ESPAÑOLES EN LA GUERRA DE VIETNAM. LOS MÉDICOS DE FRANCO (VI)

abril 1, 2012

Retomamos la serie de entradas sobre la participación militar española en la Guerra de Vietnam para hacernos eco del documental titulado “Go Cong. La guerra secreta de los españoles en Vietnam” dirigido por Manuel Alonso Navarro que ha estrenado el Canal Historia el pasado 27 de marzo de 2012.

El mismo permite visualizar nuestra anterior descripción sobre la presencia militar española en el conflicto de Vietnam ordenada por Franco a través de la denominada Misión Sanitaria Española. A continuación reproducimos la notícia publicada por El Mundo (27/III/2012) sobre el estreno del documental, cuyo texto original puede verse clicando aquí.

trailer del documental sobre la presencia española en la Guerra de Vietnam

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La ‘guerra secreta’ de los españoles en Vietnam

“Me molesta mucho que esta misión fuera tabú, que fuera confidencial. la sociedad española tiene derecho a conocerla”, confiesa el capitán Ramón Gutiérrez de Terán, uno de los componentes del contingente de médicos y sanitarios españoles que participaron en la Guerra del Vietnam.

¿Y cúal es la génesis de esta desconocida presencia española en el conflicto armado que supuso la mayor derrota del Ejército de EEUU? En 1965 el Presidente Johnson solicitó a Franco el envío de tropas españolas a la Guerra de Vietnam. Como en Iraq, EEUU quería una guerra bendecida por la comunidad internacional.

La presencia de tropas españolas junto a la de otros países significaría una importante victoria propagandística para los EEUU. Franco, convencido de que EEUU sería derrotado en Vietnam, sólo accedió a enviar un contingente de médicos y sanitarios que los norteamericanos necesitaban con urgencia a la provincia de Go Kong, en pleno delta del Mekong.

“Esa es una historia que me duele porque nos jugamos la vida y nadie sabe de nosotros”, afirma el general Antonio Velázquez, que con 25 años y recién casado se embarcó en esa aventura. “Era un pardillo y no sabía nada de nada”. Pronto lo aprendió. Al poco de llegar a Saigón, un militar estadounidense le dijo: “Habéis venido 12, pues regresareis a España cinco o seis. Los vietcong a los que primero disparan es a los médicos”.

Para los miembros de este ‘M.A.S.H español’ -¿recuerdan la serie del mismo título protagonizada por Alan Alda?-, nunca hubo enemigos, sino pacientes: niños desnutridos y heridos de guerra, gerrilleros del vietcong o soldados americanos, tanto daba.

“En lo que yo pude conocer cuando fui corresponsal de guerra en Vietnam, la contribución española se limitó a médicos militares, que, por cierto, hicieron una extraordinaria labor, sobre todo en Go Kong.Demostraron un gran valor personal, aparte del conocimiento profundo de su profesión, que alivió infinidad de problemas”, comenta a EL MUNDO, Luis María Anson.

Fueron reclutados aquí y allá en secreto, hasta el punto de que varios estaban destinados en el desierto del Sáhara y unas horas después se vieron caminando en plena vegetación vietnamita acompañados del continuo tableteo de los helicópteros y del olor a napalm.

“Atendíamos a personal civil, a soldados del vietcong y todos lo que nos necesitaban. Así nos granjeamos su respeto y su cariño. Nos querían mucho”, rememora el general Velázquez.

Más de un centenar de médicos y sanitarios participaron en esta operación. Durante cinco años se estuvo enviando un reemplazo -12 personas- cada seis meses. Algunos se reengancharon y llegaron a estar tres años y medio como el capitán Gutiérrez de Terán.

A su vuelta, no se les recibió como héroes, sino que se les conminó al silencio. Muchos de ellos viven, y el canal Historia ha reunido sus experiencias y testimonios en un documental de producción propia, ‘Go Kong, la guerra secreta de los españoles en Vietnam’, que se estrena hoy a las las 16.20 horas y 23.45 horas.

El documental, escrito y dirigido por Manuel Alonso Navarro, incluye valiosas imágenes de archivo sobre la batalla de Dien Bien Phu y sobre la Guerra de Vietnam cedidas por el ejército de Vietnam, así como grabaciones realizadas en Vietnam, Corea del Sur, Filipinas y España.


