DE HÉROE A VILLANO: ALEXANDRE VILLAPLANE, UN COLABORACIONISTA EN LA SELECCCIÓN FRANCESA (II)

mayo 28, 2012

Tras asombrar con su técnica en el FC Séte y el Sporting Club Nîmois, el centrocampista nacido en Argelia disputó los Juegos Olímpicos de Amsterdam con la selección francesa. A pesar de la eliminación ante Italia Villaplane consiguió atraer el interés del Racing Club de France, un equipo por aquel entonces aún amateur presidido por Jean- Bernard Levy.

Villaplane formando junto a sus compañeros del FC Séte

LA NUIT PARISIENNE SEDUCE AL JOVEN TALENTO DEL FÚTBOL GALO

Con tan sólo 29 años Levy tomó las riendas de las sección del fútbol del club parisino en 1929 con la intención de poder llegar a competir con los grandes clubes del fútbol francés de la época, como el Red Star de Paris, el Olympique de Marsella o el propio FC Séte. Para lograrlo se fijó la contratación de Villaplane. Esa fue su prioridad aunque como Les Pingouins, apodo con el que se conocía  popularmente al Racing Club, era todavía un equipo amateur (no fue hasta 1932 cuando hizo la transición al profesionalismo) Villaplane tuvo que cobrar su salario bajo mano. Aquello fue un secreto a voces, no en vano el jugador era un habitual de los cabarets y bares del barrio de Montmatre. Allí dilapidó parte de su generoso estipendio sin ocultarse en ningún momento. También frecuentó con asiduidad el hipódromo de Paris, apostando grandes sumas de dinero en las carreras de caballos.

Con los bolsillos llenos, Villaplane empieza a dejar de lado su prometedora carrera futbolística, progresivamente va abandonando la disciplina propia de un jugador de élite para adentrarse en los bajos fondos. Un cambio en su vida personal que aún no afectará a su juego pero que a largo plazo acabará pasándole factura.

escudo del parisino Racing Club de France

EL PRIMER CAPITÁN AFRICANO DE LA SELECCIÓN FRANCESA

Villaplane se encuentra en el zenit de su vida futbolística. Desde 1926 es internacional por Francia pero será a finales de la década cuando se convierte en el primer capitán del combinado nacional francés nacido en África. Su envidiable técnica con el balón en el pie y como cabezeador le encumbra como uno de los mejores futbolistas de su generación junto al goleador Nicolás Lucien Laurent, por aquel entonces en las filas del FC Sochaux- Montbéliard.

Como capitán de la selección francesa disputó la Copa del Mundo que se celebró en Uruguay en 1930, donde cuajó una buena primera fase del campeonato a pesar de que Francia cayera ante Chile y Argentina.

alineación gala que se enfrentó a Méjico en el Mundial de Uruguay celebrado en 1930

Coincidiendo con la oficialización del profesionalismo en el fútbol galo, en 1932 Villaplane decide abandonar el club de la capital para fichar por el Olympique Antibes. Allí se reencuentra con dos viejos conocidos de su etapa en el FC Séte: el portero Laurent Henric y el centrocampista Louis Pierrot Cazal. Juntos consiguen llegar a cuartos de final de la Copa de Francia y quedar campeones de uno de los grupos en los que se dividía la liga y daban acceso a jugar la final del torneo. Un éxito este último que quedó empañado tras comprobarse el amaño de uno de sus partidos, la goleada por 5 a 0 que consiguió contra el Sporting Club Fives Lille. Durante las pesquisas iniciadas por la dirigencia del fútbol galo, que comportaron el cambio de nombre de la entidad y la retirada de su entrenador, trascendió el nombre de Villaplane. Su implicación en la investigación provocó que los medios locales pidieran públicamente que fuera expulsado del club. Un hecho que se consumó en 1933 cuando Villaplane se convirtió en nuevo jugador del Olympique Gymnaste Club de Nice Côte d’Azur.


DE HÉROE A VILLANO: ALEXANDRE VILLAPLANE, UN COLABORACIONISTA EN LA SELECCCIÓN FRANCESA (I)

mayo 19, 2012

La recuperación de la memoria histórica no se cierne únicamente en el hallazgo de fosas comunes, cadáveres olvidados o la celebración de actos de desagravio con las víctimas de las diversas contiendas bélicas que padeció Europa durante el siglo XX. También es preciso, a nuestro entender, analizar la actuación de los participantes en las mismas.

La firma del armisticio entre las fuerzas aliadas y la Alemania nazi que puso punto y final a la Segunda Guerra Mundial supuso el inicio, en determinados países, de las investigaciones. El objetivo era conocer, denunciar y juzgar a todos aquellos ciudadanos que hubieran cometido actos punibles más allá de los que se suponen como habituales en una guerra. En este contexto se llevaron a cabo los célebres juicios de Nüremberg, que acabaron con diversas condenas a dirigentes, funcionarios y colaboradores del régimen nazi por crímenes y abusos contra la Humanidad.

cartel propagandístico del régimen de Vichy con la imagen de Pétain

LES COLLABOS. LA FRANCIA PRONAZI

En Francia, tras la liberación, el nuevo gobierno de la IV República decidió emprender también acciones legales contra aquellos individuos que habían apoyado o mostrado simpatía por el ejército nazi durante la ocupación.

