LIUBERTSY: JUVENTUD, PERESTROIKA Y DEPORTE EN LA UNIÓN SOVIÉTICA (III)

Los actos de violencia protagonizados por los ‘liuberi’ caracterizaron la segunda etapa evolutiva del estilo. El mismo se expandió recreando a la vez una identidad acotada producto de la estereotipación mediática a la que fue sometido durante la segunda mitad de la década de los ochenta. La difusión de una imagen agresiva atrajo a aquellos jóvenes que ansiaban alcanzar un reconocimiento social en su comunidad a través de ella.

anagrama utilizado por las bandas ‘liuberi’

‘LIUBERO’: UN FENÓMENO EN EXPANSIÓN

La publicitación de las agresiones de los ‘liuberi’ comportó durante el bienio 1984-1985 un aumento considerable de jóvenes que se adscribieron al estilo. La singularidad de los nuevos miembros fue su procedencia. Si antes solo los residentes en Liubertsy fueron quienes integraron las bandas ‘liuberi’, a partir de la segunda mitad de la década de los ochenta el estilo se popularizó en otras ciudades industriales y localidades de los distritos de la región de Moscú. Aparecieron entonces los ‘liubero’, jóvenes que adoptaron el estilo independientemente de su población de origen. La magnitud del fenómeno fue tal que incluso llegaron a crearse grupos ‘liubero’ en Bielorusia, Ucrania, Siberia o los países bálticos (donde se les denominó ‘lyuberizma’).

Los graves enfrentamientos acaecidos en el verano de 1986 en los parques Sokolniki y Gorky de Moscú empezaron a erosionar la imagen pública de los ‘liuberi’. Tras varios homicidios y asaltos los ‘liuberi’ se convirtieron en los nuevos “demonios populares” de la sociedad soviética. Su anterior imagen de patriotas ejemplares dió paso a una nueva percepción social que les identificó como simples gamberros de barrio. La alarma social que suscitó su “conducta desviada” comportó un aumento de la presión policial. Se cerraron diversos gimnasios clandestinos y varios ‘liuberi’ fueron detenidos. En las identificaciones uno de los recursos habituales de los investigadores era comprobar los nudillos de los jóvenes para saber si habían participado en alguna pelea.

jóvenes ‘liuberi’ exhibiendo su musculatura

DIFUSIÓN MEDIÁTICA: EL ESTILO COMO MODA

La oficialización del estilo, acontecida entre 1986 y 1987 mediante la publicación de diversos artículos de prensa, ofreció un estereotipo que fue tomado como referente por aquellos jóvenes que se sumaron al mismo por simple mimetismo. Su proyección mediática como una simple moda supuso un aumento considerable de sus miembros. Según datos policiales, antes de la publicación de los reportajes el número de integrantes de las pandillas no superaba las 150 personas, pero tras su publicitación las fuerzas del orden llegaron a registrar grupos de más de 600 jóvenes.

A pesar de su beligerancia extrema, los ‘liuberi’ contaron con un código de honor propio que regulaba su comportamiento en las peleas: no consideraban honesto atacar a víctimas indefensas, ni agredir a un hombre que estuviera acompañado de una mujer, ni usar armas durante los enfrentamientos. Un conjunto de reglas no escritas que actualmente siguen respetando los grupos organizados de hooligans del fútbol ruso.

‘liuberi’ ejercitándose en un gimnasio subterráneo

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