¿OKUPAS NEOFASCISTAS?: CASA POUND. EL CASO ITALIANO (II)

Tras las experiencias pioneras de Bartolo y Casa Montag no fue hasta inicios del siglo XXI cuando se extendieron las llamadas ocupaciones negras, también conocidas como ocupaciones no conformes, vinculadas a diversas organizaciones neofascistas italianas. Sin duda la más relevante fue Casa Pound, una ocupación que acabó por convertirse en un referente de los círculos postfascistas europeos.

fachada principal de Casa Pound la ocupación no conforme más emblemática de Roma

CASA POUND COMO REFERENTE DE LA DERECHA RADICAL

Uno de sus promotores fue Gianluca Iannone, antiguo militante del FdG que posteriormente se convirtió en dirigente del Movimiento Político liderado por Maurizio Boccacci. Iannonne, cantante del conjunto musical Zetazeroalfa, se convirtió en el ideólogo y la cara visible y más mediática de las Occupazioni Scopo Abitativo (OSA), las ocupaciones destinadas a viviendas. El primero de estos centros, llamado Casa Pound, fue ocupado por una cincuentena de jóvenes neofascistas el 26 de diciembre de 2003. Ubicado en el número 8 de via Napoleone III, en pleno centro histórico de la capital italiana, el edificio se erigió en un símbolo de la derecha radical italiana.

Pronto proliferaron centros similares en Perugia, Parma, Sassari, Crotone, Nápoles o L’Aquila que reprodujeron el modelo Casa Pound, el espacio icono del neoescuadrismo mediático que atrae a jóvenes procedentes de grupos como Azione Giovani o Forza Nuova.

Gianluca Iannonne en el centro posando junto al resto de miembros del grupo Zetazeroalfa

TEJIENDO LA NUEVA VANGUARDIA FASCISTA

Autoproclamados neofascistas revolucionarios, los militantes de Casa Pound, que se acabaron integrando al partido Fiamma Tricolore dirigido por Luca Romagnoli, toman como referentes a personajes como el promotor futurista Filipo Tomasso Marinetti, el escritor Gabriele D’Annunzio, el líder fascista Benito Mussolini o el poeta norteamericano Ezra Pound que simpatizó con el fascismo y que da nombre a la pionera ocupación romana.

Son, según se autoproclaman, la nueva vanguardia neofascista que mediante un discurso renovador ha conseguido transformar el imaginario ultraderechista y penetrar en el tejido social a través de su programa de actuación asistencial, el denominado Proyecto Mutuo Social, que ofrece un hogar a las familias italianas sin techo, no en vano el logotipo de Casa Pound reproduce la efigie de una tortuga que simboliza este derecho a la vivienda de un animal que siempre lleva su casa sobre sus espaldas.

cartel propagandístico con las diversas actividades de las ONC

RENOVARSE O MORIR. LA TRANSFORMACIÓN DEL FASCISMO DEL TERCER MILENIO

Registrada oficialmente como una asociación de promoción social, Casa Pound se articula alrededor de los voluntarios que trabajan en diversas áreas, como la deportiva -con un club de boxeo, equipos propios de fútbol en Lecce, waterpolo en Roma y hockey en Bolzano y la construcción de una escuela de rugby en Collaverde-, la cultural -con el grupo Teatro Non Conforme o la librería La Testa di Ferro-  o la solidaria -con campañas de recogida de alimentos para personas con riesgo de exclusión social y proyectos de ayuda humanitaria en países como Birmania, Kenya o Kosovo. Además de otras iniciativas como la emisora Radio Bandiera Nera que emite online diariamente o su publicación mensual Occidentale, Casa Pound también ha impulsado el Blocco Studentesco, una especie de sindicato de estudiantes neofascistas encabezado por Francesco Polacchi que financian mediante las ganancias que obtienen del pub Cutty Sark, ha sostenido una escuela de apoyo social e, incluso, ha promovido proyectos de ley por el derecho a la vivienda.

Estos son, junto con la soberanía energética, el ecologismo, la reforma constitucional, el derecho a la educación y el mensaje anti inmigración que prioriza el discurso identitario por delante de la xenofobia (explicitado en su lema “0% racismo 100% identidad”), los ejes que vertebran el ideario de este llamado “fascismo del tercer milenio” con el que simpatizaba Gianluca Cassieri, el hombre de 54 años que escribía libros de fantasía y asesinó a dos senegaleses en Florencia. Un hombre de aspecto respetable que frecuentaba los ambientes de la derecha radical y las ocupaciones negras.

propaganda electoral con el ideólogo de Casa Pound como reclamo

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