El colaboracionismo francés fue ciertamente un fenómeno muy complejo. De hecho sus primeros integrantes provenían de distintas organizaciones de la izquierda socialista y radical o de las filas comunistas, como Jacques Doriot, ex secretario de la Juventudes Comunistas de Francia y posterior fundador del Parti Populaire Français (PPF) y de la Légion des Volontaires Français contre le Bolshevisme (LVF). Su magnitud, lejos de ser residual, llegó a cifras considerables. Según los expertos más de 170.000 franceses, una tercera parte de ellos jóvenes, dieron un apoyo activo al nazismo.

Hitler y Pétain departiendo durante uno de sus encuentros oficiales

A todos estos ciudadanos y organizaciones que habían cooperado con el Tercer Reich se les denominó “collabos”. El término, acuñado en noviembre de 1940 por el periodista Marcel Déat –fundador del partido filofascista Rassemblement National Populaire (RNP)–, acabó utilizándose para referirse de forma despectiva a estos franceses pro nazis.

De los 311.000 procesados por colaboración, 124.000 fueron condenados. Algunos incluso a la pena de muerte. Entre estos últimos destacaron figuras como las del mariscal Pétain (cabeza visible del régimen de Vichy), el político Charles Maurras o los escritores Robert Brasillach o Pierre Drieu La Rochelle, quién se suicidó antes de que le fuera aplicada la pena capital. Además de estas personalidades del ámbito político e intelectual, entre los miles de procesados por colaboracionismo se encontraba también un futbolista: Alexandre Villaplane.

los colaboracionistas Charles Maurras, Robert Brasillach y Pierre Drieu La Rochelle

DE JUGADOR PRECOZ A VEDETTE DEL FÚTBOL FRANCÉS DE ENTREGUERRAS

Nacido en Argelia en 1905, a los dieciséis años Villaplane se trasladó a Francia acompañando a su tío. Pronto destacaría con el balón en los pies en las filas del FC Séte, conjunto del sur del país. Su habilidad como centrocampista provocó que el entrenador del club, el escocés Victor Gibson, le subiera al primer equipo. Jugó allí hasta 1924 cuando ingresó en el ejército, jugando con la selección militar de fútbol francesa en dos ocasiones.

No fue hasta 1926 cuando fue convocado para formar parte del combinado nacional absoluto. Debutando con los “bleus” el 11 de abril de ese año en un partido que les enfrentó con Bélgica, a la que derrotaron por 4 a 3. Aunque durante aquella temporada sufre diversas lesiones, Villaplane acaba convirtiéndose en un habitual de la selección nacional francesa destapándose como un gran rematador de cabeza.

una imagen de un joven Villaplane vistiendo traje

Con el fútbol francés inmerso en el debate sobre la necesidad de dar el paso del amateurismo al profesionalismo, Villaplane fichó en 1927 por el Sporting Club Nîmois a cambio de un trabajo. Una oferta ficticia que escondía un suculento contrato como futbolista profesional. Con el conjunto rojiblanco, precursor del posterior Nîmes Olympique, ganó el campeonato el sureste tras mantenerse invicto toda la temporada logrando de esta manera el ascenso a la División de honor del fútbol galo. Un año después, Villaplane formó parte de la selección olímpica que disputó los Juegos celebrados en Amsterdam y quedó eliminada en la primera fase tras caer ante Italia.


DISCRIMINACIÓN ÉTNICA Y COLONIALISMO. EL FÚTBOL ECUATOGUINEANO BAJO EL FRANQUISMO (III)

mayo 9, 2012

La etapa de dominio colonial español supuso para Guinea Ecuatorial la fragmentación de sus competiciones futbolísticas que, como hemos analizado en anteriores entradas, se dividieron en campeonatos para colonos e indígenas. El apartheid se mantuvo hasta que el país logró su emancipación nacional en 1968 aunque ello no fue ápice para que siguieran apareciendo futbolistas de calidad. Muchos de ellos presenciaron ocho años antes de conseguir Guinea Ecuatorial su independencia, una gira muy singular. Aquella que en 1960 llevó por tierras africanas al RCD Español.

acto en Guinea Ecuatorial presidido por autoridades coloniales españolas

BATA COMO REFERENTE DEL FÚTBOL PENINSULAR

Más allá del fútbol insular, el balompié ecuatoguineano también tuvo sus años dorados en el continente. Fue en los años cincuenta cuando en se desató la pasión por el deporte rey en el viejo estadio de Santa María de Bata, la ciudad más poblada del país capital de la región continental. Clubes como el Deportivo Bata de Rio Muni o el Cultural deslumbraban con el fútbol desplegado por jugadores bateños como los hermanos Mbuamangongo, Amador Epam Botala, el medio centro Ibongo Iyanga, el guardameta Bosendje o Bruno Bendung; o por los discípulos de Edmundo Collins Jones, entrenador del Cultural, Samuel Marqués Cámara, Marcelino Riokalo, Manuel Gerona, Loeri Komba, Leoncio Montero, Martín Endje, Salvador Watre Mba, Vicente Engoga –padre del que fuera jugador de la Primera División española en la década de los noventa y posteriormente seleccionador de la Nzalang Nacional– o Pedro Bodipo, tío del delantero del Deportivo de La Coruña Rodolfo Bodipo.

alineación del RCD Español que jugó en Bata contra la selección de Santa Isabel

EPÍLOGO: EL FÚTBOL DE LA METROPOLIS DESEMBARCA EN LA COLONIA

Corría el año 1960 cuando el RCD Español se trasladó a Nigeria para disputar algunos partidos enmarcados dentro de los actos de conmemoración del primer aniversario de la independencia de dicho país africano. Ante el interés mostrado por las autoridades de Guinea Ecuatorial, el club españolista decidió alargar su gira jugando allí dos encuentros amistosos que no estaban previstos de antemano.

