ESPÉRANCE SPORTIVE TUNIS. UN CLUB MUSULMÁN NACIDO EN UN CAFÉ

diciembre 15, 2011

Uno de los clubes que estos días disputan el Mundial de Clubes que organiza la FIFA en Japón es el Espérance Sportive de Tunis. El campeón de la liga tunecina se clasificó para este torneo tras conquistar la Liga de Campeones de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) derrotando al Wydad de Casablanca en la final. El dominador sin discusión del fútbol en Túnez, así lo avalon los títulos que ha conseguido en las dos últimas décadas, cuenta con un trasfondo social muy peculiar.

escudo oficial del Espérance Sportive Tunis

FÚTBOL Y CAFÉ. LA COMBINACIÓN DE MODA EN EL TÚNEZ DE INICIOS DEL SIGLO XX

La popularidad de este conjunto tunecino se remonta prácticamente a su fundación. Esta de produjo el 25 de enero de 1919 cuando los jóvenes Mohamed Zaoui y Hédi Kallela se reunieron en un café del barrio de Bab Souika, situado al norte del centro antiguo de Túnez, con la intención de crear el primer club de fútbol íntegramente musulmán del país. Aquel encuentro fue el origen del Espérance, como también es conocido el club de la capital, que tomó su nombre de aquel establecimiento que acogió a sus fundadores, el Café Espérance.  Una elección poco arbitraria que respondía a las prácticas habituales de la época cuando estos establecimientos, situados en las avenidas Jules Ferry, Cartago o Paris, ejercieron de sedes sociales de la mayoría de equipos de fútbol de la ciudad.

el barrio de Bab Souika a finales del siglo XIX

Fue pues en el Café Espérance donde el club oficializó su constitución y se establecieron sus colores, que inicialmente fueron el blanco y el verde y no las rayas verticales rojas y amarillas que viste desde 1920. Antes, sus promotores tuvieron que evitar la jurisprudencia francesa que prohibía la formación de cualquier asociación, tanto deportiva como cultural, pro-musulmana. Lo consiguieron copiando a escondidas los estatutos del Racing Club de Túnez, el equipo creado en 1904 bajo el nombre de FC Túnez que contaba con las simpatías de las autoridades galas.

documento de las autoridades francesas autorizando su constitución

LA INVENCIÓN DE UN SÍMBOLO. PANARABISMO Y LUCHA ANTICOLONIAL

Desde su fundación el conjunto taraji, como también es conocido el equipo rojo y amarillo, se convirtió en un icono de la lucha anticolonial y del nacionalismo por-árabe, sobre todo teniendo en cuenta que Túnez era desde 1881 un protectorado francés. El simbolismo del Espérance se gestó en aquellos años de dominio colonial cuando las autoridades impusieron al francés Louis Montassier como presidente del club. no fue hasta meses más tarde, cuando Mohamed al-Maliki le sustituyó en el cargo convirtiéndose en el primer mandatario tunecino de la historia del Espérance. Paradójicamente, un deporte introducido por los europeos se convirtió en un símbolo para los musulmanes contrarios a la colonización.

Laroussi Altsora posando junto a la Copa conquistada en 1939

No fue hasta inicios de los años treinta, coincidiendo con el mandato de Chadly Zouiten, cuando el equipo consiguió sus primeros éxitos deportivos de la mano de jugadores como Mohsen Klibi o Laroussi Altsora. Dos décadas más tarde, casi en paralelo con la independencia de Túnez conseguida en 1956, el Espérance hizo un salto cualitativo en proclamarse dos veces campeón de liga (1958 y 1960) y de copa (1957) exhibiendo un fútbol agresivo y espectacular. Un período en el que se acentuó su competencia con su máximo rival ciudadano, el Club Africain, un conjunto creado en 1919 que no pudo rehuir el veto de las autoridades francesas sobre el nombre que eligieron sus mentores, Islamic Club Africain.

El Espérance, finalmente, consiguió el reconocimiento internacional cuando en la década de los noventa ganó, además de diversos títulos nacionales, la Supercopa africana (1995), la Recopa de África (1998), la Copa de la Confederación Africana de Fútbol (1997) y en dos ocasiones la Liga de Campeones de la CAF que los taraji conquistaron los años 1994 y 2011 contra los egipcios del Zamalek y el citado conjunto del Wydad Athletic Club marroquí respectivamente.

alineación del Espérance Sportive Tunis durante la temporada 1978/79

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ESPAÑOLES EN LA GUERRA DE COCHINCHINA. EL PRECEDENTE VIETNAMITA

diciembre 2, 2011

La presencia de un contingente militar español en la Guerra del Vietnam, la llamada Misión Sanitaria Española, tuvo un precedente cuando a mediados del siglo XIX durante el reinado de Isabel II el gobierno español presidido por O’Donnell participó en la Guerra de la Cochinchina, nombre en francés por el que se conoce a la parte meridional de Vietnam, situada al sur de Camboya.