ESPAÑOLES EN LA GUERRA DE VIETNAM. LOS MÉDICOS DE FRANCO (IV)

noviembre 14, 2011

Tras ser ubicada en el delta del río Mekong la Misión Sanitaria española integrada por médicos y practicantes castrenses se dedicó a atender a los heridos y enfermos que llegaban al hospital de Gò- Công. Allí fue donde el cuerpo expedicionario militar español sufrió más directamente los ataques de la guerrilla del Vietcong y el Ejército de Vietnam del norte. Fue a finales de enero de 1968 cuando las tropas comunistas lanzaron la llamada ofensiva del Tet.

destrozos producidos por los proyectiles lanzados durante la ofensiva de 1968

BAJO FUEGO DEL VIETCONG: LA OFENSIVA DEL TET

Sin lugar a dudas, el momento de máxima tensión vivida por la misión española fue durante la llamada ofensiva del Tet, nombre que recibe el año nuevo lunar vietnamita. La operación militar, llevada a cabo por el Vietcong y el Ejército de Vietnam del Norte, se inició el 21 de enero de 1968 con el asedio de la base aérea de Khe Sanh ocupada por los marines norteamericanos. Durante los combates más de un millar de soldados estadounidenses perdió la vida. El 3 de febrero el Vietcong asaltó la prisión de Go- Cong liberando a doscientos reclusos. Tampoco el hospital se libró de las escaramuzas de la guerrilla dada su cercanía con el cuartel general del Estado Mayor survietnamita. El edificio fue atacado una noche con granadas de morteros y fuego de ametralladoras. Los enfrentamientos causaron dos heridos por metralla de bomba entre los suboficiales españoles, Joaquín Baz Sánchez y Ramón Gutiérrez de Terán,  y ocho bajas entre los soldados survietnamitas acuartelados en el recinto sanitario. El edificio también resultó afectado ya que la metralla atravesó el techo y acribilló las literas vacías que acostumbraban a ocupar los españoles. Por las noches, cuando los vietcong  intensificaban el fuego, los españoles solían recluirse en el recinto matando el tiempo jugando a carta, departiendo con los soldados norteamericanos, principalmente tejanos y portorriqueños, convalescientes en el hospital o leyendo las misivas de sus familiares que les llegaban con ocho días de retraso.

el conflicto provocó miles de muertos y heridos entre la población civil

Un informe porterior a los combates describe como tras los mismos los guerrilleros detuvieron uno de los vehículos en los que se desplazaban los militares españoles para pedirles perdón por el herido y los daños ocasionados al hospital, no en balde la mayoría de los pacientes que atendían en el mismo eran miembros del vietcong.

Pero los médicos enviados por Franco también tuvieron tiempo para desconectar del conflicto. Con ese objectivo gozaban de un permiso mensual para poder visitar Saigón un fin de semana e incluso algunos consiguieron viajar hasta países próximos como Japón, Nueva Zelanda, Filipinas, Tailandia o Australia. Todo ello costeado por el ejército estadounidense.

EL RECONOCIMIENTO LOCAL

En el hospital los militares españoles se encargaron de paliar la deficiente salud de los civiles residentes en la zona. Enfermedades tropicales como el paludismo, la malaria, la amebiasis y las fiebres tifoideas, junto al tétanos, la hepatitis, la tuberculosis, la lepra o la malnutrición infantil fueron las dolencias más habituales a las que tuvieron que enfrentarse. A ello se unían los heridos en accidentes de tráfico, los mutilados y los afectados por explosiones de minas, impactos de metralla y los efectos del napalm, la gasolina gelatinosa utilizada por las fuerzas armadas norteamericanas durante el conflicto. Ante la escasedad de medios, los médicos llegaron a donar su propia sangre a pie de quirófano para llevar a cabo algunas transfusiones, como durante una operación a una mujer vietnamita que padecía un tumor.

mandos de la misión sanitaria visitando el denominado “Puente de España”

Los médicos no hacían distinciones entre miembros de la guerrilla, soldados survietnamitas, norteamericanos o civiles. Atendían a todo el mundo, asistiendo a heridos de ambos bandos e incluso realizaron semanalmente visitas a domicilio a pacientes que vívian en aldeas aisladas y campañas de vacunación en las localidades cercanas al centro hospitalario. La actividad desplegada por la misión española fue de tal magnitud, no en balde durante los primeros seis meses atendieron a más de 23.000 pacientes, que gozó del reconocimiento de la población vietnamita. La atención a heridos y enfermos fue motivo de agradecimiento por parte de los habitantes locales hasta el punto de bautizar uno de los puentes que se levantó en la provincia de Go Cong, donde cruzan los brazos del Delta del Mekong, con el nombre Cau Tay- Ban- Nha (Puente de España) aunque posteriormente el mismo fue derribado. Actualmente, en los sótanos del antiguo Palacio Presidencial de Vietnam del Sur en la ciudad de Ho Chi Minh hay un cuadro en el que aparece el número 12 en referencia a los primeros expedicionarios sanitarios españoles. El mismo fue colocado por el Vietcong y por ello no aparecen en él los nombres de los militares hispanos.