La expedición españolista estuvo comandada por el vicepresidente del club por aquel entonces, Juan Malaret, y contaba con el célebre ex guardameta Ricardo Zamora como técnico. Durante su mini gira por Nigeria y tierras ecuatoguineanas el combinado blanquiazul, integrado por jugadores suplentes y promesas como el recién fichado internacional danés Leif Poulsen, se enfrentó el 22 de octubre de 1960 en el estadio de Santa Isabel a un equipo formado por futbolistas locales al que derrotó por 10 goles a 0. El otro partido que jugó fue contra una selección de jugadores de Bata, dirigida desde el banquillo por Edmundo Collins Jones, técnico del Cultural de Bata. El resultado final fue favorable a los españolistas que batieron al conjunto local por 6 goles a 3.

Ricardo Zamora salta al campo de Bata al frente del conjunto blanquiazul

El RCD Español fue el único club español que jugó en suelo guineano durante la época colonial. El balance final de su gira africana fue de cuatro victorias y dos derrotas, ambas contra equipos nigerianos, iniciando su andadura por tierras africanas con una goleada ante la selección de Kano. Parece ser que los partidos disputados en Guinea Ecuatorial fueron una realidad gracias a la intervención de Enrique Roselló, en aquellos años directivo del Español y a la par miembro de la familia propietaria de la empresa SUMCO, una de las mayores compañías de Guinea Ecuatorial con sucursales en Bata y Santa Isabel que distribuía desde artículos autóctonos, como café, cacao o bananas, hasta productos de marcas europeas como Renault, Humber, Hilman o Shell.

 

formaciones del RCD Español y un combinado de jugadores locales en un partido de la gira africana


DISCRIMINACIÓN ÉTNICA Y COLONIALISMO. EL FÚTBOL ECUATOGUINEANO BAJO EL FRANQUISMO (II)

abril 24, 2012

El acceso al poder del ex alcaide de Black Peach, Teodoro Obiang Nguema, certificó el inicio de una nueva era para el fútbol de Guinea Ecuatorial. El final del colonialismo se evidenció en la desarticulación de las anteriores estructuras deportivas impuestas por el franquismo, como la liga indígena. La independencia política del país comportó la unificación del campeonato nacional de liga ecuatoguineano y el fin del apartheid futbolístico.

Manuel Fraga, ministro de Información, y Macías Nguema firmando el Acta de Independencia de Guinea Ecuatorial en 1968

BANEY- REBOLA. UN DERBI DE MÁXIMA RIVALIDAD

Lejos quedan aquellos tiempos en los que todos los pueblos de la isla contaban con su propio campo de fútbol. Municipios como Bososo, Bantabaré, Musola o Luba tenían una cancha donde los jóvenes correteaban detrás de un balón. El fútbol se vivía con pasión, pero en Rebola se había convertido en una verdadera religión.

La década de los sesenta fue testimonio de la rivalidad entre Rebola y Baney, dos localidades situadas al sudeste de Malabo en el extremo norte de la isla que rivalizaban futbolísticamente en el llamado campeonato regional, instituido en 1948 por la Federación Guinea Española de Fútbol, entidad que regía este deporte cuando el país era una colonia española.

Los partidos entre los equipos de ambas ciudades –hasta siete clubes acumularon en diversas categorías– eran vividos por la afición con una pasión extrema sólo comparable con el respeto que profesaban a morimó, el alma de los muertos según la creencia autóctona. Los derbis entre el Real Baney y el Real Rebola poco tenían que envidiar a otros partidos de máxima rivalidad. Desvencijados campos contemplaban las evoluciones de futbolistas como Sokoloté, Silebó, Bosepa o los rebolanos Bita I, Bokoso, Ebulabaté, Millán o el defensa central Buika que militaba en el Real Rebola.

sello de Guinea Ecutorial durante la etapa colonial española

COLONOS Vs INDÍGENAS. EL APARTHEID DEL FÚTBOL ECUATOGUINEANO

El Real Rebola ganó su primer y último título de liga de la recién creada Primera División en 1979, cuando coincidiendo con el golpe de estado de Obiang el balompié ecuatoguineano se unificó en una única competición abandonando el sistema anterior, cuando se jugaban dos campeonatos distintos: una para clubes integrados por colonos europeos y otra donde competían los equipos locales, la llamada liga indígena donde competían conjuntos como el Hércules, Escolar, Español de Santiago de Baney, Isleño, Oriental, San Fernando y el citado Cultural, todos ellos radicados en Santa Isabel, nombre que recibió Malabo durante el periodo colonial.

Sin duda, los años de esplendor del Rebola habían pasado a la historia. Un equipo bajo sospecha y marginado por las autoridades por el simple hecho de ser el club bubi de Bioko. El acoso gubernamental llegó hasta el extremo de encarcelar en 1998 a su entonces entrenador, Ildefonso Montero, el popular Jau, por sus presuntas actividades contra el régimen. Montero fue arrestado junto a diversos militantes del partido Convergencia Para la Democracia Social (CPDS), el principal grupo político opositor liderado por Plácido Micó.

