LA IMPLICACIÓN DE LOS TIGRES DE ARKAN EN EL ASESINATO DEL PRIMER MINISTRO SERBIO ZORAN DJINDJIC

Agentes de la policía nacional española detuvieron el pasado 9 de febrero de 2012 en Valencia a Luka Bojovik, antiguo miembro de la Srpska Dobrovoljacka Garda (SDG), la Guardia Serbia Voluntaria popularmente conocida como los Tigres de Arkan (a los que nos referimos en una de nuestras anteriores entradas), la milicia paramilitar liderada por Željko Ražnatović, alias Arkan, que desde finales de 1990 reclutó a diversos ultras de los grupos radicales de aficionados del Estrella Roja, los llamados Delije (Héroes) para que se integraran en su formación.

los Delije animando a su amado Estrella Roja de Belgrado

Bojovik, arrestado en un céntrico restaurante de la capital del Turia junto a otros tres compatriotas, ha sido acusado de ser el autor material del asesinato que el pasado 12 de marzo de 2003 acabó con la vida de Zoran Djindjic, que por aquel entonces ocupaba el cargo de primer ministro de Serbia. Djindjic era considerado por sus detractores como el principal artífice de la caída de Slobodan Milošević, ex presidente del país hasta el año 2000. Su colaboración con la justicia internacional para dar captura a los criminales de guerra de los Balcanes le creó enemistades entre las fuerzas ultranacionalistas radicales serbias.

Milorad Umelek, alias Legion, ex comandante de los Tigres de Arkan

Las primeras pesquisas de los investigadores se centraron en los círculos próximos a Arkan, que había sido asesinado en Belgrado en enero de 2000. Entre los interrogados se encontraba la propia viuda del líder paramilitar, la popular cantante Svetlana Ražnatović, conocida artísticamente como Ceca. De hecho la esposa de Arkan fue preguntada acerca de las estrechas relaciones que su marido mantenía con Milorad Umelek, alias Legion también conocido como Milorad Luković y ex comandante de los Tigres de Arkan, la persona sobre la cual se centraban todas las sospechas y que finalmente acabó siendo detenido y encarcelado en 2007 por el homicidio de Djindjic.

Luka Bojovik, tras prestar sus servicios en los Tigres de Arkan en la década de los noventa, se encuadró en el denominado Clan Zemun, una organización clandestina de carácter mafioso que ha trascendido a nivel internacional por sus actividades delictivas relacionadas con la trata de blancas, los asesinatos por encargo y el tráfico de seres humanos, drogas y armas. Al frente de la misma se encontraba el citado Luković junto con Dušan Spasojević, alias El albanés, ex líder de la banda mafiosa Peca de Belgrado. Luković, que cumple una condena de 40 años por la muerte de Djindjic, comandaba una unidad especial de la policía secreta serbia, los Jedinica za specijalne operacije (JSO), boinas rojas, que también se nutrieron de antiguos miembros de los Tigres de Arkan.

miembros de los Tigres de Arkan posando con su uniforme de combate

Las JSO se formaron en 1996 por iniciativa de Ražnatović y de Franko Simatović, alias Frenki, máximo dirigente de la policía secreta serbia y paradójicamente de origen croata. La unidad se disolvió en el año 2003 tras la detención del teniente coronel Zvezdan Jovanovic por su presunta relación con el asesinato de Djindjic.

Reproducimos a continuación un artículo de Óscar Gutiérrez publicado por El País (10/II/2012) sobre la detención de Bojovik y sus conexiones con la mafia serbia.

***

Detenido en Valencia el asesino del ex primer ministro serbio Zoran Djindjic

La Policía Nacional ha detenido a Luka Bojovic, acusado del asesinato del primer ministro serbio Zoran Djindjic el 12 de marzo de 2003, un magnicidio que conmocionó al pueblo serbio como no sucedía desde la muerte del dictador Tito. El arresto tuvo lugar ayer en un restaurante del centro de Valencia. Bojovic es miembro de Los Tigres de Arkan, grupo paramilitar especialmente cruento durante la guerra de los Balcanes que derivó en la desintegración de Yugoslavia. Bojovic formaba parte también del clan Zemun (nombre de una municipalidad serbia), brazo mafioso de los temibles tigres. Los dos entramados se alimentaban de exmiembros de la unidad especial de la policía secreta serbia que lideró Milorad Ulemek, alias Legionario, y condenado a 40 años de cárcel por el asesinato de Djindjic.

Bojovic, de 39 años, era uno de los fugitivos más buscados por la Interpol, que actuó a petición de la justicia serbia, acusado de una veintena de asesinatos cometidos entre Serbia, Holanda y España e investigado en Suiza, Rumania, Holanda y Estados Unidos por diversos atracos y tráfico de drogas. Junto a Bojovic, la policía ha detenido a otros dos individuos también relacionados con el crimen organizado. Son Vladímir Milisavljevic y Sinisa Petric.

Milisavljevic, de 35 años, era lugarteniente de Bojovic. La retahíla de delitos por los que Interpol le perseguía incluía, entre otros, el asesinato, secuestro, tráfico de drogas y crimen organizado. Según la información facilitada por la Policía Nacional, Milisavljevic fue seguido en su periplo desde Las Palmas a Madrid y de ahí a Valencia donde ayer iba a encontrarse con Bojovic y Petric, sicario fugado de una prisión serbia. Fue entonces cuando los tres individuos fueron apresados.

El diario serbio Tanjug, en conversación con el secretario de Justicia serbio, Slobodan Homen, asegura que Belgrado solicitará  con premura la extradición de los arrestados. La Policía Nacional los pondrá mañana a disposición del juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, el magistrado que se encuentra de guardia, informa Manuel Altozano. Andreu tendrá entonces que tomarles declaración y decidir si les envía a prisión a la espera de que Belgrado reúna la documentación necesaria para su extradición.

Zoran Djindjic, europeísta y fundador del Partido Democrático, fue asesinado de dos disparos en el pecho durante la mañana del 12 de marzo de 2003 frente a la sede del Ejecutivo en el centro de Belgrado. Djindjic, de 50 años, llevaba dos al frente del Gobierno. Fue el primer jefe del Ejecutivo serbio tras la caída en 2000 del entonces presidente de Yugoslavia, Slobodan Milosevic. Precisamente la colaboración de Djindjic con la justicia internacional para sentar en el banquillo a los criminales de la guerra de los Balcanes, entre ellos y en primer lugar a Milosevic, le causó muchas enemistades en el sector duro de la población serbia.

La sentencia que condenó en 2007 a Milorad Ulemek por el asesinato de Djindjic concluyó que los pistoleros que acertaron en su pecho perseguían la vuelta al poder de la línea dura de la clase política y frenar la guerra abierta al crimen organizado, que hasta ese momento campaba a sus anchas.

Los comentarios están cerrados.