LIUBERTSY: JUVENTUD, PERESTROIKA Y DEPORTE EN LA UNIÓN SOVIÉTICA (IV)

Más allá de la violencia que protagonizaron sus miembros, el estilo ‘liubero’ se caracterizó por otros elementos estético- musicales que desempeñaron un papel secundario respecto otras construcciones identitarias juveniles semejantes. Pero en el caso de los ‘liuberi’, ni la imagen, factor de cohesión en la mayoría de subculturas, ni otros referentes como la música ejercieron un rol destacado.

LIUBERO: UNA ESTÉTICA INTRASCENDENTE

Paradójicamente, la estética ‘liubero’ tuvo una escasa trascendencia en su cohesión grupal si la comparamos con la incidencia del vestuario en otros estilos de características similares. Su imagen se redujo, según los medios, a un “uniforme”, un código de actuación y una simbología propia. La prensa trasladó un estereotipo de los ‘liubero’ basado en una estética común: ropa deportiva y camisetas en verano y chaquetas acolchadas de cuero, pantalones a cuadros anchos, camisas blancas, corbatas negras estrechas y zapatos para el invierno. Exhibieron también complementos como sombreros, gorras, bufandas blancas, pañuelos atados al cuello con sus extremos a la espalda o chapas con la efigie de Lenin (iconografía que algunos lucieron en la etapa inicial de implantación del estilo). En resumen, una vestimenta holgada y cómoda apta para las peleas. También contaron con un himno propio, cuya letra denotaba la exaltación identitaria que caracterizó al estilo: “Nacimos y crecimos en Liubertsy/ el centro de la fuerza bruta/ y creemos que nuestro sueño se ha hecho realidad/ Liubertsy es el centro de Rusia”.

joven ‘liuberi’ exhibiendo sus bíceps a sus compañeros de entrenamiento

AL RITMO DE LA PERESTROIKA: LA MÚSICA ‘LIUBERI’

Tampoco la música fue un elemento vertebrador del estilo. Los ‘liuberi’ optaron por los géneros musicales más populares entre la juventud soviética de finales de los años ochenta. O sea que la música, en lugar de convertirse en un elemento diferenciador les igualó al resto de jóvenes. A pesar de la apertura que supuso la Perestroika (reestructuración), tanto a nivel económico como cultural, los ‘liuberi’ siguieron la moda musical del momento. Acostumbraban a escuchar música pop, canción italiana y grupos autóctonos como Barykina, Lube (grupo de folk/ rock originario de Liubertsy), Nautilus Pompilius (banda de Sverdlovsk) e incluso Aria, toda una contradicción al ser el conjunto de metal más popular del país. No fue hasta años más tarde cuando el estilo ‘liubero’ logró cierta proyección en el ámbito musical cuando algunos grupos compusieron canciones inspiradas en el estilo. Quizás la más difundida fue la canción “Oye, hermano liubero” atribuida a la banda musical Defensa Civil. Otros conjuntos que se inspiraron de algún modo en el estilo ‘liubero’ fueron Broma, DDT, Siskin & Co. o PPC.

carátula del film Luna Park (1992)

‘LUNA PARK’: LA ATEMPORALIDAD CINEMATOGRÁFICA DE UN ESTILO

El estilo también tuvo su reflejo en la industria del celuloide. En 1992 el director Pavel Lungin rodó su segundo largometraje titulado ‘Luna Park’, tras su opera prima ‘Taxi Blues’ (1990). El film narra las peripecias del joven Andrei, integrante de una banda antisemita inspirada en los ‘liubero’ que acaba descubriendo que su padre, el popular compositor Naoum Kheifitz, es de ascendencia judía. Ello provoca un conflicto de identidades entre ambos cuando el hijo descrubre sus propios orígenes e intenta asesinar a su progenitor. La película muestra a una pandilla de jóvenes musculosos ultranacionalistas que se enfrentan a miembros de otras subculturas y exhiben banderas de la Federación rusa, puesto que en 1992 ya se había producido la desmembración de la URSS. ‘Luna Park’ es el único referente cinematográfico inspirado en los ‘liuberi’. A pesar de su atemporalidad, la obra de Lungin retoma el estereotipo ‘liubero’ para identificar a las nuevas bandas de jóvenes ultrapatriotas que proliferaron a raíz de la disolución de la Unión Soviética.

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