Otro de los clubes insulares más destacados fue el Club Deportivo Río Muni, el equipo de los fangs de Bioko. Allí destacó por encima del resto de futbolistas Ramón N’nandong, conocido popularmente como el maestro, un técnico centrocampista que hizo las delicias del público que domingo tras domingo acudía a ver sus evoluciones en el viejo estadio de Santamaría. N’nandong, como tantos otros, acabó sus días pobre y enfermo tras emigrar en 2004 a Gabón en busca de un mayor reconocimiento.

mapa del pais que comprende su territorio insular y peninsular


DISCRIMINACIÓN ÉTNICA Y COLONIALISMO: EL FÚTBOL DE GUINEA ECUATORIAL BAJO EL FRANQUISMO (I)

abril 13, 2012

Por primera vez en su historia la selección de Guinea Ecuatorial ha disputado en el año 2012 una fase final de la Copa de África. No lo ha hecho por méritos propios sino como anfitrión del evento que ha coorganizado junto a Gabón. Su participación y el hecho de superar la fase de grupos ya es todo un éxito para la Nzalang Nacional, término fang que significa rayo con el que se conoce al conjunto ecuatoguineano, en un país donde el fútbol y el poder mantienen unas relaciones muy particulares.

Obiang (izquierda) y Macías (derecha) líderes del país tras el colonialismo

MACÍAS Y OBIANG. DE LA INDEPENDENCIA AL ESTADO AUTÓCRATA

Tras la proclamación de independencia de 1968 Francisco Macías Nguema, un ex funcionario de la administración colonial franquista, asumió la presidencia de la antigua colonia española. El llamado Auschwitz africano, conocido así por su afán represor y sus elogios a Adolf Hitler (al que llegó a tildar como “padre de África”), instauró un régimen autocrático que se sostuvo gracias al Partido Único Nacional de los Trabajadores (PUNT) hasta el golpe de estado protagonizado en 1979 por su sobrino, Teodoro Obiang Nguema. Lejos de llevar a cabo un proceso democrático Obiang se perpetuó en el poder. Durante sus mandatos fueron habituales las corruptelas y el tráfico de influencias. Unas prácticas que afectaron al fútbol ecuatoguineano.

Un ejemplo de las mismas la tenemos en los tejemanejes de su hijo Ruslan Obiang Nsue al frente de la Secretaria de Estado de Juventud y Deportes hasta su destitución en octubre de 2011. El cese de Ruslan sumió al fútbol ecuatoguineano en una pugna fratricida por el poder entre él y el nuevo Ministro de Juventud y Deportes Eyegue Obama con la inclusión en el equipo nacional de diversos jugadores nacidos fuera del país en detrimento de aquellos que juegan en la liga española como telón de fondo. A ello hay que sumarle la renuncia de Pedro Mba Obiang, el joven centrocampista que milita en la Sampdoria italiana y a la par sobrino de Obiang Nguema, a ser convocado por Guinea Ecuatorial por las discrepancias que mantiene con su tío.

Obiang preside el gobierno de Guinea Ecuatorial tras el golpe de estado de 1979

Los sucesivos cambios de técnico al frente de la selección, producto de las continuas injerencias de las autoridades, tampoco han permitido que el equipo ecuatoguineano pudiera preparar con garantías su primera participación en la Copa de África. Las renuncias de entrenadores como Vicente Engonga (descontento con la política de nacionalizaciones que permitió el inclusión de futbolistas cameruneses y brasileños en la selección), Carlos Lobo Diarte (aquejado de problemas de salud) o el francés Henri Michel (que presentó su dimisión a menos de un mes de empezar el trofeo tras constatar como un jugador había sido convocado para la Nzalang sin contar con su aprobación) han permitido constatar las incesantes intromisiones de los jerarcas en el fútbol ecuatoguineano. Un deporte ya lastrado por la endémica discriminación étnica existente que merma el potencial de su combinado nacional.

LA INCIDENCIA DE LA EXCLUSIÓN ÉTNICA EN EL FÚTBOL

El ascenso de Obiang Nguema, antiguo alcaide de la siniestra cárcel de Black Beach, al poder al frente del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) supuso el ostracismo de la etnia bubi, una de las muchas existentes en el país. El dictador, cuya familia pertenece a los fang, marginó a los bubitos –como les llama despectivamente– de la selección nzalang. De hecho, el combinado nacional ecuatoguineano hasta el ascenso al poder de Obiang era conocido como  Basilé Nacional, término fang que hacía referencia al homónimo monte situado al norte de Bioko. El  título pretendía equiparar a la defensa del equipo con la impenetrabilidad de dicha elevación montañosa. Posteriormente, la denominación fue cambiada por la actual Nzalang Nacional, una palabra usada por los fang, la etnia a la que pertenece Obiang.

