FÚTBOL BAJO LA HOZ Y EL MARTILLO: LA ECLOSIÓN DEL HOOLIGANISMO EN VIETNAM

En diciembre de 2008 la selección vietnamita venció a la de Thailandia y consiguió la VFF Cup, el mayor logro hasta el momento en su palmarés. La consecución del trofeo ayudó a popularizar el fútbol sobretodo entre la juventud de este país del sudeste asiático. A pesar de ello dicho deporte continua postergado a un discreto segundo plano dada la pasión de los vietnamitas por otras disciplinas como el cricket o el da cau, una variante autóctona del bádminton jugado con el pie muy extendida tanto en Vietnam como en la zona fronteriza con China.

fans en las gradas del estadio Chi Lang Stadium de Da Nang

APUESTAS Y MAFIAS Vs FÚTBOL ESPÉCTACULO: LA INCIDENCIA OCCIDENTAL EN EL MERCADO ASIÁTICO

A través de las victorias del combinado nacional el fútbol ha ido ocupando un mayor espacio público en la sociedad vietnamita. Cada vez son más los medios de comunicación que se ocupan de dicho deporte aunque la repercusión de la liga nacional sea escasa en detrimento de la difusión que han conseguido ligas europeas como la inglesa, la italiana o la española. Ello es fácilmente visible en la cantidad de camisetas de clubes europeos que lucen los jóvenes vietnamitas. Manchester United, sin duda el dominador del mercado asiático hasta el momento, Milan AC, FC Barcelona, Chelsea, Arsenal o Manchester City con algunos de los clubes que gozan de mayor seguimento en el país asiático. Esta afición por el fútbol foráneo contrasta con la escasa trascendencia de la liga vietnamita, la V-League, a pesar de fichajes estrella como el del brasileño Denilson. La poca vistosidad del juego de los equipos autóctonos junto con los sucesivos escándalos en que se ha visto immerso el fútbol vietnamita, con casos de sobornos y apuestas ilegales, han postergado al fútbol vietnamita a un segundo plano.

LA PASIÓN POR “LA ROJA”. LA SELECCIÓN COMO CANALIZADOR POPULAR

El escaso seguimiento de los clubes patrios por parte de los vietnamitas contrasta con la creciente popularidad de la selección nacional. Las victorias de “la roja” asiática han canalizado la euforia de sus compatriotas. El apasionamiento de los hinchas en las celebraciones por el primer título de cierto prestigio conseguido por la selección vietnamita en su historia arrojó un balance de cinco muertos, la mayoría en la ciudad de Ho Chi Minh tras participar en la descontrolada fiesta motorizada posterior.

seguidores vietnamitas celebrando en el terreno de juego un triunfo de su selección

El triunfo de la selección permitió visibilizar la afición de los jóvenes vietnamitas por el fútbol. Más allá del seguimento de los clubes europeos más laureados, la afición de este país asiático poco a poco ha ido poblando las gradas de los estadios locales. De este modo, a partir de mediados de la presente década, se han ido gestando los primeros grupos de aficiones organizados cuyo único objetivo era alentar a sus jugadores. Así fue como se importó la “moda ultra” y todo lo que la misma conlleva. Fue de esta manera como aparecieron las primeras pancartas con leyendas que emulaban las de las grandes hinchadas radicales europeas y otro tipo de elementos coreográficos como las tiras de plástico, los tambores, las grandes banderas, los megáfonos o los primeros cánticos.

HAI PHÒNG FANS, LOS “BAD BOYS” DEL FÚTBOL VIETNAMITA

Pronto llegaron también otro tipo de influencias. En algunos partidos de la V-League, correspondientes a la temporada 2007/ 08 se dieron las primeras muestras de cómo ha arraigado el fenómeno del hooliganismo en este país comunista. Seguidores del Hải Phòng FC se enfrentaron a aficionados rivales a la finalización de un encuentro de liga sin que las fuerzas de seguridad, desbordadas ante la magnitud de los hechos, pudieran restablecer el orden. Los hinchas lanzaron todo tipo de objetos, llegando a arrojar incluso diversos asientos que arrancaron de las gradas que ocupaban. Los disturbios se reprodujeron durante el derby de Hanói que enfrenta al Hải Phòng FC contra su máximo rival, el T&T Ha Noi.

enfrentamientos entre seguidores y agentes del orden en el Lạch Tray Stadium

Los problemas lejos de menguar se multiplicaron agravando la situación. Los incidentes causados por los hinchas del Hải Phòng FC, los llamados bad boys del fútbol vietnamita, en el Lạch Tray Stadium donde encendieron diversas bengalas, provocaron que en el año 2010 el vicepresidente de la Federación Vietnamita de Fútbol, Nguyen Lan Trung, admitiera públicamente la aparición del vandalismo en los estadios del país. Los sucesos provocados por sus aficionados, que eran reincidentes. En el año 2009 se habían enfrentado a hinchas del Song Lam Nghe lanzándoles botellas y bengalas, supusieron para el Hải Phòng FC una multa federativa de 25 millones de dongs (cerca de 1.300 dólares) y la clausura de su estadio por un partido. De hecho la Federación ya había vetado los desplazamientos de los hinchas radicales del Hải Phòng FC en el año 2009 aduciendo los desórdenes públicos que habían causado en seis de sus desplazamientos, como en el que enfrentó al Hải Phòng FC contra el Thể Công FC en Hanoi. Para dispersar a los cerca de 5.000 aficionados rojos desplazados la policía usó porras eléctricas y gas.

policias retirando una bengala en las gradas del Lạch Tray Stadium de Hanoi

Fuera del estadio prosiguieron los altercados, cuando un grupo de hinchas visitantes arremetieron contra los coches de la policía, lanzaron piedras y ladrillos a los agentes, destrozaron diversas señales de tráfico en la Autopista Nacional 5 durante su retorno, agredieron a diversos peatones y asaltaron una estación de servicio. Cinco policías resultaron heridos durante los incidentes. En opinión del manager del club, Do Dai Duong, se trataba solo de una minoría de extremistas que empañaban el nombre de la entidad con su comportamiento vandálico.

La respuesta de las autoridades no se hizo esperar. Tras un nuevo altercado protagonizado por los seguidores del Hải Phòng FC durante el partido que enfrentaba a su equipo con el Hoa Phat Hanoi en el Hang Day Stadium, en el que insultaron a la policía y a los futbolistas durante el partido y causaron disturbios en las gradas, llegaron las primeras medidas. Una semana después de los incidentes dos hinchas fueron sentenciados a 12 y 14 meses de cárcel por participar en los mismos.

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