mapa de Indochina, otra de las denominaciones del reino annamita

EL ORIGEN DEL CONFLICTO. LA PERSECUCIÓN DEL CRISTIANISMO

En 1840 las misiones católicas en el Reino de Annam, denominación oficial de Vietnam en el siglo XIX, se expandieron por todo el país convirtiéndose en todo un problema de estado. Los más de 5.000 misioneros establecidos en territorio annamita ya habían conseguido convertir a la fe cristiana a cerca de 300.000 habitantes. Su presencia ya se había intentado regular e incluso eliminar durante los reinados de Minh Mang i Thieu Tri. El recelo que levantaron entre las autoridades del país desembocó en persecuciones y asesinatos.

El hostigamiento a que fueron sometidos en 1858 los misioneros cristianos españoles y franceses que residían en el Reino de Annam, muchos de los cuales fueron asesinados, como el decapitado vicario apostólico dominico del Tonín central José María Díaz Sanjurjo o su sucesor Melchor García San Pedro, motivó la intervención de los gobiernos español y galo que tomaron cartas en el asunto. En virtud del Tratado de la Cuádruple Alianza, ambos gabinetes decidieron intervenir enviando tropas para que realizaran una expedición marítima de castigo contra los habitantes de la región. Pero lo que tenía que ser una intervención puntual, iniciada con el desembarco efectuado el 31 de agosto de 1858, acabó siendo una ocupación hispano-francesa del territorio en toda regla. Así fue como ciudades como Da Nang o Saigón cayeron en manos de la administración francesa originando lo que durante décadas se conoció com la Indochina Francesa.

soldados annamitas descansando en pleno conflicto bélico

Entre 1862 y 1863 las tropas españolas, comandadas por el coronel Bernardo Ruiz de Lanzarote y el teniente coronel Carlos Palanca, se instalaron en la zona.Participaron en diversas campañas, como la toma de Saigón. De hecho, cerca de la catedral de dicha ciudad se levantó un monumento que recordaba su participación aunque años más tarde fue retirado por las autoridades del país asiático.

LA TOMA DE SAIGÓN

En la conquista de la ciudad tomaron parte 1.500 soldados españoles que se embarcaron procedentes de las guarniciones de la Capitanía General de Filipinas. A inicios de septiembre de 1858 las tropas españolas, integradas mayoritariamente por indisciplinados soldados tagalos más habituados a las enfermedades tropicales, desembarcaron en la bahía de Da Nang (Tourane). Unas afecciones, como el paludismo, las amebas, las picaduras de serpientes o las hormigas rojas que devoraban a los heridos, que diezmaron a la expedición. A ello se sumaron las enormes dificultades para conquistar cada palmo de terreno, mitad jungla, mitad calcáreas, que obligaron a dirigir los esfuerzos bélicos a la capital, Saigón, una toma que supuso poder cortar la ruta del suministro de arroz procedente del norte del país.

Como hemos comentado, junto a las tropas francesas ocuparon la capital diversas unidades españolas, una compañía de cazadores, una unidad de ingenieros, otra de artillería, una dotación del buque Elcano, el vapor de guerra Jorge Juan, la corbeta Narváez y la goleta Constancia que se unieron a la flota francesa comandada por el contraalmirante Rigault de Genouilly. En total fueron 233 los soldados españoles que defendieron Saigón junto a 322 militares franceses. Sus enemigos empezaron a excavar el terreno y cavar hasta las trincheras franco- españolas, un sistema ofensivo que volverían a utilizar durante la llamada Guerra del Vietnam cuando fueron habituales los túneles donde se escondieron y vivieron los guerrilleros del Vietcong.

el emperador del Reino de Annam Tự Đức posando en su trono

PAZ Y RETIRADA CON RENUNCIAS

Fue en marzo de 1862 cuando el emperador del imperio annamita (vietnamita) Tu Duc inició las negociaciones de paz que concluyeron con el tratado de creación de la llamada Indochina francesa. Tras cinco años de combates, en abril de 1963 las tropas españolas se retiraron defintivamente. A pesar de su participación en el conflicto, los enviados por el Gobierno de O’Donnell, no obtuvieron resultados satisfactorios más allá de una indemnización de guerra escasa y tardía y las bajas humanas derivadas del conflicto. Los réditos, por tanto, fueron prácticamente nulos. España renunció a sus pretensiones territoriales en la zona tras conseguir un acuerdo que garantizaba el culto cristiano.