El régimen practicó una política de exclusión social, iniciada por Macías, sobre los bisiós, ndowés, combes, bengas y bubis con respecto a los fang, la etnia mayoritaria en Guinea que controla todos los resortes del poder. Un ejemplo de este hostigamiento gubernamental a los bubis lo tenemos en el proceso que en 1998 llevó a 117 miembros del denominado Movimiento por la Autodeterminación de la Isla de Bioko (MAIB) pertenecientes a dicha etnia al banquillo por un supuesto intento de magnicidio (15 de los acusados fueron condenados a pena de muerte). Nada extraño respecto a lo que sucede en otros países del continente africano si no fuera porque los bubis, la etnia mayoritaria en la isla de Bioko, siempre se caracterizaron por su gran habilidad con el balón en los pies.

miembros de la comunidad étnica bubi de Balachá asentada en la isla de Bioko


LAS MALVINAS. 30 AÑOS DE UN CONFLICTO EN CLAVE FUTBOLÍSTICA (IV)

marzo 28, 2012

Retomamos la entrada sobre la relación entre la guerra de las Malvinas y el fútbol con el análisis de los encontronazos que tuvieron lugar durante el Mundial’86 celebrado en Méjico entre barras bravas argentinos e hinchas ingleses. Tras los incidentes ocurridos entre los mismos protagonistas en la Copa del Mundo España’82, fue en tierras mejicanas donde siguieron ajustando cuentas.

logotipo de la Copa del Mundo de fútbol México’86

LA VENGANZA DE LAS BARRAS BRAVAS: MEXICO’86

A pesar de haber transcurrido cuatro años desde el final de la Guerra de las Malvinas el conflicto y sus consecuencias continuaban bien presentes para ingleses y argentinos en 1986. Así, tras conocerse que ambas selecciones se enfrentarían en los cuartos de final del Mundial celebrado en Méjico para lograr una plaza para jugar las semifinales del torneo, los incidentes eran algo esperado.

Lo cierto es que desde la llegada de los barristas a Méjico, estos ya se prepararon para enfrentarse a los ingleses. Entre los argentinos se encontraban barras de diversos clubes, como Nueva Chicago, Vélez Sarsfield, Estudiantes, Chacarita Juniors, Racing, River y Boca Juniors. A todos ellos se les sumó un contingente de militantes del llamado movimiento montonero, una guerrilla de inspiración peronista que actúo en Argentina entre 1970 y 1979, que se encontraban exiliados en Méjico tras el golpe de estado protagonizado por la Junta Militar.

la prensa tambien se hizo eco de los altercados

Para poder enfrentarse con garantías a los ingleses, los barras bravas decidieron entablar negociaciones con sus homólogos mejicanos para poder hacer un frente común. Pero los barristas mejocanos no accedieron a la petición de los argentinos. Estos si contaron con la ayuda de medio centenar de hinchas escoceses, tradicionalmente hostiles a los ingleses, que en su mayoría eran seguidores del Celtic de Glasgow.

El día del partido que disputaron las selecciones de Inglaterra y Argentina, celebrado en el estadio Azteca de Ciudad de México el 22 de junio de 1986, el ambiente era tenso. El encontronazo entre ambas hinchadas se produjo, a pesar de la estrecha vigilancia de la Guardia de Infanteria mejicana, en el cruce entre el Paseo de la Reforma y las avenidas Río Tiber y Florencia de Ciudad de México, justo en la glorieta situada a los pies del monumento a la Independencia, popularmente conocido como el Ángel.

El Abuelo (centro imagen) liderando la barra de Boca Juniors

Allí fue donde se concentraron los barristas argentinos liderados por José Barritta, alias el abuelo, el líder de La Doce, la barra de Boca Juniors. La paliza que recibieron los ingleses, entre los que había hinchas del Manchester United, Chelsea, Newcastle y West Ham United, fue de órdago. Decenas de ellos fueron ingresados en los centros hospitalarios más cercanos mientras los barristas perseguían aún a los más rezagados. En su huída les arrebataron diversas banderas que, posteriormente, los argentinos exhibieron ostentosamente durante los restantes partidos del torneo.

Incidentes similares se produjeron dentro del estadio, cuando en las gradas los barristas se pelearon con seguidores ingleses y ambas aficiones quemaron sendas banderas de los dos países. También tras el partido se produjeron conatos de enfrentamiento bajo los puentes de la llamada Calzada de Tlalpan, avenida que conecta el centro histórico de Ciudad de México con la zona sur de la urbe.

Raúl Gámez, ex presidente de Vélez y barra brava en Mexico’86

UN PRESIDENTE ENTRE BARRISTAS

Como curiosidad cabe destacar la presencia entre los barristas argentinos desplazados a Méjico que se enfrentaron con los ingleses de Raúl Gámez, por aquel entonces líder de la barra brava de Vélez Sarsfield. Gámez, con el tiempo, llegó a ocupar la presidencia del club bonaerense en dos ocasiones, durante los periodos 1996-1999 y 2002-2005. Al respecto, el ex barrista manifestó sobre los sucesos de México’86: “Es cierto que yo participé de la pelea con los hooligans. Todos me recuerdan lo mismo, pero yo no lo tengo en la memoria como algo épico. Hubo un cruce, sí, porque estaba todo el tema de las Malvinas en el medio y además de argentinos había escoceses. El mito dice que ganamos y si después las banderas estaban de nuestro lado, supongo que fue verdad”.

barristas exhibiendo alguno de los “trapos” arrebatados a los ingleses

Ya de vuelta a Argentina, esas banderas que les fueron arrebatadas a los ingleses –conocidas como “trapos” en el argot de las hinchadas sudamericanas– a las que alude Gámez fueron mostradas en las gradas de diversos estadios argentinos, como el de Chacarita o la Bombonera de Boca Juniors, a modo de humillación. Algunos de estos “trapos”, como los que se encontraban en posesión de La Doce boquense, fueron quemados el 2 de abril de 1989, coincidiendo con el aniversario del desembarco de las tropas argentinas en las Malvinas, mientras otros continúan celosamente guardados.

