ULTRAS EN EL FÚTBOL BALCÁNICO: SERBIA (I)

El pasado 10 de octubre se produjeron diversos incidentes en el centro de la capital serbia, Belgrado, durante los actos de celebración del día del Orgullo Gay. Cerca de 6.000 radicales, según fuentes policiales, trataron de boicotear la marcha que tras más de diez años organizaron de nuevo diversos colectivos de gays y lesbianas. El desfile programado el año anterior tuvo que ser suspendido tras las amenazas lanzadas contra las asociaciones de homosexuales. A pesar de los 5.600 agentes que este año escoltaron al millar de manifestantes, estos no fueron suficientes para contener a los homófobos. Los disturbios se saldaron con 124 policías y 17 manifestantes heridos, 207 personas arrestadas y la sede del Demokratska Stranka (DS), el Partido Demócrata del presidente Boris Tadic, incendiada.

Los agitadores se enfrentaron violentamente a la policía durante horas. Los jóvenes contramanifestantes prendieron fuego a contenedores, rompieron vidrios de automóviles y lanzaron todo tipo de objetos contundentes e incluso cocteles molotov a las fuerzas del orden que respondieron con gases lacrimógenos y diversas cargas.

carteles contra la celebración del Gay Day Pride en Belgrado

Esta marcha del Orgullo Gay fue la primera que se celebraba en Belgrado desde el año 2001. En esa ocasión la celebración desembocó en numerosos actos de violencia y enfrentamientos protagonizados por grupos ultranacionalistas (como el religioso ortodoxo Obraz de Mladen Obradovic o el Movimiento Nacional Serbio 1389 liderado por Misa Vacic) y hinchas radicales de clubes de fútbol serbios como el FK Rad y el Estrella Roja y el Partizan de Belgrado. Los días anteriores al evento los muros de la capital serbia se llenaron de pintadas y carteles con el lema “cekamo vas” (os estamos esperando). Pero estos no fueron los únicos incidentes, los altercados se sucedieron los años 2006 y 2008.

ultras del Estrella Roja apoyando al equipo en un desplazamiento

El componente ultranacionalista de los hinchas radicales serbios

Gritando consignas como “muerte a los maricones” y “la caza ha empezado” centenares de hooligans trataron de evitar la marcha gay en Belgrado (cánticos que reproducían las letras de canciones de grupos de rock neonazi como los serbios Direct Action y su “Kill the faggot”). A pesar de pertenecer a clubes rivales tradicionalmente enfrentados, como el Estrella Roja y el Partizan, los hinchas radicales de Belgrado unieron sus fuerzas para boicotear el Gay Pride Day. Ambos equipos cuentan con sus respectivas hinchadas organizadas: Delije y Grobari.

Los primeros, seguidores acérrimos del Estrella Roja, responden al nombre de Делије (Delije), que podemos traducir por “jóvenes valientes” o “héroes”, y se ubican en el fondo norte del estadio Crvena Zvezda. A finales de la década de los setenta fusionaron la tradición italiana por las coreografías con el comportamiento vandálico de los seguidores británicos para crear un estilo propio que ellos mismos denominaron como “hooliganismo anticomunista”. En aquellos años las gradas del Belgrado fueron el refugio de los disidentes del régimen. El hooliganismo se convirtió, para estos jóvenes, en una forma de resistencia contra el sistema y el estadio del Estrella Roja en uno de los centros de reclutamiento del nacionalismo serbio.

Liderados por Zoran Timic, un maestro de escuela, los Delije se caracterizaron por su componente ultranacionalista. En mayo de 1990 protagonizaron disturbios contra los aficionados del Dinamo de Zagreb que acentuaron la tensión que desembocó en la guerra croata de independencia. Sus cánticos suelen evocar los mitos de la nación serbia, como “Srbija do Tokija” que fue coreado también por los paramilitares durante las diversas contiendas en los Balcanes en los años noventa.

emblema de la unidad paramilitar de Željko Ražnatović, Arkan

Los Tigres de Arkan, la milicia delije

Muchos de sus miembros se encuadraron en grupos paramilitares como la Srpska Dobrovoljačka Gard (SDG), Guardia Serbia Voluntaria, liderada por el ya fallecido Željko Ražnatović, popularmente conocido como Arkan, entonces director de la asociación de seguidores del Estrella Roja. Los Tigres de Arkan, como se denominó a esta unidad, se nutrieron de centenares de radicales de Delije. Veinte de ellos fueron los primeros voluntarios de la SDG, que llegó a contar con más de 10.000 efectivos. En 1992 los Tigres hicieron notar su presencia en la grada del estadio Crvena Zvezda cuando cesaron los cánticos y una veintena de uniformados mostraron pancartas despectivas anticroatas. Esta asociación entre radicales y ultranacionalistas no fue fortuita. A inicios de los noventa el propio Slobodan Milosevic, por aquel entonces presidente de Serbia, encargó al jefe del Servicio de Seguridad Estatal, Jovica Stanišić, que enrolará a Arkan para controlar y dirigir la violencia de los ultras del Estrella Roja. Desde entonces el poder de Delije dentro del club fue aún más notable. Arkan controló la venta de entradas, los desplazamientos de los aficionados y aprovechó para enrolar en su unidad a los más extremistas. El asesinato de Ražnatović en enero de 2000 no fue óbice para que disminuyera el poder de Delije. El grupo sigue contando con una oficina en las instalaciones del estadio y ejerciendo cierta presión sobre los jugadores del Estrella Roja y su directiva.

Los comentarios están cerrados.