 


ESPAÑOLES EN LA GUERRA DE VIETNAM. LOS MÉDICOS DE FRANCO (III)

noviembre 7, 2011

Tras la llegada del cuerpo expedicionario español a Vietnam sus miembros fueron trasladados al emplazamiento del contingente, situado en la localidad de Gò- Công, ubicada en el delta del río Mekong. Allí los médicos militares enviados por Franco convivieron con la población civil y congeniaron con las tropas norteamericanas. Pronto llegaría el primer relevo, aunque algunos decidieron quedarse y prorrogar su estancia en este país del sudeste asiático.

militares españoles posando con notables locales ante el hospital

LA EXPEDICIÓN ESPAÑOLA SE INSTALA EN GÒ- CÔNG

Mientras los oficiales médicos españoles destinados a Vietnam se hospedaron en una antigua construcción colonial, de amplias salas y techos altos, situada a dos quilómetros del hospital, los auxiliares ocuparon un barracón anexo más pequeño levantado en el patio contiguo pero que contaba con aire acondicionado generado por un grupo electrógeno. Todos ellos contaron con tres asistentas vietnamitas, contratadas por los norteamericanos, encargadas de la limpieza y la cocina a las que instruyeron en gastronomía española. Una de ellas, Thoa, fue herida estando embarazada de siete meses y tuvo que ser operada de urgencia.

Administrativamente, los médicos españoles dependían de dos organismos estadounidenses, el que les abastecía de medicinas e instrumental y el que se encargaba de los vehículos y el combustible. Además los norteamericanos les proporcionaron un equipamiento básico, que comprendía un chaleco antibalas, un fusil M-16 y una pistola, que los españoles utilizaron en sus guardias. En su uniforme de jungla del Ejército de los Estados Unidos cosieron una bandera española bordada en el brazo para distinguirse de los soldados estadounidenses. Como explica uno de los militares movilizados: “Maximo Cajal, entonces embajador en Tailandia, se afanó en que nuestra presencia resultara casi invisible, hasta el punto de que no quería que lleváramos uniforme”. A pesar de ello, algunos médicos optaron por lucir el atuendo del Ejército español con el que llegaron al país para así evitar ser confundidos con los norteamericanos. Por esta misma razón, los médicos españoles se dirigían a sus pacientes en francés. Así fue como la población autóctona les identificó como tay- ban- nha, que en lengua vietnamita significa “los españoles”.

población vietnamita refugiándose del fuego cruzado en un arrozal

MINAS Y FRANCOTIRADORES. LA RUTA HO CHI MINH

La zona donde se encontraba era altamente insegura ya que estaba bastante cerca de la llamada Ruta Ho Chi Minh por donde circulaban los guerrilleros del Vietcong. Ello quedó patente en el recibimiento que les dispensó un sargento estadounidense a su llegada a Saigón: “¿Cuántos sois, doce? Pues volveréis con vida a España tres o cuatro”. No le faltaba razón al suboficial americano. Cada noche los vietnamitas minaban las carreteras cercanas al hospital de los españoles y por la mañana los artificeros norteamericanos se dedicaban a limpiar los accesos al mismo. Tampoco las visitas a domicilio del equipo del capitán médico Francisco Faúndez Rodríguez a las aldeas de los cuatro distritos de la provincia (Hoa- Binh, Bin- Thang, Hoa- Lao y Hoa- Dong) fueron seguras ya que en las carreteras había francotiradores vietnamistas apostados entre los arrozales adyacentes, ello provocó que los desplazamientos en jeep se realizaran a grandes velocidades para evitar los disparos. Una vez en la población los sanitarios anunciaban su presencia mediante unos altavoces. Allí, con la ayuda de un enfermero y un traductor local entregaban medicinas para paliar enfermedades endémicas y vacunaban a los niños.

Con la presencia de estos médicos militares en Vietnam Franco aplacó las persistentes demandas del gobierno norteamericano. El primer contigente sanitario desplazado al sudeste asiático seria reemplazado en dos ocasiones. A finales de 1967, un año después de su llegada, se produjo el primer relevo aunque cuatro expedicionarios solicitaron continuar. Posteriormente se realizaron dos más cada seis meses, aunque hubo militares que voluntariamente prolongaron su estancia más tiempo hasta que, tras dos años, la misión española se retiró definitivamente. En total una treintena de militares participaron en la misma, entre médicos, practicantes, capellanes, intendentes y especialistas.

reportaje sobre la actuación de los médicos españoles en Vietnam


ESPAÑOLES EN LA GUERRA DE VIETNAM. LOS MÉDICOS DE FRANCO (I)

octubre 26, 2011

En 1964 estalló la llamada Guerra del Vietnam, conocida también como la Segunda Guerra de Indochina, que enfrentó a las tropas de Vietnam del Sur, que contaban con el apoyo de los Estados Unidos, contra la guerrilla marxista liderada por Ho Chi Minh. Lo que se intuía como un conflicto interno fratricida desembocó en la contienda más sangrienta de la Guerra Fría que mantenían norteamericanos y soviéticos.