 

barristas e hinchas ingleses enfrentándose en México’86


LAS MALVINAS. 30 AÑOS DE UN CONFLICTO EN CLAVE FUTBOLÍSTICA (III)

marzo 16, 2012

Más allá de las experiencias personales de los futbolistas argentinos del Tottenham, el conflicto de las Malvinas también tuvo repercusión más allá de los terrenos de juego. Las gradas de los estadios fueron uno de los escenarios donde se pudo visibilizar la pugna por el archipiélago del Atlántico sur.

tropas británicas ondeando la bandera británica tras reconquistar las islas

EL MUNDIAL COMO PROLONGACIÓN DE LA GUERRA: ESPAÑA’82

Un día antes de la firma del armisticio de la guerra de las Malvinas se inauguró oficialmente la fase final de la Copa del Mundo de fútbol España’82. Lejos de lo que se podía suponer, Argentina se presentó a la cita mundialista. También participó en el Mundial la selección de Inglaterra. De hecho, algunos de sus seguidores se enteraron del fin de la guerra viendo la comparecencia oficial de Margaret Thatcher por televisión en algún bar de Bilbao, ciudad que acogió los partidos del combinado inglés en la primera fase. A pesar de que Argentina e Inglaterra quedaron encuadradas en grupos diferentes y jugaron sus partidos en sedes distintas, sus seguidores protagonizaron algunos encontronazos. Sin duda una de las peleas más virulenta fue la llamada “Batalla de Zarautz”.

propaganda inglesa sobre el Mundial’82

LA BATALLA DE ZARAUTZ: PISTOLAS Y HOOLIGANISMO

En dicha localidad gipuzcoana se albergaban algunos de los centenares de supporters ingleses que viajaron hasta la Península para seguir las evoluciones de su selección. De esta manera los aficionados trataron de evitar la vigilancia y los controles policiales que se habían establecido en Bilbao. En Zarautz coincidieron pequeños grupos de hooligans de diversos equipos ingleses, como el Chelsea, West Ham United, Tottenham Hotspurs, Southampton o Manchester United. La rivalidad que mantenían entre ellos pronto quedó en un segundo plano cuando se dieron cuenta que en la misma población se encontraban hospedados algunos barras bravas argentinos. El 19 de junio, tras un primer intercambio de pareceres sobre las Malvinas, la situación se agravó cuando los hooligans agredieron a los argentinos. Esa misma noche, dos barristas se dirigieron al hotel de los ingleses y dispararon sobre las habitaciones del establecimiento. Tras ser alertada por la dirección del hotel, la Guardia Civil se presentó en el mismo y detuvo a diversos seguidores  ingleses. La intermediación del embajador británico logró sacar a sus conciudadanos de la cárcel. Paradójicamente, en un primer momento y hasta que se aclaró la autoria de los disparos, la prensa recogió los incidentes como un posible atentado de ETA.

propaganda bélica británica que reproduce la Union jack

Un dia después, Inglaterra y Checoslovaquia se enfrentaron en el segundo partido del grupo de clasificación celebrado en el estadio de San Mamés. En el fondo ocupado por los seguidores británicos colgaba una pancarta con la leyenda: “Falklands- Zarauz We Win Wars” (Malvinas- Zarautz nosotros ganamos las guerras).

El periplo de los ingleses en el torneo acabaría pronto cuando, como también le sucedió a Argentina,  su selección cayó eliminada en la segunda fase. Los sudamericanos fueron derrotados por Brasil e Italia, que a la postre se alzaría con la copa, mientras Inglaterra quedó segunda de su grupo tras Alemania después de empatar a cero goles en el estadio Santiago Bernabeu contra el combinado anfitrión.

aficionados británicos en las gradas durante el Mundial’82


LAS MALVINAS. 30 AÑOS DE UN CONFLICTO EN CLAVE FUTBOLÍSTICA (II)

marzo 10, 2012

El desembarco de tropas argentinas en las Islas Malvinas provocó una rápida reacción del gobierno británico presidido por Margaret Thatcher. La movilización del ejército fue immediata. El inicio de las hostilidades sólo fue cuestión de días, los que tardaron en llegar al archipiélago los buques de la armada real británica. La guerra fue una realidad, un conflicto que también tuvo su prolongación en el fútbol.

Villa y Ardiles a su llegada al Tottenham posando junto a Keith Burkinshaw

ARDILES- VILLA. UNA DUPLA ARGENTINA EN SUELO ENEMIGO

Corría la temporada 1977/78, aquella en la que el Tottenham Hotspur había logrado el ascenso a la primera división del fútbol inglés de la mano del técnico Keith Burkinshaw tras clasificarse en tercera posición, después de Bolton Wanderers y Southampton, en el campeonato de segunda. Para afrontar el reto de jugar con garantías en la Premier la directiva del conjunto londinense fichó a dos de los jugadores que habían deslumbrado durante el Mundial’78 con la selección argentina, los centrocampistas Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa. Así fue como ambos llegaron al fútbol británico en 1978. El primero procedente del Club Atlético Huracán y el segundo fichado de Racing Club.

