LA CRIMINALIZACIÓN DE UN ESTILO: ZOOT SUIT RIOTS (I)

EN LA IMPLANTACIÓN DEL ESTILO ZOOT SUIT entre la juventud latina y afroamericana residente en Estados Unidos en la década de los años treinta del siglo pasado merece tener en consideración como este estilo se convirtió en una estética de resistencia para estos jóvenes.

Los Angeles, epicentro de la emigración mejicana

La sequía que abarcó en la década de los años treinta el área comprendida entre el Golfo de Méjico y Canadá fue uno de los peores desastres naturales acontecidos en aquella época.  El Dust Bowl, como se conoció al fenómeno meteorológico que levantaba densas nubes de polvo y arena, destruyó cosechas y provocó que miles de mejicanos buscaran nuevas oportunidades para prosperar en el vecino estado de California. Su capital, Los Angeles, fue la ciudad que acogió a la mayor parte de estos emigrantes. Entre ellos muchos jóvenes que pronto adoptaron el estilo de moda del momento en la ciudad: los trajes zoot suit.

En plena recesión económica las condiciones de insalubridad, el desempleo y la indigencia agravaron la tensión entre las comunidades latina y autóctona. Los jóvenes pachucos, nombre con el que se conocía a estos chicos latinos que lucían la imagen zootie, fueron los que experimentaron esta hostilidad en primera persona.

jóvenes zoot suiters bailando en un salón

Guerra en el Pacífico, violencia en la ciudad

Aquel verano de 1943, los Estados Unidos y Japón se veían enzarzados en plena ofensiva por el control del Pacífico. En dicho frente, la armada nipona intentaba conquistar Australia mientras el ejército norteamericano se esforzaba por detener su avance. El desgaste a la que se sometía a las tropas que luchaban cuerpo a cuerpo en las islas provocó que, regularmente, estas fueran enviadas a Estados Unidos para descansar antes de volver a ser movilizadas. En ese periodo, Los Angeles albergó un importante centro de entrenamiento y tránsito de personal militar. Los soldados e infantes de marina coparon la ciudad en búsqueda de diversión. Los encontronazos entre marines y pachucos no tardaron en producirse por la rivalidad que ambos grupos entablaron entorno al cortejo de las mujeres de la ciudad.

marines exhibiendo una bandera japonesa en una isla del Pacífico

Los rumores empezaron a correr como la pólvora entre militares y pachucos. Mientras en la comunidad latina se especulaba con que los marines no respetaban a sus mujeres y las acosaban sexualmente,  los soldados se quejaban de que sus esposas eran vejadas y objeto de todo tipo de burlas en las calles por parte de los jóvenes de procedencia mejicana. La tensión entre marines y pachucos se agravó hasta que el 30 de mayo de 1943 estalló violentamente.

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