

ultras cairotas participando en las mobilizaciones de la Plaza Tahrir