portadas de revistas deportivas anglo-argentinas sobre Ardiles y Villa

Fueron los dos primeros extranjeros en jugar en el fútbol inglés después que este reabriera sus fronteras a los futbolistas foráneos. Pronto se convirtieron en la referencia del juego de los spurs. Tanto es así que Ardiles fue nominado para ser elegido mejor futbolista de la Premier. Por su parte Villa, en 1981, fue el autor del gol ante el Manchester City que hizo campeón al Tottenham en la final de la FA Cup. Un hito que no pudo repetir cuando en mayo de 1982 su equipo se enfrentó a doble partido al Queens Park Rangers para revalidar el título de campeón de la copa de la asociación inglesa de fútbol. Ricardo Villa, Ricky como era conocido por los aficionados británicos, no fue alineado. El motivo fue que no se consideró idóneo que si el Tottenham se alzaba en el estadio de Wembley con el trofeo la princesa Ana impusiera la medalla a un argentino. Para ese partido, Ardiles ya estaba descartado previamente por su incorporación a la concentración de la selección argentina que tenía que disputar el mundial de España’82.

la dupla argentina exhibiendo la FA Cup conseguida en 1981

LA GUERRA DEL FAIR PLAY

Con Ardiles y Villa el Tottenham completó unas temporadas exitosas. Su estancia en el club inglés coincidió con el estallido del conflicto de las Malvinas. A pesar de la incomodidad que supuso para Villa el hecho de jugar en Inglaterra durante el conflicto bélico, que afectó directamente a Ardiles ya que uno de sus primos el teniente José Leónidas Ardiles murió en combate tras ser derribado el avión que pilotaba aunque Osvaldo ya estaba jugando por aquel entonces como cedido en el Paris Saint Germain, la guerra nunca se trasladó al terreno de juego. Es más, Villa recuerda como durante un partido celebrado en White Hart Lane contra el Leicester, los aficionados visitantes presentes en las gradas del estadio empezaron a abuchearle cada vez que tocaba el balón por su condición de argentino. La reacción del público local dejó sorprendido al futbolista bonaerense cuando escuchó a su hinchada gritar “¡Argentina, Argentina!”. Al final de la contienda Ardiles regresó al Tottenham tras una aciaga temporada en el fútbol francés. A pesar de su momentania ausencia en el PSG y la contienda anglo-argentina, Ossie (mote con el que le conocían los aficionados del Tottenham) continuaba siendo un ídolo entre los seguidores spurs. Pero el conflicto bélico había truncado su proyección. El Tottenham incluso llegó a contratar los servicios de un psicólogo, John Syers, para intentar recuperar emocionalmente al jugador. Aunque como el propio Ardiles reconoció, “mi mundo entero se colapsó tras la guerra en las Malvinas”.

“Ossies Dream”, canción conmemorativa de la final de la FA Cup (1981)


LAS MALVINAS. 30 AÑOS DE UN CONFLICTO EN CLAVE FUTBOLÍSTICA (I)

marzo 1, 2012

Tras tres décadas de letargo la disputa entre Argentina y Gran Bretaña por la jurisprudencia de las Islas Malvinas se ha reavivado. El motivo fue la participación del príncipe heredero Guillermo en un entrenamiento como piloto de helicóptero de un buque de guerra británico en la zona. Una presencia que el gobierno argentino entendió como una provocación. Y todo ello cuando el 2 de abril se van a cumplir 30 años del desembarco de las tropas argentinas en las Malvinas.

el príncipe Guillermo durante las controvertidas maniobras

30 AÑOS DE UN CONFLICTO POSTCOLONIAL

A pesar del conjunto de procesos por la independencia que durante los años sesenta del siglo pasado acabaron con buena parte de las colonias de las metrópolis europeas, aún hoy en dia perviven algunos conflictos postcoloniales. Uno de ellos es el que dirime la soberanía de las islas Malvinas, un pequeño archipiélago situado en el Atlántico Sur que a mediados del siglo XIX, tras años de presencia francesa y española, fue ocupado por Gran Bretaña. Fue en enero de 1833 cuando desembarcaron las fuerzas británicas tomando posesión de las Falkland Islands, nombre inglés con que se conoce al archipielago. Desde entonces las peticiones de los sucesivos gobiernos argentinos reclamando su devolución han sido una constante.

portadas de la revista Gente sobre la ocupación argentina de Las Malvinas

El punto más álgido de esta disputa aconteció en 1982 cuando estalló la Guerra de las Malvinas. El 2 de abril de ese año diversas unidades militares argentinas ocuparon las islas en la llamada Operación Rosario. La respuesta del gobierno británico presidido entonces por la primer ministro Margaret Thatcher no se hizo esperar. Seis semanas más tarde las tropas británicas desembarcaban en las Malvinas. La guerra anglo-argentina era una realidad.

LA GUERRA DE LAS MALVINAS. LA CONTIENDA DE LA DICTADURA

A nadie escapa que la declaración de guerra por parte de la Junta Militar argentina, presidida por aquel entonces por el general Leopoldo Galtieri, pretendía desviar la atención sobre los problemas económicos y la tensión social que vivía el país tras años de dictadura y, a la vez, unificar bajo el manto del patriotismo a toda la población. Con los británicos como culpables de todos los males del país el gobierno militar pretendía esquivar la asunción de los verdaderos problemas que acuciaban a la sociedad argentina: la enorme inflación, el empobrecimiento de las clases medias, el incremento de la deuda externa, el descenso de los salarios o el aumento de la pobreza.

