LIUBERTSY: JUVENTUD, PERESTROIKA Y DEPORTE EN LA UNIÓN SOVIÉTICA (I)

Más allá de la adopción masiva de los estilos occidentales por parte de la juventud rusa a partir de la década de los noventa, con anterioridad, durante los últimos años de existencia de la URSS se habían gestado formas seminales de agregación juvenil. Quizás la pionera y menos conocida de todas ellas fue la que se concretó a inicios de los años ochenta en la periferia moscovita bajo el nombre de ‘liubertsy’.

cartel de los Juegos Olímpicos celebrados en Moscú en 1980

MOSCÚ’80: LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LA PROSPERIDAD

El fenómeno de los ‘liubertsy’ surgió en el distrito homónimo situado al sureste de la capital durante la segunda mitad de los años setanta. Dicho suburbio albergó a una nutrida comunidad obrera que se estableció allí durante la década de los treinta del siglo XX, cuando la devastación provocada por diversas inundaciones motivó el éxodo de la población rural a la capital soviética. Muchos de los recién llegados encontraron empleo en los grandes proyectos del sector de la construcción. Fueron, precisamente, los jóvenes descendientes de estos campesinos, miembros de la tercera generación de inmigrantes, quienes crearon un estilo inédito que pronto alcanzó grandes cotas de popularidad en la URSS.

Liubertsy, uno de los focos industriales de la periferia moscovita, recibió un gran impulso económico a raíz de la designación de Moscú como sede de la XXII edición de los Juegos Olímpicos. La ciudad se convirtió en una de los centros de la región durante los preparativos preolímpicos. Al desarrollo económico se unió el fomento de la práctica deportiva, auspiciada por las autoridades locales en espacios como el Palacio de la Ciudad de la Cultura. Así fue como los jóvenes de Liubertsy empezaron a interesarse por la educación física, mostrando un entusiasmo especial por disciplinas como el culturismo. De hecho, el fomento del deporte por parte de la administración perseguía como objetivo preparar física y disciplinariamente a los jóvenes de cara a su posterior instrucción militar y, además, reducir la delincuencia callejera.

detalle de uno de los gimnasios que los jóvenes de Liubertsy improvisaron en los sótanos de sus viviendas

CULTURISMO Y GIMNASIO: DE ATLETAS A HOOLIGANS

Los jóvenes de Liubertsy se obsesionaron de tal manera por el culturismo que este se convirtió en el deporte de moda local. La ciudad vió como proliferaron los clubes y las empresas relacionadas con este deporte, aunque la práctica más habitual y económica para los jóvenes fue la de adecuar los sótanos de sus viviendas como improvisados gimnasios para así poder ejercitar sus músculos. De ahí que estos aficionados al culturismo prefirieran autodenominarse ‘kachki’, término derivado de la palabra rusa ‘kachalka’ (gimnasio). A través del desarrollo y difusión de este deporte se concretó el fenómeno de los ‘liubertsy’, también conocidos como ‘liuberi’. Así fue como a través de la actividad física las diversas pandillas juveniles de la localidad se unificaron.

jóvenes liuberi ejercitándose en un gimnasio subterráneo

Pronto el fenómeno ‘liuberi’ se bifurcó en dos tendencias mayoritarias: los atletas y los hooligans. Los primeros se centraron en la actividad física en los gimnasios, dejando de lado la vida callejera, mientras que los segundos no prestaron tanta atención al deporte al percibirlo como un simple pasatiempo, desvirtuando de esta manera la esencia original de los ‘liuberi’ basada en un estilo de vida saludable, como prueba el hecho que raramente ingirieran alcohol y rechazaran el consumo de drogas.

Entre sus prácticas habituales destacaron las actividades de musculación, como el levantamiento de pesas, a las que posteriormente añadieron otras disciplinas deportivas como el boxeo, la natación e incluso las artes marciales. La veneración al culturismo fue de tal magnitud en Liubertsy que la ciudad llegó a contar con una escuela propia de esta disciplina deportiva.

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