JAMES MCCLEAN. UN IRLANDÉS CONTRA EL IMPERIO

diciembre 15, 2013

Anualmente cada 11 de noviembre se celebra en el Reino Unido el Remembrance Day, también conocido como el Día del Armisticio, en el que se recuerda a los caídos durante las dos guerras mundiales y otros conflictos en los que han participado los países de la Commonwealth. Como marca la tradición, los británicos lucen la denominada Poppy Appeal, una flor de papel que simula una grosella que desde la década de los años veinte del siglo pasado se convirtió en uno de los símbolos del Imperio.

Brits1918

soldados británicos de la 55 división heridos en 1918

LA MASACRE DE YPRES

El origen de este icono se encuentra en el poema “Flanders Fields” escrito por el soldado canadiense John McCrae tras luchar en la batalla de Ypres, que toma su nombre de esta localidad belga. En los campos de Ypres murieron 850.000 personas, 325.000 de las cuales fueron soldados británicos. Fue una de las ofensivas más devastadoras de la Primera Guerra Mundial que dejó un reguero de cuerpos inertes yaciendo en prados embarrados. Un paisaje que con la llegada de la primavera e transformó al florecer las grosellas y sustituir la sangre de los caídos por los colores de sus pétalos.

mc

el canadiense McCrae junto a los versos que popularizó

Poco después de la finalización de la contienda bélica la Royal British Legion, una organización benéfica que velaba por los veteranos de guerra empezó a vender estas grosellas de papel para financiar sus actividades. Desde entonces los británicos recuerdan a sus caídos luciendo una Poppy Appeal en el pecho, en el lado izquierdo en el caso de los hombres –lugar donde se colocaban las medallas– y en la derecha en el de las mujeres. Pero la grosella no siempre fue roja. En 1920 el movimiento No More War promovió añadir la expresión “no más guerra” a la flor. La petición fue rechazada, motivo por el cual la organización pacifista confeccionó sus propias grosellas de color blanco. Sus portadoras fueron tildadas de antipatriotas y llegaron a perder su puesto de trabajo por lucirlas.

Lo cierto es que esta tradición ha perdurado hasta nuestros días y el fútbol no ha quedado al margen de la misma. Así es costumbre que los jugadores de todos los equipos cada 11 de noviembre luzcan en las camisetas una grosella al lado del escudo del club. Es lo que se denomina el “Poppy Day”, una práctica a la que también se suman técnicos y directivos. No en vano, la mayoría de clubes sufrieron bajas durante la Primera Guerra Mundial. Este fue el caso de equipos como el Leeds, el Sunderland, el West Ham o el Crystal Palace que perdieron en el frente a futbolistas como Jimmy Speirs, Tim Coleman, Joe Webster o Donald Simpson.

Ibrox Remembrance Day

minutos de silencio en Ibrox Park por los militares fallecidos en combate

UN FUTBOLISTA NACIDO EN DERRY

El Remembrance Day es una tradición muy arraigada. Pero no todo el mundo congrega con ella. Un jugador del Wigan Athletic, James McClean, no lució la grosella en el pecho el pasado 11 de noviembre. Y no es la primera vez que el internacional irlandés se posiciona en este sentido. Nascido en Creggan, un barrio a las afueras de Derry, McClean rechazó jugar con la Poppy Appeal cuando defendía los colores del Sunderland, equipo en el que la temporada 2011/12 fue escogido mejor jugador joven. El 10 de noviembre de 2012 vistió una camiseta sin la grosella en el partido que enfrentó a los Black Cats contra el Everton. Al acabar el partido la subastó para recaudar fondos para los enfermos de cáncer de un hospital de Dublín. Su acción le comportó recibir un alud de críticas e insultos de seguidores unionistas.

Sunderland

McClean luciendo la elástica del Sunderland ante el Liverpool en la FA Cup

Incluso el periódico republicano An Phoblacht, próximo al Sinn Féin, recibió llamadas amenazantes contra el futbolista en las que se deseaba su “muerte a tiros y que su cuerpo fuese arrastrado más allá de su tumba”. El ex jugador del Derry City manifestó al respecto: “La gente tiene sus propias opiniones. Ellos tienen sus creencias y yo las mías. No me arrepiento, el año próximo haré lo mismo”. McClean ya había estado en el centro de otra polémica cuando en su twitter recomendó la canción “The Broad Black Brimmer” del conjunto folk nacionalista The Wolfe Tones, que describe la historia de un miembro del IRA.