el general Leopoldo Galtieri, sucesor de Lacoste en la presidencia argentina

Finalmente, el 14 de junio de 1982, el éxito de la Operación Corporate provocó que el ejército argentino se rindiera. La derrota militar supuso el restablecimiento de la administración británica del archipiélago. A pesar de la brevedad de la contienda, 649 soldados argentinos y 255 británicos perdieron la vida, también murieron tres isleñas cuando por error un proyectil lanzado por la fragata Avenger alcanzó su vivienda.

militares argentinos posando con una bandera británica tras el desembarco


ROTE JÄGER: EL VICTORIOSO EQUIPO DE FÚTBOL DE LA LUFTWAFFE (y IV)

febrero 23, 2012

Tras conocer el final del victorioso equipo de fútbol de la Luftwaffe, a continuación conoceremos a su vástago más contemporáneo, unos renovados Rote Jäger gestados a finales de la década de los ochenta en el seno del ejército alemán. Un equipo en el que, como veremos, jugaron futbolistas que llegaron incluso a ser internacionales por su país.

formación de la segunda etapa del conjunto de la aviación germana

1988: LOS NUEVOS ROTE JÄGER

En 1965 a Graf le diagnosticaron parkinson, una enfermedad que le acompañaría hasta su muerte, acaecida en su localidad natal en noviembre de 1988. El mismo año en que le fue detectada la dolencia a Graf, sufrida por muchos pilotos que estuvieron expuestos a altitudes elevadas durante la guerra, se formó un equipo de fútbol militar que usó la denominación Rote Jäger. Con el apoyo de ex componentes del conjunto original, como el propio Fritz Walter que ejerció de padrino del mismo junto al laureado boxeador Karl Mildenberger, diversos paracaidistas encuadrados en la Brigada Aerotransportada 26 de la Luftwaffe, con base en Zweibrücken y comandada por el capitán Leo Rayer, organizaron una escuadra que debutó disputando un partido amistoso contra el primer equipo del 1 FC Kaiserlautern. Los miembros de las fuerzas aéreas cayeron derrotados por 2 goles a 0, ambos obra del goleador Jürgen Wingert, ante el equipo liderado por el delantero Manfred Rummel.

Andreas Brehme y Felix Magath, dos jugadores que vistieron la camiseta de los cazadors rojos

Por estos renovados Rote Jäger pasaron ilustres jugadores del fútbol alemán como Andreas Brehme (1 FC Kaiserlautern), Heinz Simmet (1 FC Köln), Felix Magath (HSV) o Wolfgang Seel (Fortuna Düsseldorf), todos ellos por aquel entonces en periodo de instrucción militar. Los nuevos Cazadores rojos compitieron hasta que en octubre de 1991 el equipo fue disuelto de forma definitiva. Así concluyó la desconocida historia de los Cazadores rojos, sin duda, el equipo de fútbol militar más victorioso de la Segunda Guerra Mundial.

escudo de los Rote Jäger (años ochenta)

ANEXO I: PARTIDOS DISPUTADOS POR LOS ROTE JÄGER (1943-44)

4 de agosto de 1943: Eintracht Frankfurt – Rote Jäger 1- 5

11 de agosto de 1943: SpVgg Neu-Isenburg – Rote Jäger 1- 3

12 de agosto de 1943: Combinado FC Konstanz-SpV Gottmadingen-Radolfzell – Rote Jäger 0- 7

25 de septiembre de 1943: Luftwaffen-SV Berlin – Rote Jäger 0- 3

12 de diciembre de 1943: TuS Aurich (Marina de guerra) – Rote Jäger 0- 5

19 de diciembre de 1943: SV Wilhelmshaven (Marina de guerra) – Rote Jäger 3- 10

26 de diciembre de 1943: Stadtauswahl Stuttgart – Rote Jäger 6- 3

1 de enero de 1944: FC Mülhausen (Alsacia) – Rote Jäger 3- 10

16 de enero de 1944: Luftwaffen-SV Hamburg – Rote Jäger 2- 3

22 de enero de 1944: Holstein Kiel – Rote Jäger 1- 8

13 de febrero de 1944: Luftwaffen-SV Pütnitz – Rote Jäger 2- 3

20 de febrero de 1944: SC Sparta Wesermünde (Luftwaffe) – Rote Jäger 0- 8

5 de marzo de 1944: Eintracht Braunschweig – Rote Jäger 2- 6

12 de marzo de 1944: Stadtauswahl Köln – Rote Jäger 1- 5

19 de marzo de 1944: Luftwaffen-SV Hamburg – Rote Jäger 5- 1

26 de marzo de 1944: FC Bayern München – Rote Jäger 1- 1

31 de marzo de 1944: 1. FC Nürnberg – Rote Jäger 0- 7

2 de abril de 1944: VfR Mannheim – Rote Jäger 1- 8

7 de mayo de 1944: Selección de Hungria – Rote Jäger 5- 2

14 de mayo de 1944: Stadtauswahl Stuttgart – Rote Jäger 2- 3

21 de mayo de 1944: Militär-SV Jäger Bückeburg – Rote Jäger 6- 8

29 de mayo de 1944: Hamburger SV – Rote Jäger 1- 3

6 de agosto de 1944: Stadtauswahl Dortmund – Rote Jäger 1- 11

13 de agosto de 1944: Combinado SV Röhlinghausen/SG Wattenscheid – Rote Jäger 2- 3

19 de agosto de 1944: Westfalia Herne – Rote Jäger 3- 2

19 de noviembre de 1944: Luftwaffen-SV Mölders Krakau – Rote Jäger 0- 14


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