EL FUTBOL LIBIO BAJO EL RÉGIMEN DE GADAFFI. DE DEPORTE ANTIREVOLUCIONARIO A DETONANTE DE LA REVUELTA DEL 17F (I)

La llegada al poder en septiembre de 1969 de Muammar al- Gadaffi, por aquel entonces un desconocido capitán del ejército, supuso la instauración en Libia de la llamada “República libre y autogobernada”. El joven militar, de tan sólo 27 años, logró liderar el movimiento revolucionario que derrocó al régimen monárquico instaurado en dicho país norteafricano tras su descolonización en 1951. La victoria del golpe de estado protagonizado por Gadaffi supuso el exilio del rey Muhammad Idris al-Senussi y la proclamación de una República árabe socialista, inspirada en el modelo egipcio de Nasser.


un joven Muammar al- Gadaffi en 1969

EL LIBRO VERDE: EL FÚTBOL COMO DEPORTE ANTIREVOLUCIONARIO

Acérrimo partidario del panarabismo islamista en clave socialista, Gadaffi implantó un sistema de gobierno autoritario conocido como Jamahiriya (Estado de las masas) que preveía una supuesta participación directa del pueblo en la toma de decisiones. El líder libio recogió su ideario en el llamado Libro Verde, una obra en tres volúmenes que escribió entre 1975 y 1979 donde expuso su pensamiento político. El texto se convirtió en al manual de referencia del régimen libio.

En uno de los pasajes de la obra el líder de la llamada “Revolución verde”, como hicieron otros líderes del islamismo radical, repudió la práctica deportiva. El coronel mostró su rechazo en estos términos: “Los aficionados al fútbol y a los deportes son completamente idiotas, hasta el punto de que llevan a los campos todas sus frustraciones e incapacidades. Son gente fracasada”. Una postura que mantuvo a lo largo de su trayectoria política al frente del gobierno del país, como evidenció un escrito de 2006 en el que manifestó que “quienes padecen futbolmanía y son adictos al juego, poseen mayor riesgo de desórdenes psicológicos y nerviosos”. A pesar de mantener sus reticencias, Gadaffi no perdió la oportunidad de utilizar el fútbol como herramienta de control social y arma diplomática para mejorar su imagen a nivel internacional.

el máximo dirigente de la Revolución Verde ojeando su obra

AL- SAADI, EL DÍSCOLO HEREDERO

La opinión de Gadaffi sobre el balompié no fue compartida por el tercero de sus ocho hijos, Al- Saadi, todo un apasionado de este deporte. Su interés por el fútbol llegó hasta el extremo de utilizar sus influencias para ocupar la presidencia de algunos clubes, de la propia Federación de Fútbol Libia e incluso del Comité Olímpico Libio. Pero el vínculo del vástago del gobernante no se circunscribió únicamente al ámbito directivo. A los 27 años se calzó las botas para intentar emular a sus ídolos en contra de la opinión de su padre, que al conocer las intenciones de su hijo le espetó: “Debes ser algo más que futbolista, eres más grande que eso”.

El primer club donde militó Al- Saadi fue el Al Ahly Sporting Club de Trípoli. Vistiendo su uniforme verde marcó 3 goles en 74 partidos durante la temporada 2000/ 01. Un año después fichó por su máximo rival ciudadano, el Club Social Cultural y de Gimnasia Al Ittihad, equipo fundado en 1944 tras la fusión del Al Nahda y el Al Shabab. Al- Saadi, que ocupó la presidencia de la institución, lució la camiseta roja del club de Bab Ben Gashier durante dos temporadas hasta que en 2003 dio el salto a Europa. Según su entrenador, el resignado ex futbolista del Torino Giuseppe Dossena, Al- Saadi se encargaba de dictar las alineaciones. Acostumbraba a jugar los noventa minutos y sólo era substituido cuando él quería.

Al- Saadi luciendo el número 9 del Al Ittihad de Trípoli y el brazalete de capitán del equipo

Por si todo esto fuera poco, el hijo de Gadaffi formó parte de la selección libia entrenada por el técnico argentino Carlos Salvador Bilardo donde, obviamente, ejerció como capitán. Como internacional disputó 18 encuentros entre los años 2000 y 2006 en los que anotó dos goles.

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