Wolfe-Tones-Till-Ireland-A-Na-486649

portada de uno de los álbumes del conjunto irlandés The Wolfe Tones

http://www.youtube.com/watch?v=6Bu2oZwjewk

Este año McClean no fue convocado por el conjunto Latic para enfrentarse al Yeavil Town, un partido que coincidía con la celebración del Remembrance Day. Su técnico, Owen Coyle, aseguró que estaba lesionado. Mientras tanto sus compañeros sobre el césped guardaba los tradicionales dos minutos de silencio en recuerdo de los soldados caídos… “in Flanders fields, the poppies grow”.

free

McClean mostrando una reproducción de un famoso mural de Derry


EL FUTBOL LIBIO BAJO EL RÉGIMEN DE GADAFFI. DE DEPORTE ANTIREVOLUCIONARIO A DETONANTE DE LA REVUELTA DEL 17F (VI)

septiembre 21, 2011

El balompié libio se convirtió en un reflejo de las transformaciones sociales que sufrió el país tras el comienzo de las protestas iniciadas a mediados de febrero. Con el campeonato de liga suspendido por las hostilidades tampoco la selección nacional pudo desarrollar su actividad habitual. Tras la caída de Trípoli, el Consejo Nacional de Transición (CNT) trató de normalizar la cotidianidad de la población. Uno de los ámbitos en los que trabajó, además de tratar de reanudar la producción de petróleo para financiar la contienda, fue el deportivo.

felicitación de los seguidores del Al Ahly de Tripoli a Gadaffi en el aniversario de la revolución

DEL VERDE AL BLANCO. UNA NUEVA SELECCIÓN NACIONAL

Tras siete meses de conflicto la sociedad libia empezó a vislumbrar los primeros cambios. El 3 de septiembre el combinado nacional jugó su primer partido oficial desde el inicio de la revuelta. El encuentro, correspondiente a la fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones, le enfrentó a Mozambique y se disputó a puerta cerrada por motivos de seguridad en el estadio de El Cairo. El verde oficial del régimen dio paso a un nuevo uniforme que recuperaba el blanco de la era pre-Gadaffi combinado con los colores de la nueva enseña nacional tricolor. Con él los jugadores libios, muchos de ellos integrantes de la plantilla del Al Ahly Bengasi SC,  lograron derrotar a su débil contrincante por 1 gol a 0, obra de Riyadh al Laafi, extremo del Al Ittihad de Trípoli.

La mayoría de los futbolistas que consiguieron la primera victoria para la nueva selección libia se habían mantenido alejados del frente. Sólo cuatro de ellos, como el portero Juma Gtat, optaron por unirse en junio a los rebeldes. Junto a estos, otros catorce futbolistas decidieron alinearse con las fuerzas insurgentes. También se adhirió a las protestas contra Gadaffi el técnico del Al Ahly de Trípoli Adel bin Issa.

Juma Gtat posando en un vehículo armado rebelde en la ciudad de Zintan

Su posicionamiento a favor del CNT les valió la reprimenda de los jerarcas del régimen y de compañeros de profesión como el centrocampista Tariq Ibrahim el Taib, jugador internacional que inició su carrera en el club entrenado por Bin Issa. El Taib manifestó su rechazo a los rebeldes, a los que identificó como “perros y ratas”.

VICTORIA Y HOMENAJE A MOHAMED AL NABUS

La primera victoria de la renovada selección trascendió el ámbito deportivo. Fue un triunfo con un alto contenido simbólico como manifestó un aficionado anónimo: “Fue algo especial en todos los sentidos. Es una victoria para los mártires, no sólo un partido de fútbol”. Así lo entendió también uno de los jugadores del renovado equipo nacional, Ahmed Almasli, cuando tras pitar el árbitro el final del partido festejó la victoria con una camiseta con la leyenda: “No te olvidaré, Mohammed el combatiente y los mártires”. El lema hacía referencia a Mohamed Al Nabus, un ingeniero de telecomunicaciones que se convirtió en todo un símbolo de la resistencia en Bengasi tras morir al recibir un balazo durante una protesta ocurrida en dicha ciudad el 19 de febrero. Al Nabus, a través de su blog, difundía imágenes sobre la represión que Gadaffi ejercía contra los manifestantes. Su muerte le convirtió en uno de los mártires de febrero que Almasli homenajeó en el Petrosport Stadium de El Cairo.

Libia ganó en su retorno a la competición oficial con un solitario gol del extremo Al Laafi ante la selección de Mozambique