LA CRIMINALIZACIÓN DE UN ESTILO: ZOOT SUIT RIOTS (III)

Tras el estallido inicial ocurrido el 30 de mayo de 1943 los episodios de violencia se sucedieron en Los Angeles con suma celeridad. El jueves 3 de junio decenas de marineros agredieron a diversos zoot suiters en el interior de un cine situado en el barrio de Alpine. La persecución contra los pachucos prosiguió por las calles y tiendas adyacentes. Dos de ellos, de 12 y 13 años, fueron golpeados y sus trajes arrancados y quemados. Por estos altercados la policía militar detuvo a varios militares, aunque a las pocas horas fueron puestos en libertad sin cargos. Al día siguiente los soldados alquilaron diversos taxis para dirigirse al este de Los Angeles, una vez allí golpearon a los zoot suiters, cinco de los cuales resultaron heridos. Los agresores volvieron a salir indemnes. El sábado, día de licencia del personal militar, favoreció que algunos infantes de marina se unieran al grupo agresor recorriendo el centro de la ciudad y amenazando a los jóvenes que vestían traje zoot suit.  A pesar de la presencia de 300 agentes de policía destacados para prevenir nuevos disturbios, el domingo los marineros invadieron el este de Los Angeles en busca de pachucos.

La prensa participe del auge de la violencia

Las informaciones aparecidas en algunos periódicos sobre los hipotéticos planes de los zoot suiters para asesinar a policías contribuyeron a extremar el clima de tensión. El lunes 7 de junio cerca de 5.000 militares y civiles confluyeron en el centro de Los Angeles donde golpearon y desnudaron a todos los zooties que encontraron. En las calles se repartían pasquines con la leyenda “De-zoot a zoot suiter” (deshazte de un zoot suiter) en los que se animaba a atacar a los jóvenes latinos, quitarles su vestimenta y quemarla en público. Esa misma noche unos 700 pachucos se organizaron y plantaron cara a soldados y civiles. La situación degeneró en peleas multitudinarias. Ante gravedad de los hechos y la imposibilidad de la policía de controlar los altercados se declaró el centro de Los Angeles fuera de jurisdicción para todo el personal castrense.

joven pachuco apaleado entre otros dos zoot suiters

La prohibición del zoot suit

Finalmente, el miércoles 9 de junio el Consejo municipal decidió prohibir los trajes zoot para evitar nuevos enfrentamientos bajo pena de 30 días de arresto. El texto de la resolución fue explícito al respecto: “Considera que el uso de trajes zoot suit constituye un estorbo al orden público y por la presente instruye al Fiscal de la ciudad a preparar una ordenanza que lo declare como tal y prohíba el uso de trajes zoot dentro de los límites de Los Ángeles”. Fletcher Bowron, alcalde la ciudad, culpó a los zooties de los incidentes remarcando que constituían un “elemento criminal temporal pero peligroso”. A pesar de ello, los altercados se prolongaron. Por su parte, el gobernador de California ordenó la creación de un comité civil que investigara los hechos. En 1943 dicho organismo determinó que la causa de los incidentes fue de índole racista. Una consideración negada por las autoridades municipales que atribuyeron los hechos a “unos pocos delincuentes juveniles y blancos sureños extremistas”.

policias y civiles patrullando en coche en búsqueda de zooties

Como resultado de los disturbios de Los Angeles el gobierno federal limitó drásticamente el comercio clandestino de trajes zoot. La División de Fraudes de Guerra prohibió a una tienda que vendiera los 800 trajes que tenía en stock. Esta medida provocó que la fabricación de prendas zoot se extendiera a otras ciudades como Nueva York o Chicago.

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