tropas vietnamitas combatiendo durante la Guerra de Indochina

La retirada de las tropas coloniales francesas tras sufrir la debacle de Dien Bien Phu y tras la firma del Acuerdo de Ginebra en 1954 comportó la partición del país en dos. Por un lado la República Democrática de Vietnam al norte, con un gobierno comunista y partidario de la reunificación territorial, y por el otro Vietnam del Sur, un estado proamericano de marcado perfil anticomunista. Ambos bandos se enfrentaron en una guerra civil que derivó en un conflicto de calado internacional cuando en 1965 el gobierno presidido por Lyndon B. Johnson decidió intervenir militarmente tras comprobar la ineficacia de sus aliados survietnamitas para detener el avance de las fuerzas del norte. A los asesores enviados por Eisenhower y Kennedy que se encontraban en Vietnam desde 1955 asistiendo al régimen del presidente Ngo Dinh Diem en sustitución de los franceses, se les unió un primer contingente de marines, la 9ª Brigada que desembarcó en Da Nang el 8 de marzo de 1965. Posteriormente, cerca de 40.000 soldados norteamericanos fueron enviados a Vietnam. Tras la firma de los Acuerdos de Paz de Paris, en marzo de 1973 se concretó la retirada definitiva de las tropas americanas. La guerra continuó hasta que en 1975 el pueblo vietnamita derrotó a las fuerzas del régimen sureño apoyadas por los norteamericanos.

LA INTERNACIONALIZACIÓN DEL CONFLICTO

El desarrollo de la guerra motivó que el gobierno norteamericano cercara la cooperación de otros países. El pentágono consideró que si conseguía la involucración de otros estados en la contienda su participación quedaría legitimada ante la comunidad internacional. Además conseguiría reducir o, si más no, aligerar el enorme desgaste económico que suponía para las arcas norteamericanas el conflicto. Así fue como el gobierno americano consiguió la colaboración de diversos países, aunque estos participaron de forma desigual en la guerra. Mientras algunos accedieron a mandar tropas a suelo vietnamita, como fue el caso de Australia, Filipinas, Corea del Sur, Tailandia y Nueva Zelanda, otros optaron por contribuir suministrando material y equipos médicos, como hicieron los gobiernos de Suiza, Irán, Marruecos, Gran Bretaña y Alemania. El presidente Johnson también consiguió otro tipo de apoyos, aunque meramente testimoniales, como los de Taiwán y España.

el lider comunista vietnamita Ho Chi Minh

LA ESPAÑA DE FRANCO: EL SUPUESTO ALIADO ANTICOMUNISTA

En su afán por conseguir el mayor apoyo internacional posible, el máximo mandatario norteamericano llegó a cursar una misiva personal a Franco en julio de 1965 para pedirle que colaborara con Estados Unidos mandando un contingente de tropas a Vietnam. Johnson confiaba en que el perfil anticomunista del dictador, unido a su deseo por romper el aislamiento internacional como quedó demostrado con la firma del tratado bilateral entre ambos países en 1953, posibilitaría la participación militar de España en el conflicto asiático.


el presidente Lyndon B. Johnsn visitando a las tropas norteamericanas en Vietnam (1966)

La petición originó un intenso debate entre el Ministro del Ejército, el general de división Camilo Menéndez Tolosa, dispuesto a enviar tropas para luchar contra el comunismo y Fernando Maria Castiella, Ministro de Exteriores, partidario de la no intervención. Franco, tras consultar con el vicepresidente de su gabinete, el general Muñoz Grandes, zanjó la polémica rechazando el envío de unidades de combate pero accediendo a mandar un pequeño contigente militar sanitario.

Así fue como, lejos de confirmar las expectativas de Johnson, Franco rehusó acceder a su petición. En su carta de respuesta al máximo dignatario estadounidense, fechada en agosto de 1965, el dictador predijo la derrota norteamericana argumentado que la guerra de guerrillas favorecía a la insurgencia vietnamita: “política y militarmente su guerra la tienen perdida debido a que el comunismo social agrada al pueblo vietnamita ya que ofrece más posibilidades que su sistema liberal occidental”. Por si esto fuera poco, Franco mostró su admiración por la figura de Ho Chi Minh, a quién consideró “un patriota que podría ser el hombre que en esta hora Vietnam necesita”. Esa fue la última vez que ambos líderes mantuvieron correspondencia epistolar. A pesar de la negativa de Franco a mandar unidades de combate si que autorizó el envio de un reducido contingente de médicos miltares españoles al país asiático para que prestaran ayuda logística a los norteamericanos.